www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EDITORIAL

PP y PSOE, culpables de la crisis del CGPJ

miércoles 21 de noviembre de 2018, 08:18h
El pacto entre el Gobierno y el PP nació muerto cuando, antes de ser elegidos los vocales, se filtró el nombre del juez Marchena como futuro presidente del Poder Judicial y del Tribunal Supremo. Tanto Pedro Sánchez como Pablo Casado se habían mostrado partidarios de despolitizar la Justicia, de acabar con la injerencia de los partidos, pero a la hora de la verdad mantuvieron intacta la ley que aprobó el Gobierno de Felipe González en 1985, cuando Alfonso Guerra sentenció que “Montesquieu ha muerto”. Hasta Podemos, que siempre denunció el impúdico cambalache de los partidos con el CGPJ, intentó colar a sus magistrados “por feministas y progresistas”. Solo Ciudadanos se ha salvado del escándalo al negarse a participar en el reparto del botín.

También supuso un error pretender desalojar al juez Marchena de la sala 2ª del Supremo, la encargada de juzgar a los dirigentes de la Generalidad por rebelión y malversación. El propio magistrado era, y con su renuncia sigue siendo, el encargado de redactar la sentencia de los imputados del “procés”. Se interpretó entonces que el Gobierno había aceptado la propuesta del PP con el propósito de apartar al magistrado de su cargo y lograr un veredicto beneficioso para sus socios de Gobierno. Otro error clamoroso de los dos grandes partidos.

Pero la torpeza de Cosidó, el senador del PP que mandó un whatsapp alardeando de que su partido mantendría el control del la sala 2ª del Supremo “por la puerta de atrás”, supuso la puntilla para que el juez Marchena renunciara al cargo al sentirse manipulado y avergonzado.

Ahora, a pesar de que acababa su mandato, los órganos del Poder Judicial tendrán que mantenerse en su puesto hasta que se apruebe la renovación. Los dos grandes partidos han provocado con su torpeza una crisis institucional que nadie sabe cómo acabará. Tras el escándalo, Pablo Casado ya se muestra partidario de reformar la ley del Poder Judicial para que los jueces elijan al menos a una parte de los magistrados, pero Pedro Sánchez se ha enrocado y quiere mantener la total dependencia del CGPJ al Parlamento. El desacuerdo vuelve a ser total y la renovación del Poder Judicial ha encallado “sine die”.

La valiente renuncia del juez Marchena ha hecho saltar por los aires el acuerdo entre el Gobierno y el PP. Es la ocasión para acabar con la impúdica injerencia de los partidos políticos en la Justicia. Ya es hora de revisar el sistema de elección del gobierno de los jueces, de que el Parlamento reforme la ley del Poder Judicial para que los magistrados elijan a los vocales del CGPJ y éstos al presidente del Supremo. El PSOE y el PP, los dos grandes partidos, están obligados a entenderse. Pablo Casado, aunque tarde, ya se ha dado cuenta y se muestra dispuesto a rectificar. Pero Pedro Sánchez pretende mantener enterrado a Montesquieu.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.