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TOUR DE FRANCIA

Demare sobrevive a la montaña y se estrena en Pau

EL IMPARCIAL
jueves 26 de julio de 2018, 18:06h
Nairo Quintana sufrió una caída y Sagan no pudo competir. Clasificaciones

La edición 2018 del Tour de Francia tiene sólo por delante una etapa de alta montaña para que los candidatos al título ataquen y prueben suerte, en el intento por acalnzar la primera plaza que sigue defendiendo con creces la mejor versión conocida de Geraint Thomas. Tras la erosión sufrida en el paso por los Aples y los Pirineos -donde quedaron fuera de carrera gran parte de los velocistas-, los corredores afrontarían una teórica etapa de transición este jueves. De 171 kilómetros y entre las localidades de Trie-Sur-Baise y Pau.

Y ahí triunfaría Arnaud Demare. El ciclista del Groupama redondeó su identificación con el renacer al final del recorrido planteado por la organización, toda vez que las pasó canutas pero sobrevivió a la etapa de este miércoles, que concluyó en Portet. En ese desenlace acabó entrando penúltimo en meta, con fuertes sospechas de haberse beneficiado de los coches para superar el tríptico montañoso pirenáico. Lo que es incuestionable es que esa agonía le ha ofrecido fruto. El mejor de los frutos.

El corredor francés se impuso en una llegada masiva en la que tumbó a Christophe Laporte (Cofidis) y al campeón de Europa noruego Alexander Kristoff (UAE Emirates). Demare, de 26 años, inauguró su cuenta de triunfos parciales en esta competición, maquillando su pobre desempeño hasta esta fecha. A pesar de viajar a más de dos horas del líder de la general. Se aprovecharía de la caída sufrida por Peter Sagan en la víspera para cantar victoria.

"Ayer no luché por nada, la victoria ha sido una gran recompensa. He pasado por momentos difíciles, pero realmente quería llegar a los sprints finales y jugar mis cartas. Siempre he creído en mí mismo y en mis posibilidades de ganar en este Tour, proclamó en el podio, donde se mostró motivado para acometer la última oportunidad "antes de los Campos Elíseos". "Estaba bien ubicado y creía que podía ganar. El trabajo que ha hecho el equipo para preparar el sprint ha sido perfecto", analizó sobre su marcha triunfal y despidió su comparecencia defendiendo la legalidad de su ascenso a Portet: "La gente que me conoce sabe lo mucho que he entrenado para el Tour de Francia y para alcanzar este objetivo. Por eso estoy tan feliz hoy".

El que no se bajó de la bici tan sonriente fue Nairo Quintana. El colombiano se fue al suelo en el kilómetro 65. El jefe de filas del Movistar, que se salió en el día previo, sufrió un fuerte golpe que su director aclaró como una contusión "aparentemente" sin consecuencias graves. Eso sí, Eusebio Unzue desgranó que "si estando bien es muy difícil estar arriba, imagina cómo será después del golpe que se ha llevado, que ha sido fuerte porque se ha caído cuando la carrera iba muy rápida".

"Los rasguños en el lado izquierdo y el golpe más fuerte es en los dedos", aclaró el director del único equipo español, que expuso otro de los ingredientes que han añadido inquietud a los candidatos a la gloria: "Se ha disputado con mucho calor y con una media entre 45 y 46 kilómetros por hora, por lo que los corredores están muy fatigados y encima con el porrazo que se ha llevado". Este testimonio ha desnudado al verdadera naturaleza de lo que parecía un trámite. La víspera del Tourmalet y el Aubisque retorció algo más el cansancio de todos.

Porque no se permitiría que la fuga del día tomara un puñado inabordable de minutos. La escapada era de nivel, pues estaa conformada por Boudat (Direct Energie), Terpstra (Quick-Step), van Keirsbulck (Wanty), Durbridge y Hayman (Mitchelton). Y en la trinchera rival se afanarían los trenes de los velocistas para tirar del pelotón y mantener a esos valientes en una distancia controlable. El Emirates, el Cofidis y el Bora empujaron con fuerza poara Kristoff, Laporte y Sagan.

Sólo a 18 kilómetros del final se activaría de manera definitva la brega por la etapa. Fue cuando se atravesó la Cota d'Anos. El gran grupo ya había deglutido a los escapados y entraría en juego la pugna por la buena colocación de los jefes de filas. El Sky aceleró para fijar a Froome y a Thomas en un lugar acolchado, hasta llegar a la zona de seguridad (a tres de meta). Se rodaba a 70 kilómetros por hora y los grandes trenes no alcanzarían a ordenar la llegada. Sólo el Groupama pudo prevalecer, con Demare listo para ganar por tercera vez en 2018. El ciclismo galo disfrutó, asimismo, del récord histórico de etapas disputadas en la Grande Boucle que firmó Sylvain Chavanel, de 39 años (366, en 168 participaciones).

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