www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIATLÓN

Mario Mola conquista Hamburgo por tercera vez consecutiva

EL IMPARCIAL
domingo 15 de julio de 2018, 01:37h
Con este triunfo afianza sus opciones de revalidar el título mundial.

Mario Mola está cada vez más cerca de alcanzar su tercer campeonato Mundial de triatlón. El deportista español lució este sábado toda su clase y competitividad para ganar la prueba de Hamburgo. Por tercer año consecutivo. El triatleta se hizo con la quinta cita del curso en base a un último 'cinco mil' sublime. Esta gesta se suma a la victoria lograda en Yokohama (Japón) y a los segundos puestos alcanzados en Abu Dabi y Leeds, para afianzar su liderato global.

Nunca ha bajado en 2018 del cuarto puesto, arrancado en Bermudas, en abril. Entonces, cruzó la meta en esa posición tan sólo dos días después de saber que su novia había sufrido un grave accidente de coche. La triatleta olímpica Carolina Routier fue atropellaba mientras entrenaba en bicicleta, pero se recuperaría. El shock de aquel incidente pasaría factura a Mola, que sea como fuere es el gran favorito para brillar en los alto del podio del Mundial.

El balear, apodado 'SuperMario', ha amenaza el trono de Javier Gómez Noya, único quíntuple campeón mundial de la historia del triatlón. Éste último está centrado en la larga distancia, con el Ironman de Kona (Hawai) en el horizonte, por lo que su camino se ha despejado. Además, el único doble campeón olímpico de triatlón, Alistair Brownlee, también está enfocado en esa prueba, por lo que Mola tiene la posibilidad clara de engrosar sus vitrinas. En esta jornada sabatina dio un golpe de autoridad.

En Hamburgo acumuló un esfuero de 53 minutos y 18 segundos, cinco menos que el francés Vincent Luis (segundo) y del surafricano Richard Murray (tercero y antiguo compañero de entrenamientos). Su tarjeta final resplandecería gracias a los cinco últimos kilómetros, recorridos a pie. Antes, la organización desplegó un sprint de 750 kilómetros a nado y otros 21 en bicicleta. El español se sobrepondría a la desventaja acumulada con un último tercio impresionante.

El día arrancó con una salida falsa de Ryan Bailie, que se lanzó antes de tiempo al Binnenalster -lago artificial pequeño que confluye en el Alster, afluente del Elba-. Richard Varga no correspondió con los pronósticos y no fue el primero en caer al agua. Lo haría un segundo por detrás de Marten Van Riel -ganador del tramo de natación- y de Vincent Luis. Este último venía de acumular dos bronces en Abu Dabi y Leeds y con hambre. Por ello se buscó la rueda correcta para acelerar y presionar al resto.

Tomó la estela de 'Jonny' Brownlee (bronce en Londres 2012 y plata en Río'16) y del noruego Kristian Blummenfelt (bronce en el pasado Mundial). Ese terceto tomó la cabeza de carrera y cosecharía una brecha de 22 segundos antes de la vuelta final, tras cuatro giros. En el grupeto perseguidor viajaban Jake Birtwhistle (quinto del día), Andreas Schilling (noveno), Pierre Corre, Dorian Coninx (sexto) y Casper Stornes (vencedor en Bermudas). Ni rastro de un Mola que rodaba junto a Fernando Alarza (decimoquinto tras dos meses de ausencia).

En este escenario Mola se abocaba a remontar, como casi siempre. Partiría con 16 segundos de desventaja al tomar la bici, disciplina en la que trabajó para empezar a correr con 18 segundos por recuperar con respecto a un terceto de cabeza en el que se desfondó Blummenfelt -que acabaría cuadragésimo cuarto-. Al tiempo que Murray alcanzaba a los punteros, el español volaba hasta el punto de formar parte del grupo de cuatro atletas que mandaban en la prueba.

Y cuando restaban dos kilómetros cambió el ritmo para ponerse líder y marcar el ritmo. En ese punto avisó a navegantes con un relámpago al que quiso sumarse 'Johnny'. El británico desfallecería y cayó hasta la cuarta plaza final. El mallorquín no soltó su compás abrasivo y enfiló su solitaria aproximación hacia la gloria con el ricuts concentrado en marcar el mejor crono a pie. Fue el único que bajó de los 14 minutos en ese intervalo de cinco kilómetros.

"El objetivo era luchar por medallas, así que si al final pude ganar, mucho mejor. No se puede pedir más", proclamó un atleta que reflexionaría lo siguiente: "Ha sido una prueba muy dura, muy rápida, en la que no ha habido descanso. Pero ha salido bien. En bici, con tres escapados por delante, el grupo estuvo trabajando muy bien todo el rato. Todos tuvimos que trabajar, obviamente, con tres escapados. Hasta los últimos 400 metros no me vi ganador, porque era consciente de que tanto Richard (Murray) como (Vincent) Luis son muy rápidos. Y necesitaba un margen por si a ellos aún les quedaban fuerzas al final".

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios