Morente deja huella
Morrissey arrastra a las masas en la jornada de cierre del FIB
lunes 21 de julio de 2008, 08:44h
La última y más esperada jornada del Festival Internacional de Benicàssim ha logrado, con Morrissey, celebrar el gran concierto masivo que necesitaba esta compleja edición y, con Enrique Morente, que los ingleses que la monopolizan sepan cómo suena en directo el flamenco más rotundo.
Tras la reciente publicación de un nuevo disco de grandes éxitos, los "fibers" esperaban una sucesión ininterrumpida de esos temas que forman parte de uno de los repertorios más respetado del pop-rock de los últimos 30 años, el labrado primero por The Smiths y, desde 1988, por Morrissey en solitario, y que tanto han influido en las generaciones de los 80 y los 90.
A lo largo de 75 minutos, dieciocho canciones, tres camisas y otras tantas caídas voluntarias para escenificar su particular catarsis artística, Morrissey ha regalado a un público totalmente entregado algunas de sus piezas más conocidas.
En otro extremo musical, el flamenco también tuvo su espacio de gloria en el FIB de la mano de Enrique Morente y Lagartija Nick, rememorando su legendario álbum conjunto "Omega" (1996), construido sobre versos de Lorca y canciones de Leonard Cohen.
Un plato fuerte de digerir para públicos poco acostumbrados a los lances puramente españoles que, no obstante, devino en la consecuencia más implícita de este arte: convertir la amargura en alegría y llenar el recinto, poquito a poco, de improvisados palmeros. Tras estas actuaciones que quedarán ya para el recuerdo comienza la cuenta atrás para una futura decimoquinta edición del FIB Heineken.