MADURO: MIENTE QUE ALGO QUEDA
lunes 06 de agosto de 2018, 12:27h
Actualizado el: 08/06/2018 12:54h
Nicolás Maduro tiene una bien acreditada fama de mentir conforme a lo que le conviene. Se suma así a la...
Nicolás Maduro tiene una bien acreditada fama de mentir conforme a lo que le conviene. Se suma así a la tradicional doctrina leninista: la mentira para confundir a la burguesía forma parte del armamento político del buen comunista.
Todo es tan confuso en la explosión que se produjo en Caracas mientras el dictador Maduro pronunciaba un discurso que resulta imposible hacer un juicio justo de lo ocurrido. Las especulaciones oscilan entre el atentado real o la maniobra del propio dictador para distraer a la opinión pública de una ciudadanía oprimida por la escasez y la miseria.
Al bolívar se le han suprimido cinco ceros en un absurdo intento para controlar una inflación que, según los expertos, alcanzará 1.000.000% este año de 2018. Un millón. Ni en la República germana tras la I Guerra Mundial se rozó semejante disparate.
Venezuela, uno de los países más ricos de América, está sumida, a causa del gobierno comunista-populista de Maduro, en el caos social, la miseria económica y la escasez que ha extendido el hambre entre las clases medias y populares.
El hábito de Maduro de “miente que algo queda” hace imposible, por el momento, saber lo que ocurrió el domingo en Caracas. Solo hay una cosa clara: que el atentado se produjo por la situación de miseria que padece el pueblo venezolano; que fue real o que se lo inventó Maduro para distraer la atención de esa gravísima situación. La nación venezolana, en fin, no puede continuar degradándose hasta el extremo de una inflación sin piedad, una incesante fuga a Colombia de ciudadanos y una escasez que mantiene vacíos los comercios de alimentación y el estómago del pueblo que padece en aquella querida nación iberoamericana.