Acudirán junto a Ana Botín y a Juan Luis Cebrián.
Este martes ha resultado de emociones fuertes en la sede nacional del Partido Popular. Probablemente haya sido una de las jornadas más sentimentales de la última década. La dimisión de Mariano Rajoy como cabeza del partido ha provocado que un buen puñado de sus acólitos no hayan podido ocultar las lágrimas al conocer la noticia de su adiós. Y, casi de manera automática, ha generado la multiplicación de los rumores sobre el nombre de sus sucesor.
El ya expresidente del Gobierno de España ha eludido esta última cuestión. "No toca", han insistido, aunque los candidatos ya han arrancado la carrera en pos de lograr ser el relevo de Rajoy en la cúpula del partido más votado del país. Así, Alberto Núñez Feijóo, que se sabe el favorito según los augurios de los analistas, arribaba este mediodía a la calle Génova madrileña con firmeza, si bien ha salido de la reunión pleno de nervios, según fuentes internas. Ha agradecido la "grandeza" política y humana de su jefe, del que ha dicho que se va "invicto".
Las otras dos candidatas, según las quinielas, María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría, no ha escondido su emocionado estado de ánimo al despedir al que ha sido su presidente. La segunda ha definido a Rajoy como "la persona más honrada en el PP" y el que les ha enseñado a todos lo que significa "ser justo", al tiempo que la primera, y rezagada en la carrera de la sucesión -como muestran los mentideros-, ha destacado la determinación del mandatario saliente para salir de la circulación por su "amor a España" demostrado "con hechos"
Pero lo que no estaba en el libreto de Feijoo y de Cospedal es el movimiento estratégico que ha efectuado Sáenz de Santamaría. La vicepresidenta en funciones ha anunciado que acudirá a la reunión de 2018 del Club Bilderberg, que reúne dirigentes de Estados Unidos y Europa. Ha logrado formar parte de la escueta delegación española que completan Albert Rivera -presidente de Ciudadanos-, Ana Botín -presidenta del Banco Santander- y Juan Luis Cebrián -presidente de honor de El País-.
La Reunión Bilderberg, fundada en 1954, es la conferencia anual destinada a estrechar los lazos entre Europa y Estados Unidos. A ella acuden entre 120 y 140 líderes políticos y expertos de la industria, las finanzas, el mundo académico y los medios de comunicación, por lo que se considera como un evento capital en el mundo de las influencias. No obstante, dos tercios de los participantes provienen de Europa, siendo una cuarta parte perteneciente a la política y el resto de otros campos.
La próxima edición tendrá lugar del 7 al 10 de junio en Turín. "Es un foro para discusiones informales sobre los principales problemas que enfrenta el mundo y en él rige la Regla de Chatham House, que establece que los participantes son libres de usar la información recibida, pero que ni la identidad ni la afiliación de los oradores ni ningún otro participante pueden revelarse", han destacado los organizadores, que a su vez han desglosado que sobre la mesa estarán el populismo en Europa, el papel de Trump y de Putin, la inmigración, la desigualdad, la computación cuántica, la situación en Arabia Saudí e Irán, la inteligencia articial o el futuro del trabajo. Allí estará una de las candidatas a suceder a Rajoy.