Llegan al puerto de Málaga 151 inmigrantes rescatados de tres pateras.
El 'efecto llamada' que ha generado el presidente del Gobierno desde su gestión del Aquarius siguen teniendo consecuencias: en la última semana han llegado en patera a España por las costas andaluzas más de 2.250 inmigrantes.
Salvamento Marítimo tuvo que trasladar en la madrugada del sábado al puerto de Málaga a 151 inmigrantes, entre ellos 20 mujeres y 34 menores, que habían sido rescatados de tres pateras. Pero estos inmigrantes se unen a los 395 rescatados este viernes tanto en aguas del Estrecho de Gibraltar como del mar de Alborán en un total de diez pateras.
Así cada día. Salvamento Marítimo ha tenido que rescatar a más de 1.700 inmigrantes hasta el viernes, con lo que en menos de una semana han llegado a nuestro país hasta 2.250 'sin papeles'.
Política de "bandazos"
El presidente del PP, Pablo Casado, ya ha criticado la política de "bandazos" del Gobierno del socialista Pedro Sánchez, al que ha reclamado "responsabilidad y solidaridad" en materia de inmigración" y lamentó que su política fuera inicialmente la de "papeles para todos". Recordó que cuando se produjo la primera visita del Aquarius dijo que España era el puerto al que podían llegar este tipo de embarcaciones: "A pesar de que eso rompía el consenso con otros países o el acuerdo con otros partidos".
"Unas pocas semanas después con el Open Arms dio un bandazo y ahora un segundo bandazo con el Aquarius, y ni siquiera sabemos a dónde van a ir los 60 inmigrantesque le corresponden a España en ese pacto al que han llegado los gobiernos francés y maltés, aunque haya intentado apropiárselo Sánchez", añadió esta semana Casado.
Igualmente, hace unas "semanas" el PSOE rechazaba la Ley de Seguridad Ciudadana y "lo que ellos llaman devoluciones en caliente", ahora "no sólo parece que la aceptan sino que la están llevando a cabo" o ya no quieran quitar unas concertinas que "eran malas".
Por ello, insiste en pedir la misma "responsabilidad y solidaridad" en cooperación con los países de origen para dar una cobertura suficiente a aquellas personas que ya han llegado al país después del "drama que han tenido que sufrir". Algo que, apunta, debe completarse con "seguridad en las fronteras, no hacer demagogia, defensa de la Policía Nacional y la Guardia Civil y no hacer un efecto llamada que ya ni siquiera niegan personas cercanas al Gobierno".
Los manteros "no son un problema"
Otro de los efectos de la inmigración ilegal es el que genera los manteros con problemas de seguridad y de perjuicio económico al secor comercial. El presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, considera que el top manta es un "problema de ilegalidad en la vía pública que el Ayuntamiento tiene que atajar", pero la alcaldesa de la ciudad, Manuela Carmena, le respondió que no supone una "problemática".
Garrido opinaba que hay un "problema" en torno a las "mafias que trafican con estas personas" que son las encargadas de hacerles llegar las falsificaciones que "hacen daño al comercio", por lo que ha instado al Ayuntamiento de Madrid a "evitar" la venta ambulante ilegal y "a la vez a trabajar" con los manteros para "darles una solución". Carmena respondió que "efectivamente hay actividades irregulares que no se deben llevar a cabo, pero no es ni muchísimo menos ni la más problemática el que haya un determinado numero de personas que hace venta irregular". La alcaldesa agregó que los manteros están obligados a tener ese trabajo.
En Barcelona los episodios con los manteros también han saltado a la palestra en las últimas semanas. Primero con la publicación de un vídeo con la agresión de un inmigrante a un turista en pleno centro de la ciudad. Después, también, con la denuncia de la Policía de que desde el consistorio se avisa a los manteros de las redadas policiales.
El sindicato de la Guardia Urbana de Barcelona, Sapol, explicó que, en el último año, han llevado a cabo entre siete y diez operaciones contra la venta ilegal, o 'top manta' y, en todos los casos, poco antes los manteros "desaparecen". Otro sindicato, el CSIF, se ha sumado también a la denuncia de posibles filtraciones de las actuaciones policiales, aunque puntualizaron que no pueden acusar de ellas al gobierno municipal, por falta de pruebas.
El secretario general del Grupo Parlamentario de Ciudadanos (Cs) en el Congreso, Miguel Gutiérrez, denunció la pasividad de los ayuntamientos de Madrid y Barcelona con las "mafias de manteros" que actúan con "impunidad total" poniendo en riesgo a los ciudadanos. Exigió así a las alcaldesas de ambas ciudades, Manuel Carmena y Ada Colau, que combatan a estas "mafias" que utilizan el espacio público de manera ilegal, no pagan impuestos y "castigan" a los comerciantes legales.
Fugas en los CIE
Por otra parte, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) ya ha advertido de que si no aumentan los recursos humanos de los Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) y no hay reformas legislativas se repetirán "sistemáticamente" fugas como la registrada en el madrileño barrio de Aluche. Se fugaron trece inmigrantes de nacionalidad argelina, cinco de los cuales fueron detenidos, tras un forcejeo en el que resultó herido leve un agente de Policía, al que lograron arrebatarle la tarjeta que abre las diferentes dependencias del centro.
"Un día quizá tengamos que lamentar otro tipo de desgracia, que ya no tenga solución, será entonces cuando los políticos pongan un poco de interés", se lamentaba un portavoz del SUP tras denunciar que los gobiernos sólo se acuerdan de los CIE cuando aparecen en los medios porque ha habido un motín o una fuga.
El día a día en los CIE, apuntan, es "bastante desagradable" y la situación es "muy tensa". No hay que olvidar que no son presos, que se trata de personas que están en muchos casos a la espera de ser expulsados y devueltos a sus países de origen, de diferentes nacionalidades y etnias y, en algunos casos, con antecedentes policiales o penales, con lo que la convivencia y el trabajo de los policías es "muy difícil".
Si a esa situación se suma que en muchos ocasiones las plantillas están por debajo del 70%, "el interno se ve con posibilidades de escaparse y lo intenta". Además, añade desde el sindicato de Policía, fugarse "les sale gratis, no tienen nada que perder"; una vez detenidos tras haber huido, vuelven al CIE y siguen a la espera de expulsión.