Los catalanes sufrieron más de lo previsto para sumar los tres puntos debido a su relajación. Por M. Jones
El Camp Nou acogió este sábado un duelo ante el Leganés que se desnudó como un trámite resbaladizo entre la ida y la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones. Y es que a tres días de viajar a Roma para certificar el pase a las semis de la competición más elitista del balompié europeo, a los pupilos de Valverde les costó mantener la concentración e implicación que les exigió un sistema madrileño que creció con el paso de los minutos hasta atisbar el horizonte del empate como plausible.
El Txingurri dio la alternativa a Coutinho -el carioca no puede jugar en Europa- y le colocó en lugar de Iniesta, con Rakitic haciendo las veces de Busquets y con Suárez y Dembelé completando la línea ofensiva. Andre Gomes ganaba la titularidad junto a Semedo y Vermaelen en un ejercicio de rotaciones que se vió mermado al ser sustituido Jordi Alba en el segundo acto por Sergi Roberto. El guión se desarrollaría en un monopolio del cuero por parte del coloso, sin un ritmo vertiginoso, ni mucho menos.
La apuesta defensiva de la delegación del 'Lega' escudriñó la paciencia de salida de los locales. La intensidad quedaba circunscrita a la medular, pues no cabía una presión a toda cancha por parte del sistema blanquiazul. No disfrutó el gigante esta vez de la lucidez y la velocidad adecuadas en la circulación, por lo que la idea rival de aguantar e ir creciendo con el paso de los minutos se estaba completando con éxito. Aunque no incomodaran a Stegen. Coutinho lo intentaría tres veces en los 20 primeros minutos, pero con un resultado tímido. Y Luis Suárez seguiría chocando con su irregularidad de cara a puerta.
Pero dos goles de Lionel Messi entre los minutos 27 y 32 -uno de falta directa y otro a pase de Coutinho- le bastaron al líder para afianzar la prestigosa posición. Los pepineros no alcanzarían a poner en riesgo el equilibrio azulgrana hasta pasado el intermedio. En la reanudación Garitano incluyó a Beauvue por Amrabat y la complacendia del esquema en ventaja provocó un desplome mayor de las revoluciones que dio alas para la respuesta visitante. Tanto que el recién entrado avisó de lo venidero, cuando las líneas locales se rompían tras pérdida.
El posterior tanto del El Zhar en el 68, el fallo grosero en el remate de Luis Suárez y las paradas de Cuellar -sobre todo a un intento del 10 argentino- sostuvieron las opciones de dar la campanada de los blanquiazules, aunque el pichichi terminara por firmar su tercera diana de la jornada 31 en el 87, para dar carpetazo a una jornada sin alardes para el puntero. A falta de siete jornadas, y con el derbi madrileño de por medio, LaLiga empieza a teñirse de blaugrana con claridad. Dando la razón al viraje más industrial y terrenal implementando por Valverde tras la marcha de Neymar. Por último, esta victoria culé iguala el récord de partidos ligueros sin perder que ostentaba la Real Sociedad de 1980
- Ficha de partido:
3. Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Vermaelen, Sergi Roberto (Jordi Alba, min.74); Rakitic, André Gomes, Coutinho (Iniesta, min.81); Dembélé (Denis Suárez, min.88), Messi y Suárez.
1. Leganés: Cuéllar; Zaldúa, Bustinza, Siovas, Raúl García; Omar, Gabriel, Rubén Pérez (Miguel Ángel Guerrero, min.78), El Zhar; Amrabat (Beauvue, min.46) y Eraso (Darko, min.60).
Goles: 1-0, min.27: Messi. 2-0, min.32: Messi. 2-1, min.69: El Zhar. 3-1, min.87: Messi.
Árbitro: De Busgos Bengoetxea, del comité vasco. Mostró cartulina amarilla a Siovas (min.50), Zaldúa (min.55), Rubén Pérez (min.75), Coutinho (min.77), Zaldúa (min.78) y Jordi Alba (min.83).
Incidencias: partido correspondiente a la trigésimo primera jornada de la Liga, jugado en el Camp Nou ante 72.126 aficionados, según dato facilitada por el FC Barcelona.