El luchador está en busca y captura tras generar violencia en un evento de presentación de la UFC.
"No sé si estaba en drogas o cuál es su problema. Pero venir y actuar de esta manera... estás hablando de alguien que acaba de tener un bebé", criticó Dana White, dueño de la UFC, sobre la violenta irrupción que Conor McGregor protagonizó en la presentación de la UFC 233, la cita en la que Khabib Nurmagomedov y Max Holloway pelearán por el cinturón de campeón al que el irlandés renunción por incomarecencia, a pesar de las repetidas llamadas de atención de la organización de la ompetición de artes marciales mixtas.
"Acaba de tener un hijo. ¿Así es como debe actuar? Tienes un recién nacido en casa", denunció White sobre el lamentable comportamiento del incónico luchador. Y confirmó que el peor de los escenarios se ha desplegado sobre The Notorious: "Es la peor y más repugnante situación que ha pasado en la historia de la UFC y hay una orden de arresto en contra de Conor McGregor. La policía lo está buscando en estos momentos. Su avión no puede despegar. No puede dejar New York con esa orden en su contra".
"Aparentemente Conor y casi 20 personas entraron al recinto gracias a individuos con acreditación dentro del mismo. Fueron directamente a donde estaban los peleadores y empezaron a atacar los camiones, lanzando botes de basura a sus ventanas", relató White sobre la salida de tono de McGregor.
El brote de violencia del irlandés tuvo lugar en el Media Day de la pelea que significará la oficialización de la pérdida de su título. McGregor ya había mostrado su desacuerdo con que White le despojara de su cinturón, a pesar de haberse saltado los llamamientos que el gestor de la UFC le hizo durante meses. Tras el combate de boxeo con Mayweather, el luchador que lanzó la popularidad de la compañía se mantuvo en un plácido retiro que le ha constado la imposibilidad de defender su título en peso ligero, que quedó vacante ante su incomparecencia.
En la rueda de prensa previ al combate y a la escaramuza, sin embargo, White confirmó que "Conor McGregor volverá este mismo año, al 100%. "Peleará este año y veremos cómo siguen las cosas y partiremos desde ahí", remarcó el jefe de la UFC, que verá cómo este sábado el duelo Hollowy-Nurmagomedov constituirá el golpe de autoridad que necesitaba darle al irlandés rebelde. La última pelea que Conor protagonizó en la UFC fue el 12 de noviembre de 2016, en Nueva York, cuando derrotó a Eddie Álvarez.
"No me quitarán nada. No harán nada, coño", escribió en su Twitter. Y trató de conseguirlo ejecutando una suerte de boicot en las entrañas del Barclays Center. Arrasó, a su paso, con todo. Se dedicó a lanzar vallas, contenedores de basura y todo lo que se encontró contra los autobuses de la organización. En un desafío sobresaliente a White y a toda la UFC que considera que le ha hecho una jugarreta dejándole sin su cinturón de peso ligero sin la posibilidad de defenderlo.
Con antierioridad, White ya había fijado marzo como el mes límite para que el irlandés aceptara participar en un combate que pusiera en juego su entorchado. "Conor tiene que tomar algunas decisiones importantes. El tiempo es tu enemigo en este deporte y no creo que Conor quiera esperar hasta agosto para pelear. Si espera hasta agosto o septiembre, serían alrededor de dos años desde que defendió el cinturón, y eso no puede suceder", zanjó el jefe de la compañía. Y las consecuencias de esas condiciones, para todos, se han disparado.