En un acto celebrado en Málaga, la formación naranja ha desgranado sus propuestas.
Día importante este sábado para Ciudadanos. El partido presidido por Albert Rivera ha querido darse un baño de masas en el acto de la plataforma "España Ciudadana" celebrado en Málaga. El dirigente ha sido el encargado de cerrar ese evento y lo ha hecho con la rotundidad de uno de sus planteamientos capitales dentro de la regenración política que defiende. Y, también, ahora que atisba un horizonte más favorable desde el prisma electoral.
"Necesitamos una ley electoral que fije un umbral del tres por ciento del voto nacional para que un partido tenga representación en el Congreso; se debe proteger el interés general", ha proclamado la cabeza visible de la formación naranja en una alocución en la que ha argumentado que esa ley electoral que pretende tiene que contener listas abiertas y la misma validez práctica para todos los votos. Sean emitidos en el lugar que sea.
"Queremos una ley electoral justa y eso significa también que los españoles no estén en manos del 0,5 o 0,7 por ciento de nacionalistas que cambian de gobierno o deciden los presupuestos", ha apuntado Rivera, quien ha subrayado que le repulsa que elementos fundamentales del Estado como la sanidad, la justicia o el resto de partidas presupuestarias puedan depender de partidos independentistas y alineados con la violencia como Bildu.
Además, ha recordado la visión europeísta que su partido lleva en el adn. El proyecto de Europa, a su juicio, atraviesa su momento más complejo, "pero también el más importante y exitoso". Y ha regresado con rapidez al plano nacional para rechazar una reforma de la Constitucíón que contente a los secesionistas. "Quiero reformarla para contentar a todos los españoles", ha dicho para repetir que desea que "todos los votos valgan igual y se reforme la sanidad, no para dar privilegios a nacionalistas y liquidar España".
Ante unas 4.000 personas ha reforzado la idea de reformar la Carta Magna con el fin de "mejorar y fortalecer España", "no para debilitarla y liquidarla para contentar a Puigdemont, a Torra y a los separatistas". Interrumpido en varias ocasiones por el coro "presidente, presidente" y "queremos votar", Rivera ha respindido que le gustaría ocupar el cargo de presidente del Gobierno "pero no a cualquier precio sino para mejorar este país", en un dardo dirigido a Pedro Sánchez.
Del socialista ha criticado que pueda contemplar que la mayoría de los españoles acepte que se levante la aplicación del artículo 155 en Cataluña. "Veintidós partidos separatistas han apoyado al presidente actual", ha lanzando antes de presuntarse por qué "le tiene tanto miedo al pueblo español y por qué no podemos decidir al presidente votando en las urnas". "La lógica dice que los españoles decidan un gobierno fuerte, limpio, que pueda hacer reformas y no tenga hipotecas de aquellos que quieren liquidar un país", ha zanjado.
"Las elecciones son un instrumento para devolver la fortaleza al Gobierno de España y poder hacer reformas en la educación, justicia, en el ámbito laboral", ha incidido. Y ha elaborado que no se pueden llevar a cabo medidas con 84 escaños y en manos de populistas y separatistas. Finalmente, se ha despedido advirtiendo a aquellos que reniegan de los orígenes de su familia: "Hay que saber de dónde viene uno para saber lo que hay hacer en el futuro. Es importantísimo conocer nuestro pasado y lo que hay que corregir".
Vargas Llosa llama a la juventud a construir país
Mario Vargas Llosa ha estado presente en el acto, al lado de la escritora María Elvira Roca, el exseleccionador nacional de Baloncesto Javier Imbroda, la magistrada María José Torres y el empresario Kike Sarasola. El Premio Nobel de Literatura peruano ha explicado que se ha unido a la plataforma "España Ciudadana" para devolver a los jóvenes españoles la confianza y la convicción de que el futuro de España puede cambiar para mejor.
"Creo que es una magnífica iniciativa para combatir resueltamente este desánimo devolviendo sobre todo a los jóvenes españoles la confianza en España y la convicción de que el futuro del país puede cambiar para mejor. España es un país maravilloso, entre otras cosas por su diversidad, por la riqueza de sus lenguas, sus culturas, sus tradiciones", ha reflexionado para, de inmediato, pedir a los más jóvenes que abracen la "fe" y el "optimismo".
Para glosar ese pensamiento ha relatado que cuando llegó a España, la nación era un país del tercer mundo, pobre. Un lugar en el que las desigualdades eran enormes. Pero pasó a ser un país próspero, que pasó a estar en la vanguardia de los países más dinámicos y modernos del mundo; un país de clases medias, con una riquísima vida cultura. Por todo ello ha hecho hincapié en que hay "razones para el optimismo". La unidad de España, "forjada a lo largo de tantas aventuras y tantos cientos de años, no la van a romper los grupos independentistas que quieran destruir lo que ha sido formado con el esfuerzo de los españoles a lo largo de los siglos", ha diagnosticado.