Su estrategia comercial contra el racismo ha elevado los digitos de la marca.
Nike efectuó un movimiento arriesgado con motivo del 30 aniversario del eslogan Just Do It. Esa frase encarna la ideología que conlleva el despojarse de los límites mentales para, en base a la confianza, ser capaz de sobreponerse a los obstáculos hasta alcanzar las metas que uno se propone. Pues bien, al compañía pensó en la figura más polémica del deporte estadounidense actual para enfatizar esa connotación del lema afamado.
Aprovecharon la vigencia del enfrentamiento que Donald Trump mantiene con buena parte de los jugadores de la NFL para intentar revalorizar su marca. Se trataba de poner en un cartel y pasar el filtro del márketing a Colin Kaepernick, el jugador de fútbol americano -antes estrella de los San Francisco 49ers, ahora sin equipo- que decidió protestar contra los abusos policiales ante la población afroamericana arrodillándose mientras se interpreta el himno antes de los partidos de la mencionada liga-. Esa iniciativa fue seguida por centenares de homólogos y el presidente de Estados Unidos entró al trapo con rudeza.
Pues bien, la multinacional de ropa aprovechó el gancho de este activismo de tipo político y social -iniciado en agosto de 2016 y alimentado desde la Casa Blanca en todos estos meses- para jugársela y colocar a Kaepernick como la cabeza visible de su campaña más relevante. Como no podía ser de otra manera, se levantó una polvareda sensacional. Trump, que había llegado a proclamar que esos jugadores rebeldes debía quedar fuera del país, declaró al conocer la estrategia de la compañía lo siguiente: "¿Qué estaría Nike pensando?".
"Cree en algo. Incluso si eso supone sacrificarlo todo", reflexiona Kaepernick en un vídeo en el que estrellas como Serena Williams o LeBron James (activista contra Trump) comparten sus historias vitales de superación. Con ello, la multinacional se adhería a un movimiento atirracista y crítico con las políticas migratorias (y las palabras) del presidente norteamericano, en una suerte de all in que dejó en suspenso sus cuentas anuales.
Lo que ha ocurrido, para vanagloria de las mentes que han diseñado esta camapaña, es que Nike ha visto revalorizada su cuenta busrátil en un 5% desde el lanzamiento del anuncio. Esto es, seis mil millones de dólares (algo más de cinco mil millones de euros) en tres semanas. Nunca antes Nike contaba con un valor bursáil tan alto como el registrado. Este máximo histórico ha coincidido con la quema de zapatillas de esa marca por parte de ciudadanos conservadores estadounidense. Todo un retrato de los diversos caminos que convergen (o no) en esa nación.
Los datos, ofrecidos por la cadena CBS, han sido realzados como una bofetada a la visión de Trump, que se había jactado en Twitter por el hecho de que -según su criterio- la empresa estaba siendo "absolutamente destruida con furia y boicots". Estas declaraciones fueron realizadas momentos después del lanzamiento de la campaña -en el día del trabajador-, cuando las cifras bursátiles de Nike ofrecían un descenso del valor accionarial del 3%. El tiempo le quitaría la razón al magnate.
La multinacional reconoció el valor comercial de Kaepernick, quien aunque ya no juegue en la élite sigue vendiendo camisetas con su nombre hasta el punto de permanencer en el Top-50. Y recogió un 31% de ventas en su tienda online, el doble que en 2017. El deportista diseñó una edición especial y limitada de su camiseta, en la que figuraba el hashtag #ImWithKap (#EstoyConKap). Todas las camisetas se agotaron en horas y el 20% de los ingresos cosechados se destinaron a la fundación Know Your Rights (Conoce Tus Derechos), encabezada por el propio Kaepernick.
La temporada de la NFL comenzó hace tres jueves. Lo hizo con un gran partido que congregó a los Philadelphia Eagles (algunos de sus jugadores no acudirán al protocolario acto de homenaje en la Casa Blanca) y los Atlanta Falcons. Durante la retransmisión se pudo ver el anuncio de Nike encabezado por el quaterback, que esta temporada tampoco tiene sitio en la la liga de fútbol americano. A pesar de que ha reclamado que le valoren sólo como jugador.