Desde 1959 se conocen datos del Observatorio de Mauna Loa (Hawái), administrado por el gobierno de los Estados Unidos. Todos los días este Observatorio informa la magnitud de los gases contaminantes acumulados, en 1959 la acumulación de gases ya llegaba a 316 ppm. Pasan los años, siguen las declaraciones y las promesas y así se concreta en el 2015 el Acuerdo de Paris, las emisiones acumuladas entonces ya habían trepado a 400,8 ppm. En el 2018 se reúnen 197 naciones en Polonia (Katowice), cuando las emisiones ya llegaban a 408,5 ppm. Al momento de escribir esta nota el C02 acumulado ya había llegado a 411 ppm. El límite que no debe ser cruzado si es que se quieren evitar muy graves impactos ambientales es de 450 ppm, nos estamos acercando rápidamente a este límite.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), recientemente ha insistido en que las emisiones son ya el principal causante de los desastres ambientales que vienen aumentando en todo el planeta, debido a que en los últimos cuatro años se han registrado las temperaturas más elevadas desde mediados del siglo XIX. El año pasado han ocurrido graves eventos ambientales, como los Huracanes Florence y Michael en Estados Unidos, los incendios en California, las sequias en Europa, Australia, Sudáfrica y Argentina, las inundaciones en Japón, China y la India, más el tifón Mangikhut en Filipinas y China. Las estimaciones del costo económico de estos desastres llegan a casi 100.000 millones de dólares.
Este año ya se han conocido nuevos informes, por ejemplo, se señala que los océanos se están calentando un 40 por ciento más rápido que lo que había sido estimado hace 5 años por un panel científico de Naciones Unidas. El 2018 fue el año record de la temperatura de los océanos, ya el 2017 había sido antes el record hasta esa fecha. El incremento de la temperatura de los océanos está afectando negativamente los ecosistemas marítimos, por ejemplo, ya desapareció la quinta parte de los arrecifes de coral. Este calentamiento oceánico disminuye la cantidad de peces, perjudicando así la alimentación en muchos países. La NASA informa este año que en la Antártida se registra un retroceso en los glaciares, este hecho tiende a elevar el nivel del mar. También la Agencia NOAA (gobierno de los Estados Unidos) alerta informando de que las altas temperaturas en el Ártico están reduciendo rápidamente los glaciares en el Mar de Bering, generando muchos hechos negativos para el medio ambiente. Por ejemplo, la población de renos se ha reducido nada menos que un 56 por ciento en los últimos 20 años. La OMM informa de que Australia ha tenido este año el mes de enero más caluroso, Argentina este verano vive una ola de calor nunca vista en la Patagonia.
Fue claro el Secretario General de Naciones Unidas, cuando al inaugurar las deliberaciones en Katowice expreso que “somos la última generación que puede frenar el cambio climático”. Esto requiere una gran voluntad política de todas las naciones.