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TRIBUNA

Las vacaciones y aficiones

Natalia K. Denisova
sábado 28 de julio de 2018, 19:33h

Camino a las playas, los veraneantes llenan las carreteras. Entre atascos, cansancio y percances llegan agotados a sus destinos, mas sin bajar la guardia porque tienen que sacar unos cuantos felices selfies y llenar el Instagram de “lugares bonitos”. No hay tiempo para el reposo… o al menos eso parece. Sin embargo, entre los viajeros ansiosos, que rechazan la lectura, la escritura y cualquier otro quehacer reposado, se han colado muchos que saben que la playa no lo es todo. También hay toros. El ejemplo es una pequeña localidad de la provincia de Almería, Roquetas de Mar, que logró llenar su plaza de toros varias tardes de su feria taurina. Resulta que los toros no son tan mal negocio. Tampoco son tan perniciosos para la moralidad pública como lo dicen los amojamados “progresistas”, los verdes ecologistas y los “contra todos” de Podemos. Miles de visitantes llenan la plaza de los toros roquetera, y así sucede en otros tantos pueblos de España, que traen consigo trabajo y beneficio para sus moradores.

Además, no seamos egoístas. No nos miremos al ombligo y observemos nuestro derredor. La vecina Francia, por ejemplo. Allí, unas diminutas localidades de Mont de Marsan y Saint Vincent de Tyrosse viven los grandes días de tauromaquia. Basta con mencionar el desafío ganadero de los Miura con Palha. Si de los Miuras tenemos algunas nociones, los de Palha necesitan un breve recordatorio, ya que no es lícito olvidar a José Pereira Palha quien introdujo en el siglo XIX la cría de toros al estilo español en Portugal y consiguió, con ayuda de los sementales de Miura, una raza que hasta hoy hace sudar a los taleguillas. Los festejos taurinos en Francia se viven a lo grande. Las estampas de los toros adornan las calles, nada de las reivindicaciones ecologistas, porque el público sabe que el toro no tiene mejor vida en la granja que en la plaza, ni su muerte es más respetada en el matadero que en el coso taurino. Ahí los toreros españoles lucen de coraje y valentía, y aquí en las Ventas nos beneficiamos del buen proceder de Simón Casas, empresario de fino olfato e ingenio. Los carteles franceses prometen más “Castellas” para el futuro próximo. Una buena vuelta por Francia vale la pena, si sirve para desmentir el viejo tópico de la “fiesta nacional”. ¿Cómo va a ser “nacional” la fiesta que se siente con tal entusiasmo y cariño en Francia, Portugal y por toda América? Los toros son una fiesta universal…

Y si regresamos al suelo patrio, pues, no podemos perder la oportunidad de asomarnos a la Real Feria de Antequera. Sólo dos días, 25 y 26 de agosto, pero que prometen un festejo inolvidable tanto para los “novilleros” de la afición como para los expertos de la ciencia taurina: una es la tarde de rejones con Andy Cartagena, Diego Ventura y Andrés Romero, y otra es la goyesca a lo grande con Morante de la Puebla, José María Manzanares y Cayetano. Buena ocasión para conocer la plaza de Antequera, famosa mundialmente por los vídeos de Madonna, donde sale de protagonista el “Mozart del toreo”, Emilio Muñoz. Este matador con su gran maestría, el barroquísmo y el belmontismo juntos, fue un vértigo para el público y un rompecabezas para los aficionados. Son obras de arte y, a la vez, fieles retratos del festejo las canciones de Madonna Take a bow y You´ll see. El verdadero arte siempre traspasa las fronteras.

En fin, hay veraneantes de Istagram y selfie y, por otro lado quijotes que irán a los toros a disfrutar del arte. Y es que en verano hay gente pa tó.

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