EDITORIAL
La Ley de Educación elimina el castellano
domingo 11 de noviembre de 2018, 12:40h
La nueva ley de Educación que prepara el Gobierno se basa en asestar un golpe de gracia al castellano en Cataluña, que se extenderá a Baleares, Valencia y País Vasco, y en atacar la educación concertada. El primer propósito no es más que otra imposición de los separatistas catalanes que Pedro Sánchez cumple sin pestañear. Y el segundo obedece al sempiterno sectarismo de la izquierda, azuzado por Podemos, su otro socio de Gobierno.
Aunque la Lomce ya estaba siendo desobedecida en Cataluña, donde el castellano ha sido prácticamente erradicado de las aulas, el texto enviado por el Ejecutivo a la comunidad educativa propone "suprimir la regulación del uso de la lengua cooficial y de la escolarización asociada a ella, dejando que su regulación corresponda a las comunidades autónomas en las que hay lengua cooficial". No es difícil imaginar que, si el Congreso aprueba la ley que prepara el Gobierno, el castellano desaparecerá definitivamente de los libros de texto en Cataluña y probablemente también en Baleares, Comunidad Valenciana y el País Vasco, donde gobiernan partidos ultranacionalistas.
El ataque a la educación concertada, basado en el falso apoyo a la pública, se centra en “eliminar el concepto de demanda social” que protegía estos centros que podían ofrecer el número de plazas de acuerdo con la petición de las familias. Ahora, estos colegios quedan expuestos al criterio de unas comunidades autónomas que podrían convenir el cierre de unidades. Y como no podía ser menos, la religión no evaluará para la calificación media y, en su lugar, se crea la asignatura Educación en Valores Cívicos y Éticos. El Gobierno, atenazado por los separatistas y guiado por Podemos, se propone a poner en marcha la octava reforma de la ley de educación de esta democracia. El sectarismo del texto socialista no sorprende. Pero es alarmante que se elimine el castellano, la lengua oficial de España, solo para contentar a los partidos separatistas.