Los catalanes cuajaron un partido imperial y Banega falló el 1-1 al marrar un penalti.
Parecería que la polémica desatada por las declaraciones de Gerard Piqué al término del 2-0 cosechado en el Pizjuán, en las que restaba importancia a la Copa del Rey como objetivo de la plantilla catalana, hubiera despertado la motivación de la entidad azulgrana por dicho torneo. Así lo refutó un Ernesto Valverde que en la ida rotó -dejando fuera a un buen puñado de sus titulares- y en la vuelta de este miércoles alineó a lo mejor disponible, sólo relegando a la suplencia a Ter Stegen, en favor del portero destinado a participar en esta competición, el neerlandés Cillessen.
Lionel Messi, Busquets, Jordi Alba Rakitic, Sergi Roberto, Lenglet, Piqué, Luis Suárez y Coutinho -sustituto del lesionado Dembèlè- aparecieron desde el principio del partido ante un bloque dirigido por Machín que sentó al 'Mudo' Vázquez y a Ben Yedder de prinicpio. Aunque el técnico proclamó que viajaban con la idea de anotar, se dejó parte del talento en el camarín y sólo formó con un punta, contraviniendo la apuesta precedente. Eso sí, reproduciría la línea de tres zagueros con carrileros ofensivos.
Pero la jugada no le saldría tan bien al técnico visitante como en Nervión, pues competirían en este día contra la mejor nómina blaugrana y su versión más comprometida. Los catalanes abrieron fuego desplegando una intensidad y determinación con y sin pelota que forzó a los sevillistas a ejercer de sujeto pasivo desde que el colegiado pitara el comienzo. Y recogerían fruto según el plan previsto: temprano. En el minuto 13 Promes derribó a Messi en el área -penalti dicutido- y el argentino le cedió a Coutinho el lanzamiento. El carioca agracedería el, gesto firmando el 1-0.
Los andaluces, que no habían mostrado la ambición cacareada, sólo tirarían dos veces con peligro sobre el arco de Cillessen hasta el descanso. La primera pudo marcar el devenir de la eliminatoria, ya que vino por medio de un penalti claro de Piqué sobre Roque Mesa que Banega estrellaría contra el portero local -minuto 26-. La segunda aproximación clave tuvo lugar justo antes de esa acción, cuando el meta sacó una mano maravillosa al remate de tacón efectuado por André Silva.
Estas maniobras resultarían anecdóticas en el marco global de la trama, pues el Barça mandó de forma consistente y consciente, apretando posicionalmente y generando un asalto perenne a la resistencia rival. Con Vaclik en el banquillo, le tocó el brete al arquero inexperto Juan Soriano. Y el suplente fallaría pasada la media hora, al salir en falso para interceptar un pase profundo de Arthur que Rakitic, comn sutileza, desvió lo suficiente para anotar el segundo. El cruce, por tanto, estaba empatado a los 31 minutos. A partir de ahí comenzaba un nuevo partido en el que los sevillanos seguirían tratando de contemporizar. Los favoritos no se darían un respiro y rozaron la tercera diana antes del entretiempo: testarazo demasiado angulado de Piqué en un córner.
Messi había ejercido de distribuidor, de maestro de ceremonias que condicionó el planteamiento ajeno y aglutinó la atención para que sus compañeros gozaran de espacios. En esa lógica, y sobre el tempo acelerado pautado por el monólogo azulgrana se desarrollaría un prológo del segundo acto que atestiguó una explosión goleadora de los aspirantes a todo. A los nueve minutos de la reanudación el marcador lucía un 4-0 que pudo ser 5-0 si el VAR no interviniera. Coutihno -cabezazo a centro de Luis Suárez- y Sergi Robero -a pase de Messi- casi sentenciaban lo sentenciable con un fogozado tremendo.
Noqueado, el Sevilla sólo reaccionaría con todo perdido. Únicamente en el trecho en el que los locales se tomaron un impás amanecería el ataque visitante y volverían a meterse en la pugna al embocar Arana un error de Cillessen en la salida del balón con un cañonazo -minuto 67-. Machín metió de inmediato al 'Mudo' Vázquez y Ben Yeder, toda vez que creyó en la posibilidad de la remontada épica, y se dibujaría una suerte de toma y daca cansado en el que la grada sentiría la incertidumbre. Mas, finalmente, después de que el 'Txingurri' reculara sentando a Coutinho por Semedo, la calidad decidió. Lo hizo por medio de dos contras dirigidas por Messi que confluyeron en el tanto de Suárez a pase de Alba -minuto 89- y la diana del propio argentino, rematando una combinación coral aterciopelada -minuto 92-. El 6-1 fue justo con lo visto y la superioridad del vigente campeón le metió en semis y castigó a un apocado sistema andaluz.
- Ficha técnica:
6 - Barcelona: Cilessen; Sergi Roberto, Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergio Busquets, Rakitic (Arturo Vidal, min.76), Arthur (Aleñá, min.90), Messi, Luis Suárez y Coutinho (Semedo, min.81).
1 - Sevilla: Juan Soriano; Sergi Gómez, Kjaer, Carriço, Amadou, Roque Mesa (Vázquez, min.77), Banega (Ben Yeder, min.77), Sarabia, Arana (Bryan, min.84); Promes y André Silva.
Goles: 1-0: Coutinho, min.13 (p.). 2-0: Rakitic, min.31. 3-0: Coutinho, min.53. 4-0: Sergi Roberto, min.54. 4-1: Arana, min.67. 5-1: Luis Suárez, min.89. 6-1: Messi, min.92
Árbitro: Sánchez Martínez (Comité murciano). Mostró tarjeta amarilla a Luis Suárez (min.30), Roque Mesa (min.30), Carriço (min.34) y Sergi Gómez (min.72).
Incidencias: partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Camp Nou ante 58.050 espectadores. Antes del encuentro, se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Francesc Sampedro, jugador del Barcelona entre 1955 y 1958.