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mariano rajoy, reforzado

Zapatero se "estrella" con la crisis económica en sus 100 primeros días de Gobierno

domingo 20 de julio de 2008, 12:17h


Pedro Solbes, vicepresidente segundo, utiliza la palabra crisis para admitir que es posiblemente "la más compleja que nunca hemos vivido por la cantidad de elementos que hay encima de la mesa". Desde la constitución del nuevo Ejecutivo se han sucedido los acuerdos del Consejo de Ministros relacionados con la economía, desde la prometida y polémica devolución de 400 euros y la promoción de rehabilitación de viviendas hasta los préstamos del ICO para las pymes, pasando por la congelación salarial de los altos cargos y la reducción de la oferta de empleo público.

Los efectos de estas medidas son todavía difíciles de calcular, y las grandes cifras de la economía han ido de mal en peor. La inflación, en el 5 por ciento, es la más alta de los últimos trece años y puede que no se frene si el precio del petróleo, que se ha duplicado en un año, sigue en tasas tan elevadas. Mientras, aumenta la morosidad y caen la compraventa de viviendas y de hipotecas constituidas, en un contexto en el que el índice hipotecario de referencia, el Euribor, marcó en junio su máximo mensual en el 5,36 por ciento.

El paro, además, ha seguido subiendo, incluso en junio, mes en el que no crecía desde hace doce años, y la tasa de desempleo vuelve a rozar los dos dígitos. Mientras, las empresas ven como cada vez es más difícil el acceso al crédito, endurecido por una crisis financiera internacional que comenzó hace casi un año y no parece que vaya a concluir en el corto plazo.

Los ciudadanos reaccionan a la crisis ralentizando el consumo -buena prueba de ello son las matriculaciones, que han caído más del 20 por ciento en los tres últimos meses- y su confianza se encuentra también en cifras históricas, mínimas en este caso. Y la ausencia de confianza, tanto de los consumidores como de los empresarios, no ayuda a recuperar la economía, según han insistido el propio Zapatero y el ministro de Economía, Pedro Solbes.

Todo esto sin olvidar al sector más afectado, la construcción, que prosigue una caída marcada por el parón del mercado inmobiliario y el aumento del paro. La inmobiliaria Martinsa-Fadesa se ha convertido en la imagen del declive del sector, tras protagonizar la mayor suspensión de pagos de la historia al no poder afrontar el elevado endeudamiento que arrastra desde la fusión de estas dos compañías, agravado por la restricción del crédito del último año. Ya antes de Martinsa-Fadesa, en la escena económica y política se ha abierto en estos meses un debate sobre si el Gobierno debe o no intervenir o acudir al amparo de las empresas en apuros o con riesgo de insolvencia.
La economía ha acaparado los cien días del Gobierno de Zapatero no sólo desde el ámbito ejecutivo, también en el terreno del debate político, en el que el presidente y su optimismo ante el futuro se han quedado solos frente a todos los partidos de la oposición. Partidos que, otrora socios del PSOE, se lo van a poner difícil al presidente en el debate de los Presupuestos Generales del Estado para 2009.

Los próximos cien días se prevén más duros, y los datos, de nuevo, no ayudarán: en agosto se conocerá el crecimiento en el segundo trimestre, que según Solbes sólo será del 0,1 ó 0,2 por ciento. Un estancamiento en toda regla del que el Gobierno deberá intentar salir.

La soledad del PSOE en el Congreso
Los primeros cien días del Gobierno surgido de las elecciones del 9 de marzo han servido para rebajar la tensión con la oposición y dar pasos en favor de la unidad en asuntos de Estado, aunque la incapacidad para resolver la crisis económica ha ensombrecido la nueva etapa de José Luis Rodríguez Zapatero en la Moncloa. La investidura, lograda el 11 de abril en segunda votación y con el único respaldo del PSOE, fue un presagio del pleno del Congreso del pasado 2 de julio, en el que la oposición le exigió en bloque que reconociera la situación económica y actuara.

Zapatero no pierde la confianza y pide esperar a ver los efectos de las más de cuarenta medidas adoptadas por su Gobierno en estos cien días, pero la inflación, el paro, la subida del Euribor y el desplome de la construcción han situado la economía en el eje de la confrontación política.

La lucha antiterrorista, gracias también a la renovación vivida en el PP, ha salido así del debate partidario, y el mayor golpe asestado por ETA en la legislatura -el asesinato del guardia civil Juan Manuel Piñuel al explotar una furgoneta bomba junto al cuartel de Legutiano (Álava)- no hizo sino reforzar el consenso. Días después, la Guardia Civil y la policía francesa detenían en Burdeos a la cúpula de la banda terrorista, encabezada por Francisco Javier López Peña "Thierry".

El segundo punto de encuentro, la decisión del Gobierno y del PP de recurrir de inmediato ante el Tribunal Constitucional la ley promovida por el lendakari, Juan José Ibarreche, para convocar una consulta popular en el País Vasco el próximo 25 de octubre. Los dos principales partidos han dado pasos también para lograr la renovación del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional.

Zapatero confía en que la reunión que mantendrá el miércoles con Mariano Rajoy en la Moncloa levante el bloqueo que impide el normal funcionamiento de las dos instituciones, y espera avanzar igualmente en la reforma del modelo de financiación autonómica.

En su Gobierno, por primera vez en la historia con más mujeres que hombres, la crisis ha llevado al vicepresidente económico, Pedro Solbes, a acaparar los focos que antes rodeaban a la vicepresidenta política, María Teresa Fernández de la Vega, pero tampoco ha pasado desapercibida la titular de Igualdad, Bibiana Aído.

De los proyectos de futuro se ha encargado el partido
El 37 Congreso Federal del partido, que situó a Leire Pajín como número tres de los socialistas, abrió la puerta a una futura ley de plazos para el aborto y a una reforma que permita el voto de los inmigrantes en las elecciones municipales.

Desde el exterior, el primer sobresalto llegó a los diez días de la investidura, con el secuestro de la tripulación del pesquero Playa de Bakio en aguas de Somalia. Seis días después, el Ejecutivo se apuntó el tanto de la liberación sin incidentes -nada dijo del rescate-.



La Cumbre América Latina-UE de Lima permitió también normalizar las relaciones con la Venezuela de Hugo Chávez, que visitará España la próxima semana, y Europa decidió, de acuerdo con las tesis españolas, levantar las sanciones a Cuba.

Dentro de la Unión volvieron a surgir las dudas con el "no" irlandés al Tratado de Lisboa, ratificado por España esta semana, y el Gobierno se volcó en la Unión por el Mediterráneo lanzada por Nicolas Sarkozy, con la esperanza de lograr la sede de este nuevo organismo para Barcelona.

Y como cada verano, la llegada de nuevas pateras a las costas de Canarias y Andalucía y el relato de decenas de cadáveres, muchos de ellos niños, arrojados al mar.

En su último periplo antes de las vacaciones, Zapatero realizó la primera visita a Marruecos de la legislatura y admitió la necesidad de esfuerzos para cortar las nuevas rutas de las mafias, aunque recordó que sólo la ayuda al desarrollo frenará el éxodo.



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