www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

LAS INCESANTES CONCESIONES DE PEDRO SÁNCHEZ

martes 14 de agosto de 2018, 10:28h
Escribí el pasado viernes, en verano y al aire libre, sobre algunas de las concesiones de Pedro Sánchez al PNV...

Escribí el pasado viernes, en verano y al aire libre, sobre algunas de las concesiones de Pedro Sánchez al PNV para asegurar sus cinco escaños en la moción de censura que le permitió sentarse en la silla curul del palacio de la Moncloa. Se trataba del acercamiento de presos etarras a las cárceles vascas.

Se filtra ahora otro de los acuerdos enmascarados entre el presidente socialista y el lendakari Urkullu: la reducción de efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Se trata de una permanente aspiración del secesionismo vasco. Ya Arzallus hablaba abiertamente de retirar a la Guardia Civil del País Vasco. Después, aseguraba, vendrán las “fuerzas de ocupación”, es decir, los Ejércitos de tierra, mar y aire.

Pedro Sánchez ha comenzado a cumplir con el PNV y su histórica reivindicación y se barajan las cifras que disminuirán la ya de por sí escuálida representación de las Fuerzas de Seguridad en las provincias vascongadas: 2.300 guardias civiles y 1.300 policías. La reducción se haría gradualmente hasta dejar a la Ertzaintza como única policía del País Vasco. El capítulo militar vendría después.

Si el acercamiento de presos, a cambio de votos, es, en sí mismo, una indecencia pero también una cuestión menor, reducir o liquidar a la Policía Nacional y a la Guardia Civil de la Comunidad Autónoma vasca raya con la irresponsabilidad más completa y atenta frontalmente contra la unidad de España consagrada en la Constitución.

Es de esperar que el Partido Popular y Ciudadanos planteen en el Congreso de los Diputados la cuestión. Pedro Sánchez parece dispuesto al descuartizamiento de España a cambio de su permanencia en el palacio de la Moncloa. Habrá que denunciar cómo la ambición de un político menor puede hacer añicos 500 años de Historia unida. Una cosa es acercar presos asesinos, etarras sanguinarios, y otra muy distinta devastar la permanencia de la Guardia Civil en las provincias vascongadas.