La familia del futbolista argentino al fin ha concluido su agonía.
Este jueves se ha vivido el último capítulo de la trágica desaparición de Emiliano Sala. El delantero argentino, que fue reclutado de pequeño por la cantera del Girondins de Burdeos -en una misión relativa a la captación de talento juvenil- y lucho de lo lindo para hacerse un hueco en la Ligue 1 francesa, terminó explotando en este curso en el Nantes. Tanto que el Cardiff decidió hacerse con sus servicio en el mercado invernal. Los lazos del punta con el cliub galo eran tan fuertes que pidió a los galeses efectuar un viaje para despedirse de sus compañeros. En la vuelta a las islas británicas se perdió la pista a la avioneta en la que viajaba.
Un total de18 días después se ha cerrado un enigma que ha abrasado la existencia de su familia y de los jugadores, entrenador y aficionados del Nantes. En esta jornada la policía de Dorset (Inglaterra) confirmó que el cuerpo encontrado en la avioneta hallada en el fondo del Canal de la Mancha es el del futbolista argentino. Sentenciando toda esperanza que cupiera todavía en aquellos que le conocieron y que le guardaron el cariño que cultivó allí donde paso, por su carácter luchador que le derivaría a la élite tras mucho sudor y negritud.
"El cuerpo traído este jueves al puerto de Portland ha sido identificado por el forense como el del futbolista profesional Emiliano Sala. Las familias de Sala y del piloto David Ibbotson han sido informadas con estas noticias y continuarán siendo apoyadas por personal capacitado para ello", reza el texto de un comunicado emitido por la policía de Dorset que viene a cercenar, con rotundidad, el tenaz entusiasmo por triunfar que había evidenciado Sala.
Finaliza así la búsqueda del jugador y del piloto David Ibbotson. El fichaje más caro de la historia de Cardiff no pudo demostrar la valía en el hueco protagonista por el que había trabajado durante toda su vida, literalmente. Desde que empezó a patear una pelota, pasando por su viaje tempranero a las categorías inferiores del fútbol francés y concluyendo en el quinto puesto como máximo goleador de la presente temporada liguera gala, por detrás del tridente del PSG y de Pepe, del Lille.
No hizo en gales nada más que firmar el contrato y posar con sus nueva camiseta en las instalaciones del equipo británico. El 21 de enero, en la ciudad francesa, se montó junto a Ibbotson en un Piper Malibú, una pequeña avioneta de un solo motor que horas más tarde desapareció cuando cruzaba el Canal de la Mancha. Después de 37 minutos de ausencia de señal en el radar, los servicios de búsqueda comenzaron a rastrear el suceso, con el objetivo de encontrar con vida a Sala y a Ibbotson.
En cambio, las terroríficas condiciones meteorológicas forzaron que las autoridades decidieran suspender el dispositivo a los tres días. No habían pidido divisar resto alguno del avión ni de los ocupantes y dieron por corroborado que las posibilidades de supervivencia eran en ese momento "extremadamente remotas". Ante tal noticia, la familia de Sala impulsó una campaña que fue acompañada por el mundo futbolístico -sobre todo argentino, con Lionel Messi a la cabeza-. Alcanzarían los 371.000 euros para financiar una búsqueda privada, por medio del micromecenazgo.
Su esfuerzo dio frutos, ya que forzaron al presidente argentino, Mauricio Macri, a solicitar al Reino Unido que reanudara la búsqueda de su compatriota. Y con el dinero recaudado se contrataría a la empresa privada Blue Water Recoveries, que, con la coordinación del Departamento de investigación de accidentes aéreos del Reino Unido (AAIB, por sus siglas en inglés), terminó por localizar este domingo pasado a la avioneta. Estaba al norte de la isla de Guernsey, en el Canal de la Mancha. Un enclave que dejaba poco lugar a la ilusión de volver a ver a Sala vivo.
La nave yacía a 67 metros bajo el nivel del mar. Lo único que se alcanzó a localizar fue el fuselaje del avión, si bien la AAIB confirmó que entre las imágenes tomadas se divisó un cuerpo. El martes se reactivaron los esfuerzos para recuperar el cadáver y, finalmente, este jueves se ha conseguido sacar al cuerpo del agua y trasladarlo a tierra firme. Desde el puesto de Portland, en el sur inglés, fue trasladado por una ambulancia a Dorset. Allí fue identificado.
Era Sala, de 28 años. El piloto todavía no ha sido localizado y la AAIB anunció que no fue posible recuperar la avioneta debido a las malas condiciones climáticas. Falta por determinar las causas de un accidente que ha conmocionado al Nantes y al fútbol argentino. Se espera que se emita un informe sobre lo ocurrido en marzo, ha dicho la AAIB. Mientras tanto, el club francés ha reclamado al Cardiff el paso del fichaje, que estaba pactado en tres plazos. Pero la BBC ha confirmado que el equipo británico no va a soltar una libra hasta que no "se aclaren los hechos". La familia ya puede descansar. Por llamarlo de algún modo.