www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TURQUÍA

Erdogan instaura el sistema presidencialista y aumenta su poder

Erdogan instaura el sistema presidencialista y aumenta su poder
martes 10 de julio de 2018, 01:21h
Más de 130.000 funcionarios han sido despedidos desde el presunto golpe de estado de 2016.

El presidente de Turquía no ve límites a su poder. El conservador islamista Recep Tayyip Erdogan asumió este lunes como jefe del Estado, ahora ya bajo el nuevo sistema presidencialista aprobado tras la reforma constitucional de 2017, una plataforma jurídica que le concede amplios poderes ejecutivos. Y es que desde esta jornada podrá gobernar por decreto, nombrar a ministros, y tendrá el poder de elegir y destituir a alto cargos de la función pública.

Dicha reforma constitucional, que fue ratificada en su día en referéndum, elimina la figura del primer ministro y otorga amplios poderes ejecutivos al presidente. Erdogan juró su cargo en una ceremonia ante el Parlamento turco en Ankara, en la que manifestó su intención de actua de manera "neutral". Aunque siga ejerciendo como líder del gubernamental Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista conservador).

Toda vez que oficializó su nuevo cargo, el dirigente ofreció una recepción en el palacio presidencial, con la asistencia de 22 jefes de Estado y 28 jefes de Gobierno. Entre ese cuerpo diplomático invitado se encontraron el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el primer ministro ruso, Dmitri Medvedev. Y, como estaba previsto, se notó la ausencia de líderes occidentales, en concreto de países de la Unión Europea y de Estados Unidos.

Su yerno es el nuevo ministro de Finanzas, en un momento clave para la debilitada economía turca


"Voy a tratar de trabajar con el planteamiento de no ser el presidente solo para aquellos que votaron por mí sino para la totalidad de los 81 millones de turcos", proclamó el mandatario de poderes ampliados, que proclamó que Turquía vivió en esta fecha "un nuevo comienzo". Esta maniobra, cristalizada por su primer discurso en este estatus, está respaldada por el apoyo del 52% de los votos que obtuvo en las elecciones presidenciales del pasado 24 de junio.

El evento, que fue transmitido por las televisiones locales, vio a Erdogan afirmar que "tendremos un Parlamento fuerte, con un Gobierno fuerte y una Turquía fuerte. Ningún país, ni sociedad necesita un salvador. Lo que necesitamos es justicia y solidaridad" en medio de una ceremonia de perfil otomano, con presencia militar tanto en los soldados que lucieron vestimentas originales de la época como en la marcha militar que recibió al presidente y a su primera dama, Emine Erdogan.

La tradición coloca al mandatario este martes, en su primer día de mandato desde este nuevo cargo, a Azerbaiyán y a la República Turca del Norte de Chipre, establecida por Ankara tras la ocupación de la parte norte de esa isla en 1974. Antes, en el desarrollo del evento de este lunes, Erdogan publicó los nuevos cargos que e acompañarán en un equipo de trabajo que ha reducido el número de ministerios hasta 16 (de 25). Los nombramientos de Berat Albayrak -su yerno, como ministro de Finanzas- y de Hulusi Hakar -exjefe del Estado Mayor del Ejército, nuevo ministro de Defensa- destacaron.

Defensa, inteligencia y Asontos Religiosos pasan a depender del presidente


Las críticas opositoras no ha cesado. Porque el Parlamento pasa de 550 a 600 diputados. La interpretación de la disidencia denuncia que con el nuevo equema presidencialista queda diluida la separación de poderes y se alza un sistema autoritario. De hecho, Erdogan tiene el poder de designar a varios vicepresidentes y carteras como inteligencia el ministerio de Defensa y de Asuntos Religiosos dependerán directamente de su criterio.

"El nombre real del nuevo régimen es 'dictadura con urnas', nadie debería presentarlo al mundo como un nuevo sistema", expuso Bülent Tezcan, vicepresidente y portavoz del principal partido opositor, el socialdemócrata CHP. Por su parte, Meral Aksener, la líder del nuevo partido opositor Iyi, lamentó que este acto se diera después de la muerte de 24 personas el domingo, en un accidente de tren. En definitiva, este es el resultado del presunto golpe de estado fallido de 2016. Más de 130.000 funcionarios han sido despedidos desde entonces por sospechas de vínculos golpistas, una decisión administrativa que no puede ser recurrida ante la Justicia. Otros 50.000 ciudadanos permanecen en prisión a la espera de juicio.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.