Los goles de Godín y Filipe dieron tranquilidad a la tribuna, que duerme líder. Por M. Jones
La peor goleada encajada desde que Diego Pablo Simeone tomó las riendas del banquillo del Atlético de Madrid, sufrida con toda justicia ante el Borussia Dortmund, podría haber supuesto el inicio de una crisis de convicción en el seno de la entidad capitalina. Pero eso sería no corresponder con el adn que el argentino inyectó al camarín que maneja y a la mentalidad de toda la institución. Por ello, sus pupilos salieron con la intensidad que les caracteriza. Trabajo ardoroso para revertir una bofetada.
Recibían a la Real Sociedad en el Metropolitano, con la posibilidad de acceder al liderato provisional de LaLiga. Y con el orgullo herido no desaprovecharían la tesitura de presionar al líder -que recibe este domingo al Real Madrid-. Eligió el 'Cholo' rotar en la retaguardia e incluir a Ángel Correa en la dinámica titular. De esta manera, Stefan Savic volvió a ser pareja de Godín, Lucas Hernández pasó al lateral zurdo y Santiago Arias encontró la alternativa por la sanción de Juanfran.
Por su parte, Asier Garitano se benefició de la recuperación dal hispanobrasileño Willian José, al que colocó como único punta de un dibujo que apostaba por la creatividad de David Zurutuza en la mediapunta. La presencia de Theo Hernández no inquietaría a los locales. No la del canterano atlético emigrado a Chamartín el curso pasado ni la del conjunto donostiarra, pues los colchoneros marcaron territorio con rapidez. Lo hicieron arrancando la posesión desde el comienzo.
Se posicionó el sistema vasco con una pretendida superpoblación en la medular que condujo a los avances madrileños a ladearse y buscar las superioridades por banda. Esta maniobra de los txuri-urdin mermaría la tratativa de generar un incendio de los rojiblancos, pues Lucas se mostró impreciso y Arias acomplejado en sus subidas. Sólo un latigazo al larguero de Griezmann -anulado por fuera de juego- alteró la horizontalidad controladora de un Atlético desprovisto de claridad y remate.

El guión se extendería a buena parte del minutaje. La Real no amenazaría a la contra ni en estático, luciendo una impotencia productiva sensacional. Pasado el primer cuarto de hora, tras una subida de líneas visitante, Correa se erigió en el puñal, pegado a la cal diestra. El argentino lanzó paredes y diagonales que empezaron a erosionar la especulación vasca. De una de esas acciones nació la tijera ejecutada por Griezmann que superó el larguero defendido por Miguel Ángel Moya, otro exjugador colchonero. Únicamente un chut de Rubén Pardo que no dio con el arco desperezaría a Oblak antes del descanso.
No tuvo mucho más que llevarse a la boca la nímina de atacantes madrileños antes de conducirse a vestuarios, pero al borde del pitido del colegiado recogería el fruto a un respingo postrero en el primer acto. Correa, reivindicado, sentó a su par desde el perfil zurdo y envió una pelota hacia Diego Costa que fue interceptada. En cambio, ese despeje de Raúl Navas quedó en franquía para que Diego Godín embocara el 1-0 en el minuto 46. Para el respiro de la tribuna.
Y este mordisco psicológico no hizo ganar ambición al dibujo de Garitano. Quiso contemporizar y no salirse del sosegado plan el conjunto donostiarra y lo pagaría. Porque los colchoneros volvieron al verde para hacer tremar a la reanudación, con Arias desatado en su costado. El lateral fichado del PSV, que estrenaba titularidad liguera en casa, lanzaría a puerta sin éxito como retrato del aumento de verticalidad de los suyos. Y ese aviso daría paso a la sentencia, firmada por Filipe Luis -sustituto de un lesionado Lucas-. De inmediato, el brasileño engatilló un cañonazo desde el pico del área que se coló por la escuadra de Moyá.
Se escaparía el tiempo con la Real desprovista de síntomas de carácter. Los intentos de Diego Costa por romper su sequía -pudo fracturarla con un mano a mano marrado con el meta rival, tras asistencia de Griezmann- y el remate de Godín que a punto estuvo de significar su doblete -parada de Moyá- clausuraron la necesitada catarsis rojiblanca que les fija con 19 puntos, uno más que Barça y Espanyol y cinco más que su enemigo íntimo. Las dudas duraron tres días entre los colchoneros.
- Ficha técnica:
2 - Atlético de Madrid: Oblak; Arias, Savic, Godín, Lucas (Filipe Luis, m.46); Correa (Lemar, m.81), Rodrigo, Koke, Saúl; Griezmann y Diego Costa.
0 - Real Sociedad: Moyá; Gorosabel, Elustondo, Navas, Kevin; Pardo, Illarramendi, Zubeldia; Sangalli (Januzaj, m.80), Zurutuza (Sandro, m.59); y Willian José (Juanmi, m.68).
Goles: 1-0, m.45: Godín. 2-0, m.60: Filipe Luis.
Árbitro: Mateu Lahoz (C. Valenciano). Mostró tarjeta amarilla a los locales Koke (min. 49) y Savic (min. 53), y al visitante Zubeldia (min. 44).
Incidencias: Partido correspondiente a la décima jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio Wanda Metropolitano ante unos 65.000 espectadores. El Atlético de Madrid celebró desde las 12 del mediodía el Día de las Peñas, con actividades para las agrupaciones de aficionados rojiblancos en el interior del estadio y los alrededores, y con entrega de insignias a las peñas que cumplían años.