El cruce previo a la final se disputará en Lille sin la presencia del número uno de la ATP.
"Sin Rafa Nadal en nuestro equipo, Francia es más favorita. Pero vamos a luchar y competir y ver qué pasa", ha declarado el capitán español en estas semifinales de la Copa Davis, Sergi Bruguera. El preparador nacional sabe que sus jugadores se manejan con comodidad en el rol de secundarios de la escena. Y más contemplando el entusiasmo de su homólogo, un Yannick Noah que da por hecho el billete para la final por la 'Ensaladera'.
"Nuestras opciones con Rafa son una cosa y sin Rafa otra. Es evidente que tendríamos más opciones con Rafa y que ahora Francia es mucho más favorita, pero es lo que hay y vamos a competir con los jugadores que tenemos, que son buenísimos y muy competitivos y vamos a poner las cosas lo más difíciles posible", repitió en castellano Bruguera, quien aclaró que "tener a Rafa en el equipo o no tenerlo, cambia mucho" antes de manifestar que Pablo Carreño está al cien por cien y está entrenando desde el martes de la semana pasada".
En efecto, la lesión de Nadal en el US Open ha matizado el papel a desempeñar de los españoles en Lille. El impresionante estadio Pierre-Mauroy, fortín galo y en el que Pau Gasol aplacó a los anfitriones del Eurobasket (2015) con 40 históricos puntos, acogerá un cruce en el que los componentes del bloque visitante han de dar un paso al frente en cuanto a confianza y rendimiento, pues no estarán permitidos los deslices en tal encuadre.
"Para mí, es uno de los equipos fuertes, tiene muchos jugadores que son muy buenos en todas las superficies. Son hipercompetitivos en cualquier circunstancia. Esta es su fuerza". "Y por si fuera poco jugarán en el estadio Pierre-Mauroy. Cuando lo vi me impresionó. Es increíble", concluyó Bruguera en su aproximación sobre el rival durante la rueda de prensa previa a la cita que arrancará este viernes con el emparejamiento entre Pablo Carreño y el debutante Benoit Paire.
Este último jugador es la gran baza de Noah, que le ha metido en la fórmula para ser la bandera de la estrategia del exjugador galo. A pesar de figurar en el puesto 54 de la ATP, el tenista de 29 años ha entrado de lleno, en detrimento de un Gasquet que arrastra molestias físicas. El capitán francés se ha visto obligado a hacer las paces con Paire después de haberle dejado fuera de la final de 2017 de la Davis, que ganaron a Bélgica.
"Tengo que anunciar la expulsión del equipo de Benoit Paire después de varios actos de indisciplina, numerosas discusiones e infracciones. Es inadmisible y una falta de respeto en el día a día con sus compañeros y dirigentes. Hemos aguantado demasiado. Y hay reglas que seguir y mantener cuando uno está en la selección de Francia. No podemos violar las reglas ni faltar el respeto a esta camiseta. Le pedí que hiciera las maletas. Que haga lo que quiera fuera de aquí. Esto es intolerable e inaceptable. Se le advirtió varias veces. Si no es capaz de seguir unas normas, que no venga", declaró durante los JJ.OO. de Río de Janeiro el director técnico del equipo francés de tenis, Arnaud Di Pasquale.
Parecería que Paire, el as en la manga de Noah, ya ha entrado en el redil y enfrenta ahora una oportunidad inigualable dentro de su trayectoria deportiva. Partirá con empate en los enfrentamientos directos con Carreño (3-3 y 1-1 en pista dura). El asturiano, por su parte, será el encargado de demostrar que la delegación española hace tiempo que se defiende con solvencia en una cancha dura. Lo hará como número uno del equipo y ante casi 27.000 espectadores. No obstante, Carreño ha ganado dos torneos en dura (Wiston-Salem y Moscú) mientras que Roberto Bautista triunfó en Dubai y Auckland (en 2018) y en Sofía y Chennai (2016 y 2017, respectivamente).
El castellonense se medirá a Lucas Pouille, de 24 años y 19 del mundo. Este punto es con el que Noah cuenta para declararse como absoluto favorito de la eliminatoria. Su número uno a superado problemas en el hombro pero se ha valido de su actuación contra Italia (en los cuartos de final de esta Copa Davis) y de su valioso rendimiento en la final pasada ante Bélgica (ganó el quinto punto) para abanderar a los suyos. A pesar de sufrir un 1-3 desfavorable contra Bautista (perdió en San Petersburgo y Moscú, pistas duras y a cubierto, como la de Lille).
La estadística da la razón a Noah: Francia ha ganado ocho de las nueve últimas confrontaciones en pista dura (perdió por última vez en las semis de 2016) y no pierde como local desde 2014 (ha vencido nueve de los diez cruces precedentes). Pero España sabe lo que es batallar y sobrevivir contra los pronósticos, como en Ostrava 2012 (ante la República Checa, en su último camino hacia la final). Lo cierto es que ha doblegado a sus oponentes en seis de los siete últimos enfrentamientos fuera de casa. A partir de este viernes han de refutar ese dato sin Nadal. Una empresa nada sencilla.