Los madrileños desperdiciaban el 0-2 cosechado al descanso hasta que el galo decidió. Por M. Jones
El Atlético de Madrid arribó a Valladolid con la necesidad de resolver el problema que ha encontrado en este curso en sus duelos a domicilio. Asimismo, los colchoneros arrastran una irregularidad y falibilidad defensiva que les ha restado la característica consistencia que les ha catapultado a la élite desde la llegada de Diego Pablo Simeone. En la trinchera local yacía un bloque asentado y de pelaje similar al madrileño, con lo que se auguraba un enfrentamiento comprimido, de escaso poderío goleador aunque pleno de sudor y derroche físico.
En cambio, la tarde de este sábado no correspondió con la teoría. El 'Cholo' volvió a escoger a Kalinic para suplir a Diego Costa y Saúl recuperó su posición medular ante el regreso de Filipe Luis al lateral zurdo. Y el colectivo saltó al cesped con la voluntad de imponer una pauta intensa, buscando su primera victoria liguera a domicilio desde septiembre. Tantas revoluciones imprimieron los capitalinos que los pucelanos se vieron abocados al encierro prematuro. Únicamente tomaría oxígeno el dibujo de Sergio González por la vía de dos salidas laterales.
Pero, a pesar de la vehemente iniciativa, el rocoso desempeño del mismo once vallisoletano que venció en la jornada previa sacó la cabeza del primer cuarto de hora sin conceder remates peligrosos. Y a partir de ese punto crecería en el peso de la dinámica, equilibrándose la relación de fuerzas y la pugna por el control del tempo. Entonces, se desplegaría un centrocampismo que alejó el cuero de las porterías y de la precisión exigida. Y la ruta del lanzador Rubén Alcaraz hizo ganar ambición a los locales.

Mas, toda vez que el anárquico vaivén global beneficiaba a los castellanos golpearía la pegada colchonera. Kalinic abrió el marcador en el lapso de mayor descontrol propio, por medio de un lanzamiento cruzado que superó a Masip -minuto 25-. Esa diana rebajó los decibelios de un Valladolid al que le costó deglutir el imprevisto y la anestesia rojiblanca entró en escena. Abrazaría el modelo de cierre y contragolpe el equipo en ventaja, pues viajaba ya con el marcador en franquía. Y antes del descanso se viviría otro escenario conocido por los visitantes: rozó el empate el representante pucelano, con chuts de Óscar Plano y Enes Unal, pero subiría el 0-2 al contador. Perdondó en recién ascendido y el colmillo de Griezmann casi sentenció el reparto de puntos -transformó un penalti por mano de Kiko Olivas, confirmado por el VAR, en el minuto 45-.
El muro psicológico para los locales se había alzado de forma sobresaliente. Aún así, Sergio no tocó nada y dio confianza a sus pupilos en la reanudación. Éstos le responderían con un ejercicio competitivo que rimaría con la bajada de vatios rojiblanca. En consecuencia, el fogonazo energético local derivaría en dos avisos antes de que Fernando Calero recortara distancias -cabezazo certero a la salida de un córner lanzado por Míchel Herrero-. Y la tarde se nublaría más para los de Simeone con la lesión de Filipe Luis. Thomas entró al campo y Saúl volvió a ser un lateral improvisado.
Y sólo seis minutos después, en el 62, el exquisito zurdo internacional por España pagaría el hecho de jugar fuera de sitio al marcar en propia meta e instalar el sorpresivo 2-2. El remate de Unal rebotó en Saúl y entregó el premio a la gallardía de un Valladolid orgulloso. Keko Gontan y Nacho eran los gobernadores de las sensaciones y las dudas ajenas sembraron la traca que suponía refresco de los fantasmas que persiguen a los atléticos en esta temporada. Sin embargo, Simeone leyó en cansancio oponente y metió a Vitolo y Gelson -por Correa y Kalinic-, anhelando un asalto postrero en la contrarreloj desatada. Y Griezmann salvaría el apagón previo con el 2-3 con el que ajustició un error defensivo castellano. Finalmente, el galo se fue con dos dianas y una asistencia. Y los blanquivioletas sufrirían la trascendencia de la calidad, quedando a cero y reclamando un penalti negado por el VAR.
- Ficha Técnica:
2 - Real Valladolid: Masip; Antoñito, Calero, Kiko Olivas, Nacho; Keko, Alcaraz, Míchel (Borja, min. 84), Óscar Plano (Verde, min. 82), Toni (Leo, min. 74) y Ünal.
3 - Atlético de Madrid: Oblak; Arias, Savic, Godín, Filipe Luis (Thomas, min. 58); Correa (Gelson, min 74), Rodrigo, Koke, Saúl; Kalinic (Vitolo, min. 68) y Griezmann.
Goles: 0-1: Min. 25, Kalinic. 0-2: Min. 45, Griezmann, de penalti. 1-2: Min. 56, Calero. 2-2: Min. 62, Saúl en propia puerta. 2-3:. Min. 80, Griezmann.
Árbitro: Undiano Mallenco (Comité navarro). Amonestó a Plano, Toni, Kiko Olivas y Koke.
Incidencias: Partido de la decimosexta jornada de la Liga Santander, disputado en el estadio José Zorrilla. Casi lleno, en torno a 22.500 espectadores.