Los cachorros de la CUP volvieron a señalar al juez del Tribunal Supremo.
Un grupo de ciudadanos anónimos ha acudido en la noche del miércoles a limpiar las pintadas que Arran, los cachorros de la CUP, hizo en la casa del juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena en Sant Cugat del Vallès (Barcelona).
Los cuatro voluntarios, vestidos con monos rojos y caretas de Salvador Dalí –las mismas que portan los protagonistas de la serie La casa de papel– han retirado la pintura amarilla de la puerta del magistrado. Según ha informado 13TV, querían limpiar aquello que, a su juicio, todavía no había limpiado la administración. "Con caretas de un pintor español y catalán limpiamos lo que la administración todavía no ha hecho", han señalado.
La corta grabación muestra a los vecinos que trabajan con escarpas y disolvente para rascar la pintura. Una acción que no ha gustado nada a la organización de la izquierda independentista, que la ha criticado abiertamente en Twitter. "Nosotros solo vemos falta de apreciación por el arte combativo", han dicho en un mensaje en esta red social.
Este miércoles, la Asociación Profesional de la Magistratura (APM) ha hecho público un comunicado en que hace alusión al ochenta aniversario de la Noche de los Cristales Rotos – cuando los nazis desataron una serie de linchamientos contra ciudadanos judíos en la noche del 9 al 10 noviembre de 1938– y, aunque dice que "no se ha llegado ni mucho menos" a esa situación, afirma que el propósito que anima la "agresión es el mismo: imponer una idea por la fuerza, característica definitoria de todos los regímenes dictatoriales".
En el comunicado advierte de que en Cataluña se ha instalado una "deriva antidemocrática" y hace una comparación del ataque, que califica como "aviso" a Llarena, con las estrellas amarillas con las que se marcó a los judíos en la Alemania nazi.
El pasado mes de marzo, Arran ya protagonizó una acción similar frente a la casa de Llarena en Das (Gerona), con pintadas en el asfalto en las que le acusaban de "fascista".