Tras Susana Díaz se encuentran varios pesos pesados del PSOE, encabezados por Felipe González. La lideresa...
Tras Susana Díaz se encuentran varios pesos pesados del PSOE, encabezados por Felipe González. La lideresa andaluza se andó con remilgos, ligerezas e incertidumbres y perdió las primarias contra Pedro Sánchez. Tras el escabeche del líder en Ferraz, pilotada la defenestración por un Felipe González harto de que Sánchez le engañara, parecía lógico que Susana Díaz se alzara con el liderazgo del partido. No fue así por culpa de ella.
En cambio, el motivo de que perdiera el PSOE las elecciones autonómicas, después de 37 años en el poder andaluz, se debe a la disparatada política de Pedro Sánchez con el secesionismo catalán, sus genuflexiones y sus capitulaciones. El pueblo andaluz reaccionó sustrayendo al PSOE, sobre todo por la abstención, los votos como castigo hacia el que jugaba con la integridad territorial de España. Soraya Rodríguez puede ser el símbolo, en este caso en Castilla, de la repulsa interna contra la política de debilidad hacia el independentismo.
Ahora, como es lógico, Pedro Sánchez quiere hacer astillas del árbol caído y nombrar para las generales en Andalucía a gentes de su absoluta confianza. Susana Díaz se ha plantado y forcejea, hasta ahora con éxito, con las pretensiones del presidente del Gobierno y secretario general del partido. Difícil saber lo que va a ocurrir. El 50% de los expertos creen que ganará la partida Susana Díaz; el 50%, que será Pedro Sánchez. Tal vez la cosa se quede en un ten con ten con concesiones por ambas partes.