El conjunto montenegrino no dio la talla en su visita a la capital española.
El Real Madrid, imperial en la ACB, se dio una cómoda sesión de baño y masaje continental este jueves. Recibía en el Palacio de los Deportes al débil Buducnost de Montenegro y refutó con creces la distancia en la relación de fuerzas entre ambos escuadrones. Los favoritos no pestañearon y salieron a la cancha con la voluntad de tirar por el suelo a uno de los colistas de la competición. Las facilidades defensivas visitantes harían el resto.
Así, los pupilos de Pablo Laso abrazaron un modelo de avance vertical de inicio y se encontraron con un 10-6 en el quinto minuto. Los triples inaugurales de Anthony Randolph y Fabien Causeur, la intimidación de Edy Tavares y la efervescencia de Sergio Llull les bastó para tomar el pulso al evento con precocidaz. Y en ese pentagrama de consabida superioridad técnica individual y colectiva el sistema merengue navegó con profesionalidad hacia el 21-15 con el que se clausuraría un primer cuarto representativo. Sólo Nemanja Gordic dio síntomas de amenaza -embocó 9 puntos en ese primer periodo-.
Y las rotaciones prosiguieron un desarrollo del juego algo trompicado pero que valía para gestionar la ventaja. Entró en acción Rudy Fernández con dos triples encadenados que justificaban el inervalo de anestesia que dibujaron sus compañeros (32-25, m.15.30). Los montenegrinos, mientras tanto, no anotaron un sólo intento de tres de los nueve intentos que emontonó en los 20 minitos iniciales. Y con esa tarjeta terminaron de cercenar sus opciones.
El quinteto balcánico no supondría nunca una preocupación real que forzara al achique merengue a mostrar la cara que les condujo al título en la pasada edición de la Euroliga. Ni Alen Omic (mejor cuando Tavares descansaba) provocó algún ajuste en el plan de Laso. Y sin cambiar las pausadas revoluciones el coloso se disparó antes del descanso hasta los 13 puntos de brecha (44-31). Y los artífices de una escapada natural aún mayor fueron el triple de Taylor y los cuatro tiros libres de Randolph (51-31).
Un parcial de 7-0 en dos minutos y medio de la reanudación dio paso a un 10-0 redondeado por un triple de Llull. El 54-31 sedujo al técnico Aleksandar Dzikic a pedir tiempo muerto. El sonrojo estaba activado y el balcánico quiso inyectar fe a sus jugadores. Alcanzarían a firmar su primer tiro de tres acertado. Lo hizo Coty Clarke (54-34, m.24.45), mas el decantar de los minutos ejercería como tozudo subrayador de la realidad. El Madrid no tuvo rival y su duelo pasó de pronosticado trámite a entrenamiento con público.
Con el ritmo bajo cero se llegaría a los 25 puntos de diferencia (61-36, m.27), antes de la finalización de un tercer acto definitivo (65-44). Los diez minitos finales arrancaron como los diez aneriores. El tercer periodo comenzó con un 10-0; el cierto lo hizo con un 8-0. En tres minutos el electrónico marcaba el escalrecedor 73-44. Sólo quedaría por ver en los minutos de la basura finales si Klemen Prepelilc también se sumaba a los jugadores con anotación. Y el único competidor madridista que estaba a cero sumaría dos puntos. En una noche de jolgorio capitalino.
- Ficha técnica:
89 - Real Madrid (21+23+21+24): Causeur (4), Randolph (11), Tavares (10), Llull (9) y Taylor (10) -equipo inicial-, Rudy (6), Campazzo (5), Reyes (4), Carroll (11), Deck (9), Prepelic (2) y Ayón (8).
55 - Buducnost (15+16+13+11): Clark, Clarke (9), Gordic (13), Craft (4) y Omic (10) -equipo inicial-, Jackson (9), Ivanovic, Sehovic, Barovic (4), Ilic (4), Popovic (2) y Nikolic.
Árbitros: Elias Koromilas (GRE), Jakub Zamojski (POL) y Joseph Bissang (FRA). El mexicano Gustavo Ayón fue eliminado por cinco personales (m.36).
Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada de la Euroliga disputado en el Palacio de Deportes (WiZink Center) de Madrid ante 7.804 espectadores.