El astro español arrasó a Tomas Berdych en tres sets de una jerarquía ilusionante.
La jornada dominical del Abierto de Australia deparó emociones fuertes. La primera de ellas, por orden cronologico, correspondió a Rafael Nadal. El español comenzó su duelo de los octavos de final ante Tomas Berdych como un auténtico relámpago, borrando de la pista al veterano jugador checo. El zurdo legendario xpresó su extraordinaria puesta a punto para este 2019 con un arranque explosivo, propulsado por su finura física y la mejoría en el servicio. Sólo cedería un juego en las dos mangas iniciales.
Y resolvería el envite con algo más de tranquilidad y menos desgaste, para un marcador final de 6-0, 6-1 y 7-6(4) que representa un aviso a navegantes. Lo peor de todo para sus rivales es que la mentalidad del manacorí no cae en triunfalismos. Así analizó su relámpasgo extraordinario: "Los dos primeros sets no son normales ante Berdych. Él ha tenido un porcentaje de saque muy pobre en los dos primeros sets, uno no tiene que engañarse. Con sus segundos servicios yo me iba sintiendo cómodo, con posición adelantada, y he intentado dominar el punto a partir del resto".
El segundo cabeza de serie del primer Grand Slam del calendario venía de describir su juego ante Alex De Miñaur -en octavos- como "casi perfecto", y en esta oportunidad se limitaría a acerditar que "la realidad es que estoy en cuartos del Abierto de Australia después de pasar la lesión que tuve y eso es una gran noticia. Hubiera firmado llegar a esta ronda jugando mal antes de empezar el torneo". Tras remarcar que se ha "sentido bien" en la cancha, expondría que "las sensaciones volvieron a ser buenas", destacando el haber levantado una pelota de set para sentenciar el evento.
Ahora tendrá por delante al estadounidense Frances Tiafoe, quien eliminó al búlgaro Grigor Dimitrov (20) de forma sorpresiva. El americano, de 21 años y crecido, lanzó un "que se prepare" cuando le dijeron que podía vérselas con Nadal. El balear, por su parte, calificó a su siguiente oponente como "un jugador muy rápido y que varía mucho con su derecha". Ese será el siguiente escollo del astro español en su camino hacia la final en el Melbourne Park, con la segunda corona australiana ene l horizonte.
El que no se le cruzará es Roger Federer. El vigente campeón del torneo completó el rol de sujeto pasivo del cataclismo de la semana. El helvético quedó apeado ante el griego Stefanos Tsitsipas, negando la opción de atravesarse en el camino de Rafael en semis. El jugador de Basilea se apocaría en la pista Rod Laver Arena por mor de la rebeldía y descaro de un heleno llamado a grandes cosas en el futuro próximo. Dejaría escapar doce pelotas de break la leyenda y se le escaparía el billete a cuartos.
A esa fase sí factuaría Roberto Bautista Agut. El español, que ya confirmó su jerarquía al eliminar al británico Andy Murray, el australiano John Millman y el ruso Karen Khachanov (10º favorito), se las verá con Tsitsipas. Llega volando, después de encadenar nueve victorias en este mes -includo su triunfo en Doha-, y apresó en esta fecha a otro de los candidatos a todo. Marin Cilic, sexto cabeza de serie, fue abrasado por el tesón y la intensidad del español. Parecería, por tanto, que este curso es el de su confirmación en la élite.
Por otro lado, en el cuadro femenino accedieron a la siguiente fase nombres gruesos como Petra Kvitova (8ª favorita), la australiana Ashleigh Barty (15ª) y la estadounidense Danielle Collins. La checa superó a la estadounidense Amanda Anisimova, mientras que Barty doblegaría a la rusa Maria Sharapova (30ª) y Collins hizo lo propio con la número dos de la WTA, Angelique Kerber. La germana no tuvo opciones de brillar ni de sobrevivir. Cedió por 6-2 y 6-0 en menos de una hora, con lo que quedó descartada su posibilidad de salir de Australia en la cima del ránking internacional del tenis femenino.
Kerber lució bloqueada y no podrá comparecer en la final australiana, como lo hizo en 2016, cuando ganó a Serena Williams por 6-4, 3-6 y 6-4. Precisamente la menor de las Williams se medirá a la ganadora de Sloane Stephens (5ª) y Anastasia Pavlyuchenkova. Y el día atestiguó que la esperanza local, Barty, ha llegado para quedarse. Nunca había doblegado a Sharapova hasta que hiciera estallar estedomingo a la Rod Laver Arena. En cuartos jugará ante la consistente Kvitova, que apeó a la joven de 17 años Anisimova, verdugo de Lesia Tsurenko (24ª) y la bielorrusa Aryna Sabalenka (10ª).