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TENIS

US Open. Una lesión de rodilla saca a Nadal en semis y ante Del Potro

sábado 08 de septiembre de 2018, 00:23h
Actualizado el: 09 de septiembre de 2018, 04:27h
El jugador español aguantó el primer set pero en el segundo se vino abajo (6-7 y 2-6).

Rafael Nadal aseguró hace tres días, después de su duelo de los cuartos de final del US Open que sentía que su victoria ante Dominic Thiem había resultado una suerte de injusticia para con la clase del austríaco. "Me sabe mal porque el desempate ha sido una moneda al aire", sintetizó el balear en una conferencia de prensa en la que escondió la gravedad de las molestias que viene arrastrando en una de sus rodillas. Entonces, la adrenalina de haber levantado un 6-0 fue suficiente para apagar el dolor.

Pero este viernes se enfrentaba a Juan Martín del Potro e iba a necesitar la plenitud física y mental. Contemplando que el zurdo legendario venía de padecer y ganar los dos partidos más largos de esta edición del Abierto de Estados Unidos (el de Thiem duró casi cinco horas, mientras que el anterior, ante Khachanov también pasó la barrera d las cuatro horas), la cita con el argentino no se presentaba como un paseo precisamente. Y no lo fue.

La exigencia a la que fue sometido depararía un primer set delicioso, que cayó del lado del 'Gigante de Tandil' en el desempate (7-6), pero en la segunda manga conjugaría el español una bajada de tensión competitiva y mentalidad que provocó que sobreviniera un dolor irrefrenable en su articulación maltrecha. Emprendió una lucha contra su anatomía Nadal que de cara a la pista central de este Grand Slam se traducía en dominio claro del americano (2-6). En ese peldaño del esfuerzo, con 0-2 en el global del partido y el descenso abrupto del despliegue del manacorí, la cojera se desnudaba cristalina.

Debía abocarse el mejor deportista de la historia de España a tragar el orgullo y cambiar su estilo de juego. La tribuna había congelado su temperatura y el zurdo iba a ofrecer un ejemplo de profesionalidad, aún a riesgo de tener que parar por más tiempo debido a la explícita lesión. Se negó a abandonar a las primeras de cambio, cuando a todas luces no estaba en su mano plantar cara y pugnar por el billete a la final. Si le había tocado despedirse sería jugando puntos cortos. Pero terminaría tirando la toalla, marchándose de la cancha ovacionado e hirviendo por la rabia que supone ver frenada su inercia colosal por una lesión. Otra vez. Del Potro competirá por la gloria.

"Odio retirarme, pero seguir un set más jugando así hubiera sido demasiado para mi", proclamó en inglés durante una conferencia de prensa en la que especificó que sufrió un "pinchazo" en el cuarto juego, cuando el marcador era 2-2. "Esperé todo lo que pude. Puede imaginar que es muy difícil para mi decir adiós antes del final del partido, pero en cierto momento uno tiene que tomar una decisión", aseveró en resumen de lo vivido.

A continuación pasó a expresarse en castellano. En ese canal, el balear pudo exponer con mayor amplitud su padecimiento: "No podía correr, no me podía apoyar, no podía hacer fuerza para sacar... Sinceramente, es muy desagradable retirarme, pero también imagina mi sensación de estar otro set más dentro la pista de la manera que estaba jugando". "Con lo cual, creo que las dos (opciones) son duras, pero a nivel mental y a nivel físico supongo que la más lógica era esta", matizó.

Nadal teme que se trate del mismo problema que le ha apurado en estos meses. En la misma rodilla. "Mi sensación es que sí (...) Ni me he roto un ligamento ni ha sido nada de menisco. Sé muy bien lo que hay y lo que hay es el tendón", diagnosticó un coloso que ha tenido que retirarse contra su voluntad en pista rápida nuevamente. Para fracturar su paciencia y su carrera por la cima de la ATP y la ayuda a España en el venidero cruce de Copa Davis.

Según relató, este infortunio es una parte "desgraciadamente importante" de su carrera y reseñó que su sensación personal era "bastante peor" que si hubiese perdido. "No me queda más que aceptar y seguir trabajando para estar preparado para la siguiente", comentó, resignado. "Me parece irme de una manera que realmente diría que odio irme, que es retirándome. La gravedad no creo que sea mucha, es la de siempre. Pero es limitante y más que limitante, me imposibilita competir", subrayó para despedirse sin querer vaticinar si llegará a los próximos desafíos de 2018.

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