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TOUR DE FRANCIA

Movistar se deshace ante el Sky y Thomas triunfa en el Alpe D'Huez

jueves 19 de julio de 2018, 17:54h
Quintana no pudo aguantar en la subida final y perdió tiempo con los mejores. Clasificaciones

Parecería que este es el Tour de Francia de Geraint Thomas. El gregario emblemático de Chris Froome firmó este jueves un triunfo lustroso en la cima del Alpe D'Huez, afianzando su maillor amarillo cimentado en la victoria del pasado miércoles. Ese deblete en los Alpes, y en días consecutivos, aparenta gritar ser el jefe de filas del inexpugnable Sky. Los isleños volvieron a neutralizar todos los ataques ajenos e impusieron su ley en la subida final.

"Esto es simplemente increíble, no sé si podemos llegar a París en esta situación. Dije ayer que hasta el momento esta carrera está hecha para mí. Tal vez en los próximos días pueda mantener el maillot amarillo, pero esta carrera es muy dura. Nunca se sabe cómo puede reaccionar tu cuerpo", confesó un corredor que ha llegado a su hotel con 1.39 minutos sobre Froome y de 1.50 respecto al neerlandés Tom Dumoulin en la general de la Grande Boucle.

Pero Thomas sabe que estas tres semanas francesas son largas y que su compañero quiere unirse al club de los ganadores de cinco Tours. Además, sus antecedentes evidencian que tarde o temprano le sobreviene un día en el que su cuerpo dice basta. Pero, es que Froome viene erosionado tras encadenar Vuelta, Giro y, ahora, Tour. "Como dije, todavía estoy corriendo para Froome, él sigue siendo el hombre del equipo para la general. Él sabe cómo se debe competir durante tres semanas. La leyenda es una palabra que se usa mucho, pero él es el hombre elegido por el Sky. Probablemente sea el mejor de todos", sintetizó.

Eso sí, sin mirar más allá reconoció que se ha dado un gustazo en esta jornada. "Voy a disfrutarlo. Alpe d'Huez es una cima histórica, muy importante. Estoy sin palabras", desgranó. No obstante, tiene motivos para sentirse satisfecho en el cierre del tríptico alpino. Porque pasó triunfal la etapa reina. Una ruta en la que se desplegaban 4 puertos y 5.000 metros de desnivel acumulado. Todo un desafío tras La Rosiere. Y una trabajosa labor de control para el Sky, ya que Movistar mandó a Alejandro Valverde a la fuga, por detrás de la escapada consentida de la que sobreviviría el valiente Steven Kruijswijk.

El neerlandés del Lotto Jumbo viajó en la numerosa escapada del día y fue el único que decidió batallar hasta el final de sus fuerzas. Alaphilippe puntuaría en cabeza cuando se cruzó La Madeleine (categoría especial, 25,3 kms al 6,3 por ciento), ganando el cuerpeo a Barguil por el maillot de la montaña. Más adelante, en La Croix de Fer (Especial, 29 kms al 5,2), Kruijswijk despegó. Llegaría a acumular cuatro minutos de ventaja sobre el grupo de favoritos en el arranquue del Alpe D'Huez.

El Sky exprimiría a Castroviejo y a Kwiatkowski en la aproximación a la ascención postera y cuando las rampas exigieron al máximo a todos los aspirantes a la victoria parisina fue el colombiano Egan Bernal el que tomó las riendas y puso un ritmo infernal. El cafetero del Sky, de 21 años, erosionó a todos los gallos. Nibali, Quintana y Landa lo intentarían, pero Bernal aguantó y defendió bien a sus líderes Froome y Thomas. Al tiempo, Nairo cedía terreno a las primeras de cambio.

Bardet fue el que mostró más vehemencia y fuerza en su cambio de ritmo. Atacó con todo y acabó con Bernal. Dumoulin saldría tras el francés y Froome lo bucaría por dos veces en la guerra de guerillas sobrevenida. Los corredores británicos mandaban ante la ausencia ed oxígeno de sus rivales. Nibali, que fue tirado al suelo (por la caída de una moto), alcanzaría a contactar con el cuartero cabecero (Bardet, Froome, Thomas y Dumpulin) en el que Landa hacía la goma. El parón en los últimos metros depararía un sprint masivo en el que Geraint fue el más listo.

A 500 metros de la cima aceleró dejando a todos clavados. El galés picaría en meta 2 segundos por delante Dumoulin y con 3 respecto a Bardet y a Froome. Landa perdería 7 segundos, para quedarse a 3.13 en la general. Quintana, por su parte, se despeñó hasta la desventaja de 4.13 minutos, susurrando quién es el jefe del Movistar ante los Pirineos. "Ha sido un día durísimo, la espalda me dolía un montón y lo he pasado mal, aunque al final no sé ni como he conseguido entrar en carrera", resumió Landa.

Por último, en este día han abandonado un ramillete de velocistas que ya no podrán buscar el aumento de su cosecha de etapas. Se trata de Fernando Gaviria (Quick Step) y Dylan Groenewegen (Lotto Jumbo), dos sprinters que habían firmado dos triunfos por cabeza. Asimismo, Andre Greipel (Lotto Soudal) también se ha bajado de la bici. Con todo ello, el camino del maillot verde se despeja para Peter Sagan. Y Rigoberto Urán no tomó la salida.

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