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JORNADA 34: BARCELONA 5 VILLARREAL 1

Iniesta somete al Villarreal y dispara al Barcelona hacia el invicto | 5-1

Iniesta somete al Villarreal y dispara al Barcelona hacia el invicto | 5-1
miércoles 09 de mayo de 2018, 21:47h
Los catalanes exhibieron su calidad para sentenciar el reparto de puntos al descanso. Por Diego García

El Camp Nou acogió este miércoles el partido aplazado por la final copera entre el Barcelona y el Villarreal. Los locales, con el doblete en el bolsillo, jugaban simplemente por llegar hasta el final del calendario liguero sin una derrota en su debe. Para lograrlo, Ernesto Valverde apostó por el hambre de los suplentes, evitando la erosión del pasado Clásico. Pero mantuvo a Lionel Messi, Andrés Iniesta, Busquets, Piqué y Coutinho en un once que vería un nuevo examen a Dembelè. La calidad también fue el concepto sobre el que giró la idea de Calleja, que aterrizó en Cataluña para certificar su acceso a la próxima Europa League de manera matemática.

El Submarino no rotó y reprodujo a la nómina habitual de futbolistas. Trigueros y Rodri ejercían como mediocentros lanzadores de Fornals, Castillejo, Cheryshev y Bacca. Su esquema susurraba la verticalidad y la entrega de metros y del cuero. Y así se desarrollaría un primer acto con alternativas en cuanto a las ocasiones, no en lo relativo al manejo del tempo y el control de la dinámica. Porque los levantinos no presionaron arriba y permitieron a los punteros disfrutar con la circulación propositiva.

En consecuencia, Lionel Messi abrió la espita de las aproximaciones atacantes con celeridad. En el minuto 6 desató un zurdazo que no encontró tino, pero su comodidad para recibir en la mediapunta anunciaba una catástrofe táctica visitante. Y éste empezaría a dibujarse tal escenario en el minuto 11. Dembelè, más fino y punzante que en otras citas, recibió en el ecuador del terreno y cambió de ritmo para entrar en ignición con una conducción de rebasó a tres rivales. El francés llegó a línea de fondo y centró para que Coutinho abriera el marcador.

Soltaría el Villarreal una contra ciertamente rocambolesca en el 15 de juego. Dos cabezazos, el último de Barcca, fueron traducidos en peligro por Fornals. El distinguido creador chutó desde la frontal para que Cillessen volara. Sin embargo, lo que ocurriría fue el subrayado de la diferencia de puntería. El Barça no sólo no se había dejado ir, sino que evidenció una mayor intensidad y compromiso que la delegación castellonense. El fruto fue un 2-0 precoz firmado por Paulinho. El brasileño volvió a celebrar un tanto -novena diana liguera- al empujar el pase a portería vacía que le dio Digne. El lateral galo fue habilitado por un pase sublimado de Iniesta, la cumbre de la asociación fluida azulgrana.

El manchego no apagaría su esencia, ni mucho menos. En el 23 probó suerte con un lanzamiento demasiado cruzado después de la combinación entre Messi y Coutinho. Y al borde del descanso rubricó la sentencia cuando emitió otro envío de terciopelo. En ese lance (minuto 46) se trató de una pared aérea, sin espacios, que dejó al argentino en franquía para angular su zurdazo y señalar el 3-0 en el marcador. Un gol de bandera en su construcción y en su finalizado. Toda una oda a la técnica. El albaceteño se fue a vestuarios con una plácida victoria labrada gracias a sus chispazos. Casi un penúltimo homenaje a la tribuna en sus últimas semanas como jugador local en el coliseo culé.

Cillesen tuvo que intervenir antes y después del intermedio. La multiplicidad de transiciones intentadas por los amarillos y por los barceloneses acabaría por adolecer de claridad y precisión en el último tramo, no así la hilvanada por el Villarreal en el 42. En esa maniobra, iniciada por el centro de Cheryshev que Bacca baja para la incorporación al área de Jaume, desembocó en el despeje fallido de Semedo, el remate cercano del lateral levantino y la reacción válida del meta neerlandés.

Calleja movió ficha en busca de la épica. Sentó antes de que iniciara la reanudación a Cheryshev y dio entrada a Sansone. Además, ordenó una mayor predisposición ofensiva y los suyos ganaron en convicción. Rodri fue creciendo y Castillejo avisó del pretendido cambio de inercia con un zurdazo que lamió la madera azulgrana -rosca en diagonal desde el pico del área-. Y cinco minutos más tarde, en el 53, recortaría distancias el Submarino amortizando la bajada de revoluciones del gigante. Bacca cayó a banda, desbordó a Piqué y cedió para que Fornals disparara y Sansone desviara hacia las redes.

El 3-1 llenó de legitimidad el anhelo de remontada visitante. No obstante, después de que Trigueros fuera sustituido por Javi Fuego, Cillessen salvó a los suyos al repeler, sobre la línea de su portería, un cabezazo de Rodri al saque de esquina -minuto 61-. El Txingurri leyó la tesitura y llamó al banquillo a Iniesta -ovacionado- y a Busquets para incluir en la fórmula a Luis Suárez y a Rakitic. El decantar avanzaba la reducción de la ventaja, pues se jugaba más en campo catalán. Rodri ya gobernaba, alimentando el juego entre líneas de Fornals, y sólo la falta de remate evitó que el desenlace resultara más angustioso.

Bacca se toparía en los guantes del neerlandés en el 66 y Calleja quemó las naves a falta de 20 minutos. El colombiano dejaría su escaño a Enes Ünal, en un movimiento que quiso que no se apagara el fuego de la autoestima con el avanzar el reloj. El Barça trató de despertar a tiempo para congelar el diapasón al refrescar la asiduidad de las posesiones controladoras. Pero no le resultó fácil: en el 75 le fue anulado un gol a Coutinho -fuera de juego-, Fornals respondería con un lanzamiento fuera de arco, Sansone chutaría dos veces sin acierto y Vermaelen negó a Castillejo el mano a mano con Cillessen.

Costa y Mario se desplegaron como extremos en la ofensiva arriesgada de un Villarreal bravo. Messi, Coutinho y Dembelè se esfumaron en paralelo con el desplome de la tensión cometitiva de su equipo. Piqué, agotado, también sería ovacionado al dejar el verde -entró Yerry Mina-. En la recta final el cansancio limó los colmillos del asalto levantino y la gerencia templada de los campeones de Liga derivó en una defensa solvente del invicto. La última fiesta de Iniesta, por lo tanto, prosigué. Los inocuos latigazos de Rodri, Costa, Castillejo y Messi (que sigue vigente en la lucha por la Bota de Oro) fueron teloneros del doblete que dio carpetazo al día. Dembelè remató a las mallas una jugada individual proverbial de Rakitic -minuto 88- y culminó su enésimo relámpago con una vaselina notable. La traca postrera.

- Ficha técnica:

5 - Barcelona: Cillessen; Semedo, Piqué (Yerry Mina, min.80), Vermaelen, Digne; Sergio Busquets (Rakitic, min.66), Paulinho, Iniesta (Luis Suárez, min.61); Dembélé, Messi y Coutinho.

1 - Villarreal: Asenjo; Mario, Álvaro, Víctor Ruiz, Jaume Costa; Trigueros (Javi Fuego, min.57), Rodrigo; Samu Castillejo, Fornals, Cherysev (Sansone, min.46); y Bacca (Ünal, min.70).

Goles: 1-0: Coutinho, min.11. 2-0: Paulinho, min.16. 3-0: Messi, min.45. 3-1: Sansone, min.54. 4-1: Dembélé, min.87. 5-1: Dembélé, min.93.

Árbitro: Sánchez Martínez (Comité murciano). Mostró tarjeta amarilla a Javi Fuego (min.71) y Mario (min.81).

Incidencias: Partido aplazado de la trigésimo cuarta jornada de LaLiga Santander disputado en el Camp Nou ante 54.743 espectadores. Antes del encuentro, el primer equipo de fútbol y las cuatro secciones del Barcelona (baloncesto, balonmano, fútbol sala y hockey patines) ofrecieron a la afición las cinco Copas del Rey conquistadas esta temporada.

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