Mientras que Pablo Iglesias ve "inaceptable" que alguien que trabaja para vivir "tenga que salir corriendo".
La muerte de un vendedor ambulante este jueves en Lavapiés ha despertado reacciones entre los partidos políticos que piden responsabilidades a la Policía mientras otros muestran su apoyo a la actuación de los agentes.
Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, ha sido criticada por sindicatos y asociaciones policiales por su falta de apoyo. El portavoz del Grupo Municipal del PP en el Ayuntamiento de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha acusado a su partido de "alentar" con "sospechas" los disturbios registrados en el barrio madrileño el jueves por la noche.
Por su parte,
Begoña Villacís, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento madrileño, ha recriminado también a Carmena que no saliera en apoyo de la Policía Municipal tras los disturbios. En declaraciones a los medios, ha criticado que los agentes hayan recibido "sospechas" por parte de miembros de Ahora Madrid. Por otro lado, en su cuenta de Twitter ha agradecido el trabajo de la Policía y ha pedido "calma".
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha lamentado la muerte del vendedor en una entrevista en Antena 3. "Es algo enormemente triste", ha señalado al tiempo que ha dicho que considera "terrible" que alguien muera por ganarse la vida.
"Es algo enormemente triste", ha señalado el líder de Podemos que ha admitido que no puede evitar "sentir solidaridad por alguien que está vendiendo lo que puede para sobrevivir". Para Iglesias este suceso resulta "inaceptable en una sociedad democrática" y "en un país en el que los niveles impunidad respecto a los corruptos que nos roban a todos siguen siendo enormes".
"A la espera de lo que se investigue y de las responsabilidades que haya que depurar, creo que es muy triste y toda la solidaridad hacia este vecino y hacia sus familiares".
En los mismos términos se ha pronunciado Alberto Garzón, de Izquierda Unida: "Si ha habido cargas policiales a los manteros es inaceptable". La "violencia policial debe cesar de inmediato en nuestros barrios", ha añadido la cuenta de Twitter de IU Madrid.
Juan Carlos Monedero y Ramón Espinar también se han pronunciado en sus cuentas de Twitter. "¿No basta la tragedia de ser inmigrante?", ha escrito el fundador de Podemos.
La portavoz del PSOE-M en el Ayuntamiento de Madrid, Purificación Causapié, ha pedido que el Gobierno de Carmena dé información "con celeridad" para "tranquilizar" y "aclarar" los hechos.
También se ha pronunciado, aunque a destiempo, Ganemos Madrid, la plataforma a la que pertenecen una parte de los concejales del Gobierno municipal. En su caso, han señalado al Ayuntamiento de Manuela Carmena como "principal responsable" de los disturbios en la noche del jueves.
"Horas después de lo sucedido no hay ninguna explicación oficial, ningún dato por parte del principal responsable de lo sucedido, el Ayuntamiento de Madrid", ha dicho la plataforma en una nota de prensa. Sin embargo, en ese mismo momento, el delegado de Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento, Javier Barbero, informaba de que los agentes de policía municipal no intervinieron "frente o contra" el senegalés cuando sufrió un paro cardíaco.
Ganemos Madrid ha vinculado su muerte a "la presión infinita a la que se somete a estas personas, seguramente la escala social más baja para el racismo y la desigualdad que imperan en esta ciudad". "Exigimos una investigación y que se diga la verdad", insisten en el comunicado.
El mismo discurso comparten distintas ONGs que han reclamado una investigación exhaustiva y profunda sobre las causas de la muerte del mantero, al tiempo que han pedido soluciones para este colectivo y que acaben las persecuciones policiales por perfil racial.
Mientras, el ministro portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, ha expresado sus condolencias por Mmame Mbage y los disturbios que se produjeron posteriormente en Lavapiés en protesta por su muerte. Méndez de Vigo ha agradecido el esfuerzo de los agentes de la Policía Municipal de Madrid que hicieron frente a los incidentes, así como el de los policías nacionales que acudieron en su ayuda, algunos de los cuales resultaron heridos.