Los de Boston cerraron su serie ante los Bucks ganando con solvencia el séptimo partido.
Las semifinales de conferencia de los playoffs de la NBA se inauguraron la pasada madrugada en el Oracle Arena de Oakland. Allí, los sorprendentes Pelicans desafiaban a los vigentes campeones. Tras barrer a Portland en la priemra ronda, los de Nueva Orleans aterrizaban en el templo del baloncesto para intentar filtrar dudas en el equipo entrenado por Steve Kerr. Sin Steph Curry -está afrontando la última recta ede su recuperación y podría estar en el segundo partido de esta serie-, los Warriors debían demostrar que su concentración en la post temporada no sufre de la irregularidad previa.
Y lo hicieron con creces. La actividad defensiva llegó a término absolutos y Kevin Durant (26 puntos y 13 rebotes), Draymond Green (16 puntos, 15 rebotes, 11 asistencias, tres robos y dos tapones) y Klay Thompson (27 puntos, 4 de 7 triples, 6 rebotes, 2 asistencias y 2 tapones.) volvieron a liderar una ofensiva coral y abrasiva. En esta oportunidad, Iguodala y Nick Young saltaron al quinteto titular que enfrentó a unos Pelicans que aguantaron el ritmo algo más de un cuarto. Nada más. El 123-101 final fue el testimonio maquillado de una relación de fuerzas que llegó a estar separada por 30 puntos de brecha.
El duelo pasó el periodo inicial con un ajustado 35-34, pero en los siguiente minutos se dibujaría un parcial determinante de 41-21. En consecuencia, los dos equipos llegaron al descanso con un 76-55 y la convicción de que el primer punto se iba a quedar en la bahía de San Francisco. La profundidad del banquillo de los amarillos, con seis jugadores en dobles dígitos, engrasó la maquinaria triunfal que ha resplandecido en la apertura de la eliminatoria, dejando a Anthony Davis (21 puntos y 10 rebotes) asolado. El pívot venía de promediar 33 puntos, 12 rebotes y 2,8 tapones ante los Blazers.
La fulgurante salida de vertuarios de Golden State (parcial de 13-5), dejó el choque visto para sentencia con celeridad. Peones como Iguodala, Livingston, Cook, David West, Looney (destacado en su labor defensiva sobre Davis) secaron el fluir rival. Rajon Rondo no pasó de los nueve puntos y 11 asistencias, mientras que Jrue Holiday (11 puntos, 4 de 15 en tiros) y Nikola Mirotic (9 puntos y 1 de 4 en triples), elementos nucleares en la clasificación de su equipo, no rindieron. El juego de transición californiano rebasó a los entrenados por Alvin Gentry.
Tendrá trabajo el técnico, pues Steve Kerr anunció la inminente convocatoria de Curry. "Se encuentra en una gran condición física y de ánimo, pero no queremos forzar nada con su vuelta", declaró el preparador antes de confirmar que "ahora todo el equipo ha comenzado a rendir y está balanceado por lo que no hay que apresurar nada". El esperado regreso del doble MVP de la NBA, lesionado desde el 23 de marzo, será con limitación de minutos. Y, visto lo visto, podría tomarse esta serie como una mera entrada en calor de cara a la final del Oeste.
En el otro lado del país, los Celtics y los Bucks disputaron el primer séptimo partido de esta post-temporada. En juego estaba el billete para las semis de la Conferencia Este, donde esperan los jóvenes Philadelphia 76ers. Los jugadores de la franquicia de Boston, muy mermados por las bajas de Hayward y de Irving -dos de las patas de su pretendido 'Big Three'-, llegaron hasta el segundo puesto del ránking de su conferencia, pero en los playoffs han evidenciado el peso de esas ausencias. Por ello se le s ha complicado tanto la primera ronda.
Sin margen de error, la obra de Brad Stevens refrescó su tenacidad y competitividad sublimadas. Jugaban con la presión y el apoyo del TD Garden y se propulsarían en el ascenso del nivel defensivo propio del regreso de Marcus Smart para apresar a los de Milwaukee y eliminarles, al fin, por 112-96. En esta fecha fueron Al Horford (26 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias, un tapón y un robo) y Terry Rozier (26 puntos, 9 asistencias y 6 rebotes) los maestros de ceremonias que alimentaron el ejercicio colectivo en ambas fases del juego que caracteriza al vestuario de la dinástica franquicia.
El rendimiento del suplente de Kyrie (mejor marca pesonal, con 5 de 8 en triples) coronó un desempeño en el que el novato Jayson Tatum dio un paso al frente valioso (20 puntos). Pero fueron lso ajuestes defensivos los que facturaron el billete para la ronda sucesiva. Porque Giannis Antetokounmpo se quedó en 22 puntos y 9 rebotes, entregando el liderazgo a Khris Middleton (32 puntos) y a Erci Bledsoe (23 puntos). Los dos fallarían en los momentos clave. Cuando la tensión también afligía a los locales.
El 30-17 registrado en el primer cuarto, con 9 puntos de Tatum, avanzó lo venidero. La remontada de los visitantes se quedaría en un 50-42 al intermedio que aventuraba incertidumbre, pues los Celtics flaqueaban desde el triple (1 de 12). Pero los rebotes (42-32), asistencias (28-21), el cuidado de la pelota y el acierto en tiros de campo y de tres solidificaría la candidatura verde. En los dos cuartos finales anotarían 31 puntos, en cada periodo, para que los rocosos Bucks murieran en la orilla. Sin capacidad de rebatir el sentido de la resolución.