Vettel y Raikkonen completaron el podio en Hungaroring.
Justo antes de las vacaciones estivales de la Fórmula Uno Lewis Hamilton ha ejecutado un golpe psicológico notable a Sebastian Vettel. La ráfaga de lluvia que cambió las condiciones de la clasificación del Gran Premio de Hungría le abrieron una ventana de oportunidad que el británico no iba a desaprovechar. El sábado amortizó esa tesitura para firmar su 'pole' número 77 y el domingo remató la jugada ganando la carrera, para ampliar su ventaja en la tabla del Mundial de pilotos.
Aunque Mercedes había comenzado a dar síntomas de pérdida de fiabilidad y Ferrari, de mayor consistencia y potencia, como se había susurrado en los meses previos a este parón veraniego, el balance de situación es que un error del germano y la pericia de la escudería alemana han entregado a Hamilton una ventaja de 24 puntos en la carrera por el quinto título Mundial que los dos punteros mantienen. Con la marca del argentino Juan Manuel Fangio a tiro.
"Sabíamos que iba a ser difícil, pero ha sido un día precioso", proclamó un piloto que analizaría lo vivido del siguiente modo: "Sabíamos que aquí los Ferrari iban a ser más rápidos que nosotros, pero después de la buena calificación del sábado creo que la victoria de hoy y haber salido de aquí con todos estos puntos ha sido un 'bonus' extra para nosotros". "Hoy he sudado mucho. Ha hecho mucho calor y ha sido una carrera muy exigente en el plano físico. Creo que nos merecemos estas vacaciones", bromeó uno de los que mejor han competido en Hungaroring en la historia del circuito.
Hamilton defendería la primera posición durante todo el recorrido y en su escudería sólo se pudieron reprochar el desplome que sufrió Valtteri Bottas. El finés quedó rleegado a la quinta plaza, por problemas graves con sus neumáticos traseros que arribaron a falta de cinco vueltas y a punto estuvieron de generarle un par de accidentes. Con ello, los Ferrari se encaramaron al podio y se limitaron a minimizar daños y rumiar la impotencia. Porque corren más. Vettel sería segundo y Raikkonen, tercero.
Eso sí, Bottas sí alcanzó a defender muy bien el despegue de su compañero en los giros iniciales, relegando a los pilotos de la escudería italiana a ceder un terreno que no recuperarían. Los aspirantes a evitar el doblete de Mercedes partieron desde la segunda fila y les costó remontar. No obstante, en ese precoz evento Vettel vio cómo Carlos Sainz, que salía desde el quinto peldaño, le atacaba. Raikkonen le protgería y el madrileño acabaría superado por Pierre Gasly (Toro Rosso), Kevin Magnussen (Haas) y Max Verstappen (Red Bull), que abandonaría en la sexta vuelta, maldiciendo, por un problema en el motor de su monoplaza. El de Renault finalizaría noveno.
"Cuando tenía buen ritmo paramos y no sé muy bien por qué", se quejó Sainz, inmerso en una pugna con su equipo y a la espera de encontrar un asiento para el año venidero. "Sabemos que siempre que hay mucho calor nuestro coche sufre un poco más que el resto, así que salimos con los neumáticos blandos y en la salida perdí un par de posiciones", analizó para, de inmediato, destacar que "la carrera de hoy explica muy bien lo que ha sido esta primera mitad de la temporada: siempre ahí, siempre en los puntos, siempre haciéndolo creo que bastante bien".
El relato de lo ocurrido explica que Daniel Ricciardo se rigió en protagonista, pues le tocó salir desde la duodécima plaza, perder pie en la partida y remontar hasta la cuarta plaza. Rozaría el podio el australiano, demostrando la calidad de su pilotaje y de su monoplaza (suya fue la vuelta rápida). Otro que tuvo que combatir para reivindicarse fue Fernando Alonso. El español, que partía undécimo, viajó hasta la octava plaza, para sumar cuatro puntos y festejar su compleaños con ello. En el circuito en el que ganó por vez primera en la Fórmula Uno (en 2003).
"Las carreras son los domingos. Muchos se alegran los sábados y los domingos no suman puntos y, en fin, ha sido una buena carrera, con una buena estrategia del equipo. Hemos alargado la parada bastante, y éramos octavo y noveno, estaba siendo un buen domingo para McLaren gracias al muro, pero al final Stoffel (Vandoorne, su compañero de equipo belga) tuvo que abandonar", diagnosticó el ovetense, que en estos días ha anunciado que resolverá su futuro "después del verano". Así pues, toca esperar.