Se preve una lucha encarnizada.
La lucha por el poder en el PP aumenta su interés tras la renuncia de Alberto Núñez Feijóo. En previsión de una encarnizada disputa, los diarios piden moderación.
Dice El Mundo en su editorial que el PP es “un partido que no está habituado a debatir públicamente sus diferencias internas” y que “corre el peligro de confundir la rivalidad con el cainismo y la confrontación ideológica con la pura lucha de poder”.
Añade: “El propósito de Margallo de presentarse solo para dañar una hipotética candidatura de Sáenz de Santamaría -la misma motivación que mueve a Dolores de Cospedal- enturbia el proceso congresual. Pedimos responsabilidad a sus dirigentes para que estén a la altura de lo que España necesita de ellos”.
“El PP es más que las personas”, editorializa La Razón. Va en la misma línea. Un fragmento: “Aunque es fácil señalar los riesgos de enfrentamiento y disenso cuando compiten diversos aspirantes para la presidencia de un partido, lo cierto es que la libre confrontación de ideas y la contradicción de programas y estrategias será el mejor camino para llevar a cabo ese proceso de renovación que se reclama al Partido Popular y que debe devolverle en el menor plazo posible la confianza de la mayoría de los ciudadanos. Diferencias que, sin embargo, nunca pueden ser insalvables y, mucho menos, estar marcadas por personalismos estériles, que sólo dividen sin aportar nada”.
“El inesperado ‘no’ de Feijóo deja la pelota en el tejado de otros candidatos que habrán de dirimir un pulso del que, una vez resuelto, el PP no debiera salir dividido, sino fortalecido con un liderazgo ilusionante y renovador”, afirma ABC, que también constata que “cabe prever discusión, zancadillas y la guerra de guerrillas propia de estos procesos”.
Mientras tanto, Pedro Sánchez aparece en portada de El Periódico acariciando a su perra, Turca, desde las escaleras de La Moncloa. Unas fotos que en general han tenido gran acogida en la prensa.