Gobierno y oposición acuden a la cita parlamentaria, conscientes de que será muy difícil que contente a todo el mundo.
"Un golpe de efecto", eso es lo que esperan en el Gobierno del debate que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tiene ante sí este miércoles en el Congreso, para hablar sobre el futuro de las pensiones. Rajoy pretende que sirva para analizar en profundidad el que considera que es el mayor reto que tiene ante sí el Estado del bienestar, y, por ello, no planteará ni "ocurrencias" de última hora ni golpes de efecto. Así lo aseguran fuentes del Ejecutivo ante esa sesión plenaria de mañana en la que Rajoy comparecerá para exponer la posición del Gobierno sobre el futuro de las pensiones y en la que espera que también los representantes del resto de grupos parlamentarios expliquen su criterio al respecto.
Rajoy, según las fuentes citadas, interpreta ese pleno de mañana como una oportunidad para debatir en profundidad sobre un asunto que cree que es esencial en el futuro del Estado del bienestar. En ese contexto, tiene intención de analizar una serie de datos como el número de pensiones que se pagan, a cuánto asciende el gasto en estas prestaciones, a qué ritmo crece el gasto correspondiente y cómo se pagan. Por tanto, el objetivo del presidente del Gobierno con el debate en la Cámara Baja es hablar de solidaridad, de equidad y de sostenibilidad del sistema.
No lo ven de la misma forma en la oposición, donde reina el escepticismo de cara al debate de mañana. El portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Juan Carlos Girauta, ha dicho que "no esperamos gran cosa" de la comparecencia del presidente del Gobierno mañana en el debate sobre pensionesen el Congreso, "porque hemos visto como deja pudrir los temas" y ha urgido un "Pacto de Estado" en esta materia.
En declaraciones en el Congreso, Girauta ha señalado que pese a que la economía crece el 3 %, el sistema de la Seguridad Social sigue endeudado para pagar las pensiones y ha pedido no hacer políticas electoralistas con estas prestaciones. "No valen ocurrencias. Es un tema de Estado. Hay que generar empleo de calidad y hacer una reforma profunda del mercado laboral para terminar con la precariedad y tener en cuenta factores como la baja natalidad, que pone en peligro la sostenibilidad del sistema", ha puntualizado.
Algo muy similar piensan en Podemos. "Lo que sería esperable es que consiguiéramos echar a un PP que está sentado en el banquillo por corrupción", ha dicho Irene Montero en rueda de prensa en el Congreso, tras afirmar que mientras la corrupción tiene un coste de 90.000 millones al año, revalorizar la pensiones conforme al IPC en 2018 supondría 2.000 millones.
Montero ha destacado que aún quedarían otros 88.000 millones para invertir en sanidad o educación y que subvencionar los planes privados de pensiones también representa un coste de 2.000 millones. Además Montero ha señalado que el presidente del Gobierno acude al pleno "obligado" por la oposición y ha previsto que haga una intervención en la que siga pasando el tiempo. Ha insistido en que esto es un síntoma más que debe hacer pensar "por qué seguir esperando y no conseguir una mayoría parlamentaria para sacarle del Gobierno".
Por su parte, la portavoz del PSOE en el Congreso, Margarita Robles, ha reiterado que Rajoy acude "obligado" y "a rastras" al pleno de mañana y que su comparecencia tiene una finalidad "claramente electoralista" dirigida a los 9 millones de pensionistas. Además, ha lamentado que el formato del debate "le beneficia a él (Rajoy)" y "es esencial" que no tenga votaciones y esté limitado por el Gobierno.
Pedro Sánchez ha apelado a la demanda de la calle que pide una "redistribución" de la riqueza entre las clases trabajadoras del país cuando la economía crece al 3 % y ha dicho que "la calle tiene mucho que ver en cómo la sociedad va por un lado y el Gobierno por otro". El secretario general del PSOE ha reiterado que impulsará una agenda por la igualdad y ha vuelto a pedir un pleno monográfico de Rajoy en el Congreso sobre esta materia, y que sea constante anualmente.