LA HORA DE LA DISTORSIÓN Y LA MENDACIDAD
miércoles 20 de febrero de 2019, 13:09h
Es inevitable. Vamos a vivir unas semanas de manipulaciones, distorsiones, insidias, calumnias y mendacidad...
Es inevitable. Vamos a vivir unas semanas de manipulaciones, distorsiones, insidias, calumnias y mendacidad. La democracia en elecciones paga su precio. Para ganar posiciones, todos los partidos, dentro de sus posibilidades, alteran la verdad y encubren las mentiras. Pedro Sánchez se lanzó en tromba en la Televisión Española de Rosa María Mateo a cantar las alabanzas de su gestión. El que da primero da dos veces. Unas horas después, hubo unanimidad parlamentaria para sacudirle. Pablo Casado estuvo especialmente brillante y descuartizó al presidente ante la opinión pública.
Santiago Abascal pretende hacer un vistalegre en Barcelona. Albert Rivera le disputará allí el voto constitucionalista. Pedro Sánchez se dispone a transitar España entera con su mensaje de vencedor. Los partidos más pequeños harán también de las suyas. Como siempre. Nada nuevo bajo el sol. Asistimos a la lucha encarnizada de la distorsión y la mendacidad. Casi todo vale en la campaña electoral. Las bofetadas restallarán en la entera geografía nacional para tristeza de los que aman la moderación, la ecuanimidad y la concordia.
Y no me olvido ni se olvidan los lectores de Pablo Iglesias. El inteligente podemita sabe que retrocederá, pero se dispone a vender caro el retroceso. Pedro Sánchez le teme como a un huracán. Y Podemos guarda cartas en la manga que pueden alterar, incluso condicionar, la campaña electoral que se aproxima con alertas de tsunami.