Madrid Open. Muguruza renace para derrotar a Vekic y poner en pie al público
EL IMPARCIAL
martes 08 de mayo de 2018, 23:55h
Actualizado el: 09 de mayo de 2018, 01:39h
La española remontó un 6-2 preocupante con garra y superando sus fantasmas.
Garbiñe Muguruza, tercera de la WTA, superó este martes un examen notable a la consistencia que parece haber recuperado recientemente, tras su participación en la Copa Federación y su victoria en el torneo de Monterrey. La española se medía a una rival de ránking inferior y pagó su mal inicio con un 6-2 que pudo golpear a su convicción. Pero salió a flote en una segunda manga muy peleada (6-4 ) y, toda vez que tragó la tensión previa, se disparó en el set final para redondear un triunfo con aroma de catarsis (6-1).
"Me siento satisfecha de no haber bajado los brazos y de no volverme negativa ante una jugadora de nivel Top-10. Estoy orgullosa de haber estado calmada y, tras ganar el segundo set, poder afrontar el tercero para poder escapar", reflexionó la caraqueña, que a punto estuvo de descarillar ante la 50 del mundo, Donna Vekic. "Durante el partido he querido pensar que si seguía detrás de ella conseguiría dar la vuelta y eso me ha mantenido optimista", confesó una tenista que ya tiene en la mira a la rusa Daria Kasatkina, que se impuso a Sorana Cirstea.
"Los anteriores años no pudo ser y hoy pensar en tener esa posibilidad fue un extra de motivación para atravesar esa barrera. Además, el partido en general fue muy bueno y creo que divertido de ver", analizó la hispano venezolana sobre esa frontera de segunda ronda en Madrid que no había podido superar en sus cinco anteriores participaciones. Esta vez sería diferente, pues supo neutralizar el estatus de favorita y la presión de jugar ante su público. Lo hizo labrando su confianza y poniendo el lazo bordando su tenis para plantarse, al fin, en octavos de final.
La Caja Mágica asistió en esta jornada a un comienzo temeroso. Cedió Gabiñe su saque a las primeras de cambio y en blanco, para que la croata dibujara un 0-3 desolador. Entonces, empezaron a sobrevolar los fantasmas de la repetición de la historia de 2014 y 20-16 (ediciones concluidas en segunda ronda para la referencia del tenis femenino nacional). Vekic detectó con rapidez cómo mover a su ilustre y atenazada contendiente. Con astucia se apuntó el prólogo casi sin pestañear. Pero la jugadora local se levantaría a base de forzarse a estar concentrada.
Sin gobernar el tempo ni ejecutar el control que se presuponía que iba a implementar, Muguruza llegó al 4-4 del segundo periodo que constituyó el punto de inflexión. En esa altura de exigencia, cuando caminada sobre el alambre, la clase y jerarquía de la española brotaron. Con síntomas del nivel que la llevaron a conquistar Wimbledon o Roland Garros -más agresividad, intensidad y tino- deshizo la resistencia de una Vekic que pasó a jugar el rol de sujeto pasivo. Compitió la balcánica con mérito, pero fue rebasada.
Amaneció la versión que acribilló a Peng en la ronda previa -con 24 goles ganadores- y se desató unvendaval que desorientó la estrategia de la aspitante para que la favorita marcara el compás. Sin retorno, el devenir se estiraría hasta las dos horas de esfuerzo. Mas la tercera manga resultó la constatación de la superioridad de Garbiñe si su mente y calidad están en sintonía. Ahora, esa bipolaridad con una mueca ilusionante se cruzará con Daria Kasatkina, la prometedora rusa de 21 años que se deshizo de la rumana Sorana Cirstea por 6-3 y 6-1.
Pero este martes también gozó de la remontada completada por Carla Suárez. A la canaria se le alzó un muro más poderoso. Cayó por 2-6 en el set inicial de su combate contra la cuarta favorita, Elina Svitolina. La otra española en los octavos de final del torneo capitalina reaccionaría a tiempo para dar vuelta a la inercia y sumar dos sets consectutivos (7-6 y 6-4), con la tribuna enfervorecida. Suárez, apretada por la ucraniana -a la que ganó en los cuartos de Indian Wells, hace meses-, se repuso y con garra y coraje dio vuelta al electrónico. La distinguida maniobra de supervivencia de la española fue paladeada por propios y extraños.
Carla, que no permitió a Svitolina -en pugna por el 1 de la WTA- se cobrase su sed de venganza, se aferró a la pista y en la eliminatoria consiguiente medirá su crecimiento agónico ante Bernarda Pera. La estadounidense dio la sorpresa al eliminar a Johanna Konta (6-4 y 6-3). Por último, el resto de favoritas no cederían: Simona Halep -vigente ganadora- arrolló a Elise Mertens (6-0 y 6-3), Petra Kvitova -dos veces campeona en Madrid- tumbó a Mónica Puig (6-3 y 7-6) y Kristyna Pliskova congeló el sueño de la española Sara Sorribes (7-5 y 6-2).