Cuatro componentes del combinado maltés han lanzado acusaciones, 35 años después del partido.
El 21 de diciembre de 1983 en el estadio Benito Villamarín, de Sevilla, España tocó techo en uno de los histos de su historia fubolística. Ganó 12-1 a Malta, completando una utopía a la que fue abocada para clasificarse para la Europa de 1984 en la que quedaría subcampeona, por detrás de la Francia de Platini. El caso es que esa gesta, recordada como un elemento de la cultura popular del país, ha permanecido inmaculada como retratro de la garra que se presuponía al combinado nacional, antes de la llegada del tiqui-tica.
Pero 35 años después de aquella inolvidable noche tres jugadores y el seleccionador de aquella selección maltesa han efectuado unas declaraciones sorprendentes que tratan de enfangar el recuerdo memorable vivido en el estadio del Betis. Movistar+ ha acogido el relato del sujeto pasivo de aquel brete y lo ha hecho por boca del entrenador de Malta, Scerri, y los jugadores Bussutil -autor de dos goles en el duelo previo-, Fabri y Demanuele -que anotó un tanto de rebote en el día en cuestión-.
"Llegamos con un día de retraso, nos quisieron hacer entrenar a las 22:00 horas y el campo no tenía luz. Nos metieron en un hotel muy, muy malo, que no tenía restaurante, así que para desayunar teníamos que vestirnos de calle para que no nos reconocieran y no nos increparan los seguidores españoles. No nos dejaron dormir del ruido que hacían", comienza el relato de Bussutil y el seleccionador. Pero esta acusación ambiental no sería la más incendiaria.
Fue Demanuele, autor del único gol de su equipo, el que ha atacado directamente a la deportividad de los jugadores españoles. Ha afirmado lo siguiente: "Yo tengo un hermano que era culturista y sé lo que pasa cuando se toman esteroides. La energía de los españoles era algo fuera de lo normal. Algunos tenían espuma en la boca, les salía un ácido líquido de la boca y no paraban de beber agua. Yo sé lo que pasa cuando se toman esteroides".
Y el seleccionador Scerri ha explicado lo más insólito de la teoría de la consipiración: "Entró un señor bajito vestido de blanco y nos ofreció una bandeja de limones, cortados. Era lo único que nos ofrecieron. Los jugadores los chuparon y después se sentían mal. Le pregunté al médico: '¿puede que les hayan drogado?'. Porque los jugadores perdieron la cabeza. No teníamos pruebas, espero que España no hubiera hecho nada de eso. Si eso hubiera sucedido, el fútbol estaría totalmente terminado".
"Cuando chupé esos limones, me sentía borracho, como si hubiera estado toda la noche de fiesta", redundó Demanuele. Y Fabri, por su parte, centró su crítica en lo estrictamente deportivo. Denunció que el árbitro era "muy, muy malo, el peor que he visto en mi vida. Iba en contra nuestra, España necesitaba una ayuda. A nosotros no nos consentía nada, a las divas, que eran los españoles, les permitía todo. Hubo momentos en los que nos decía, 'vamos, vamos, jueguen'. Como si nos metiera prisa". Cuenta el jugador que se tuvo que ir a Australia para olvidar la derrota, ya que "uno tiene su orgullo y esto nos va a perseguir siempre".
‼️35 años después del 12-1, Malta acusa a España de estar dopados con esteroides y de drogarles al descanso con limones 🤔
➡️ "Cuando chupé esos limones me sentía borracho, como si hubiese estado toda la noche de fiesta"
José Antonio Camacho, el capitán de aquella selección española que necesitaba ganar por 11 de goles de diferencia para superar a los Países Bajos y que vio cómo los malteses anotaban primero, no ha dado cobertura a la teoría rival. "Me parece una locura. Algo injustificado. Están compinchados para decir eso. Que entró un señor de blanco ofreciendo limones... pues no los cojáis".
"Están demostrando que tienen muy poca categoría deportiva. Hemos pasado todo tipo de controles. Nunca hemos tomado nada. No sé que son los esteroides. Eso de la espuma me parece... Cuando se lo llega a una edad se dicen cosas que no se deben y se dice que se chochea, y eso es lo que están haciendo", expuso el murciano, ciertamente indignado.