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JORNADA 21

El Real Madrid se aferra al compromiso para abrasar al Espanyol | 2-4

El Real Madrid se aferra al compromiso para abrasar al Espanyol | 2-4
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domingo 27 de enero de 2019, 22:38h
Actualizado el: 27/01/2019 23:02h
El esfuerzo colectivo fue coronado por una actuación imperial de Karim Benzema. Por Diego García

El Real Madrid deshizo las maletas en Cornellá con la necesidad de ganar. Barcelona, Atlético y Sevilla, sus rivales en la pugna por el título y el reparto de las plazas que dan acceso a la próxima edición de la Liga de Campeones, habían vencido, con lo que trasladaron la presión a los merengues, que cerraban la jornada dominical ante un Espanyol urgido. Los catalanes, que empezaron el curso como un grupo rocoso y difícil, se han desinflado y comenzaron el duelo con sólo cuatro puntos sobre el descenso. En ese intercambio de emergencias se desarrollaría el partido.

Santiago Solari volvió a mover fichas en el hacinamiento de eventos que representan los meses de enero y febrero. Con Bale de vuelta al banquillo, acompañando a Isco, eligió dar rodaje a Varane y Toni Kroos. Ambos se incrustaron en el sistema que ha disparado las sensaciones y confianza de los vigentes campeones de Europa, tras sus victorias convincentes en Sevilla y ante el Girona. El trabajo colectivo sin pelota volvería a significar un punto de obligado cumplimiento para solventar el resbaladizo brete.

Rubí, por su parte, se vio forzado a lidiar con las ausencias -entre lesionados y sancionados, tres centrales estaban fuera de juego-, desplegando un 4-3-3 valiente con vio como tridente a los versátiles Borja Iglesias -referencia-, Sergio García y Leo Baptistao. Marc Roca, Darder y Álex López -titular por vez primera en el torneo liguero- se encargarían de cerrar y distribuir, mientras que Javi López le ganó la partida al venezolano Rosales para acometer las labores de taponar la efervescencia en el carril zurdo capitalino.

Pero el mayor problema con el que se toparía el dibujo barcelonés emanaría de la actitud comprometida e intensa de los visitantes. A partir de este parámetro y de la superioridad numérica en el ecuador del terreno desatarían un movimiento jerárquico que devino en un monopolio precoz que se tornaría en abrasivo. La presión a cancha completa ordenada por Solari torpedearía con dudas al plan de salida de juego 'perico'. multiplicando las pérdidas en lugares incómodos. Y, por ende, la meta de Diego López sería amenazada de inmediato.

Avisó Vinicius con un latigazo que atrapó el arquero local en dos tiempos. Un robo y la combinación veloz entre Benzema y Kroos desembocaron en esa suerte de demostración de lo venidero. Con el ardor y el buen posicionamiento del lado visitante, ante del cruce del primer cuarto de hora el electrónico luciría un 0-2 justificado. Sus líneas estaban muy adelantados y los blanquiazules, ahogados, y el juego en la mediapunta localizaría huecos que amortizaría Modric. Primero a través de una conducción que, sin marca, llegó al área para lanzar con el exterior. Diego López despejaría, pero Benzema embocó el rechace -minuto 5-.

En segundo término, el croata recibió un saque de esquina botado en corto y lo tradujo en un centro venenoso que Sergio Ramos usó para emitir un testarazo parabólico que se coló por el segundo poste de López -minuto 16-. Abonó el terreno en lo táctico el conjunto madridista para que la calidad deciciera. La descoordinación en el atrincheramiento al que no quisieron resignarse penalizaría a un contendiente barcelonés que tardó en reaccionar y tomar la temperatura al duelo.

Con el colchón amplio mencionado, las circulaciones merengues perdieron tensión y se abocaron a una verticalidad creciente. En consonancia, los locales adelantaron líneas, evidenciando gallardía. Y la relación de fuerzas se equilibró pasado el minuto 20, con la posesión discutida y las porterías alejadas de la redonda. Y ese decantar beneficiaría a un Espanyol que ya no era arrinconado. Darder amanecía como lanzador y en su primer acercamiento recortarían distancias. La acción nació de un pase de Javi López en profundidad, Baptistao ganó la espalda a Varane y chutó para que Courtois se estrenara forzando un córner. En el saque posterior no despejaría hasta tres remates la zaga visitante y el delantero brasileño descerrajó una volea que derrotó al belga por alto -minuto 25-.

Un derechazo de Kroos desde la frontal y por encima del larguero -minuto 34- refutaría el intento de estirarse ejecutado por los madrileños. Pasada la media hora frenarían el tempo al concatenar asociaciones horizontales y refrescaron el rigor tras pérdida. Trataron de devolver infuencia a Modric y Kroos, conformándose con equilibrarse sin gestar peligro ni arriesgar. Y saltearon presiones largas, buscando dañar a la improvisada nómina de jugadores alineados en la retaguardia local. La inercia se congelaría como resultado de la contemporización especulativa del favorito. Y el minutaje se quemaría con un centrocampismo que sacrificó el desborde de Lucas Vázquez y Vinicius -descontextualizados-. Únicamente fue puesto en vuelo una vez el gallego, que centró para el cabezazo desatinado de Benzema en el 45.

Pero el armisticio aparente que rubricaron los dos púgiles -uno replegado y el otro con la iniciativa- se fracturaría en el descuento del primer acto. Benzema recibió en la banza zurda e hizo doblarle a Reguilón, mas eligió trazar una diagonar en conexión con Vinicius. El cuero quedó muerto en el pico del área y desde esa posición el galo propulsó on toque aterciopelado que entró, raso y suave, pegado al poste. El aguijonazo postrero de un Madrid superior -salvo en el nudo de los 45 minutos iniciales- constreñía a repensar el planteo a Rubí. La práctica contragolpeadora no funcionó y en esta altura, visto lo visto, ya se le atravesaba la oportunidad de llegar a las semis de Copa en tres días en la mente.

'El Indiecito', en su caso, no tenía mucho que reprochar a unos subordinados que correspondieron con la concentración demandada y recogieron los frutos consiguientes. Más aún al contemplar cómo arrancó la reanudación: sin cambios, más allá de la suplencia de Ramos y la entrada de Nacho -por molestias del sevillano-, sus jugadores profundizaron en la tratativa dominante, negando a los 'pericos' su ratio adecuado de recuperación. Las hostilidades se abrirían en el 55, cuando Borja Iglesias pescó un balón y chutó al cielo, y Kroos probó fortuna desde el arco del área ajena. Las revoluciones descendieron por mor de la defensa con el esférico del sistema en ventaja y la explosión de Benzema. El francés exhibió facultades creativas al morder en transición: dejó a Carvajal en frente de Diego López y desarboló a toda la zaga local para regalar a Modric una ocasión.

Poco a poco la red de ayudas blanquiazules no supieron si presionar -pues dejaban huecos a su espalda ante la imposibilidad de cortocircuitar la lucidez coral madrileña- o achicar. Rubí mandaba apretar arriba, pero Casemiro, Carvajal, Modric, Kroos y Lucas Vázquez fluían sin enmienda. Y la hiperactividad defensiva merengue no aflojaría hasta apocar esa pretensión orgullosa de resurgir desde el prisma táctico de un Espanyol guerrero pero a merced. Comparecerían Bale, Rosales, Piatti, Marcelo y Melendo por Vinicius -transparente-, Dídac Vila, Baptistao -lesionado-, Modric y Darder.

Y en el 68 el galés marcaría en su primer contacto en el balón. Lucas Vázquez hurtó a Baptistao el esférico en banda e inauguró el tejido de pases compartido con Benzema y Bale. Una gesto técnico notable colocó al británico en franquía y emitió un cañonazo cruazo inapelable. Acto y seguido Diego López voló para negar a Carvajal una diana patrocniada por una asistencia excelsa de Karim. No acogería el desenlace más sobresaltos para el vencedor que la roja que se ganó Varane en otro error de atención -Piatti le ganó el hueco para encarar, en solitario, a Courtois-, el despeje bajo palos de Carvajal y la volea maravillosa de Rosales para el 2-4 y la salvaguarda de la dignidad local. El ejercicio de solidez futbolística premió en lo estadístico y moral a la delegación de Chamartín. Sin fisuras, susurrando como consistente la evolución.

- Ficha técnica:

2 - RCD Espanyol: Diego López; Javi López, Lluís, Mario Hermoso, Dídac (Rosales, min.64); Marc Roca, Darder (Melendo, min.75), Álex López; Sergio García, Leo Baptistao (Piatti, min.67) y Borja Iglesias.

4 - Real Madrid: Courtois; Carvajal, Varane, Ramos (Nacho, min.46), Reguilón; Casemiro, Kroos, Modric (Marcelo, min.75); Lucas Vázquez, Benzema y Vinicius (Bale, min.64).

Goles: 0-1, min.4: Benzema; 0-2, min.15: Sergio Ramos; 1-2, min.25: Baptistao; 1-3, min.45: Benzema; 1-4, min.67: Bale; 2-4, min.81: Rosales.

Árbitro: Gil Manzano (comité extremeño). Expulsó a Varane (min.72). Amonestó a Marc Roca (min.7); Sergio Ramos (min.27), Sergio García (min.34), Carvajal (min.81), Álex López (min.85), Nacho (min.88) y Courtois (min.90).

Incidencias: partido correspondiente a la vigésima primera jornada de LaLiga Santander disputado en el RCDE Stadium ante 21.215 espectadores.

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