www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Diarios

Lord Byron: Diarios

domingo 10 de marzo de 2019, 20:11h
Lord Byron: Diarios
Traducción, introducción y notas de Lorenzo Luengo. Galaxia Gutenberg. Barcelona, 2018. 384 páginas. 22,50 €. Libro electrónico: 14,99 €. Excelente edición de los escritos más íntimos y personales del autor más icónico del romanticismo, donde descubrimos el hombre frente al mito. Por Ángela Pérez

George Gordon, sexto lord Byron, es el gran icono del romanticismo, y una figura marcada por el escándalo, algo que cultivó de una forma u otra durante toda su vida. No le faltan componentes para ello ni en su vida ni en su obra. Nacido en Londres el 22 de enero de 1788, era hijo del capitán John “Mad Jack” Byron y de su segunda mujer, Catherine Gordon, con la que el poeta mantendría una singular relación que iba del odio al amor, los dos en un grado extremo y fluctuante. El pequeño George, que había venido al mundo con una anomalía en el pie derecho que le producía una leve cojera -que él convertiría en un signo de distinción-, se quedó huérfano de padre a los tres años, y a los nueve se hizo cargo de su educación una joven institutriz, de la que se sospecha que le inició en la voluptuosidad, algo que le acompañaría siempre. En 1798 falleció su tío abuelo, con la que heredó el título aristocrático y las propiedades.

Tras estudiar en varias escuelas, se matriculó en la Universidad de Cambridge. Fue un alumno brillante, a la vez que empezó a publicar poemas. Pronto empezaría también su afición viajera, recorriendo varios países, entre ellos España, Grecia, Turquía y Portugal. En 1815 se casó con Anna Isabella Mibanke. El matrimonio apenas duró un año, aunque fruto de él fue su hija, Augusta Dada. Tiempo después, tendría una hija ilegítima con Claire Clairmont, hermanastra de Mary Shelley. En 1812, la aparición de los primeros cantos de Las peregrinaciones de Childe Harold, de raigambre autobiográfica y uno de sus más célebres poemas, le granjeó gran fama, pero también acrecentó su consideración de personaje nada convencional y dado a la provocación. Childe Harold se convirtió en el héroe byroniano, y en buena medida romántico, por antonomasia, mezclándose en lord Byron vida y literatura.

En 1816 abandonó para siempre Inglaterra, decisión a la que no fueron ajenas las habladurías sobre sus supuestas relaciones amorosas con su hermanastra. Byron comenzó un periplo por toda Europa, con paradas por ejemplo en Suiza. Allí, cerca del lago de Ginebra se ubica la mítica Villa Diodati, en donde se reunieron Byron, Shelley, Mary Shelley y Polidori y en una noche no menos legendaria compusieron relatos de terror. El más influyente y memorable, Frankenstein, de Mary Shelley. Arrastrado por la causa de la independencia de Grecia. Enfermó de gravedad y murió el 19 de abril de 1824 en la ciudad griega de Misssolonghi.

Muy interesante resulta contrastar la imagen que la posterioridad le ha asignado, con la que él tenía de sí mismo. Ahora es mucho más fácil, gracias a la puesta al alcance de los lectores españoles de sus Diarios, en una excelente traducción del escritor Lorenzo Luengo, a cuyo cargo corren también numerosas notas, y una buena introducción, que sitúa perfectamente al personaje y a su producción. En estos Diarios, donde se entremezclan retratos, de no poca penetración psicológica, apuntes de viaje, reflexiones…, emerge un Byron más íntimo y menos provisto de esa insolencia que quizá utilizó como una máscara pretendiendo resguardase del daño que los demás le causaran -aunque tampoco él hizo ayuno en estos menesteres-, y cuya opinión, en el fondo, quizá le importaba más de lo que quería admitir. Muy curioso y significativo resulta, por ejemplo, cuando dice que no busca en la prensa lo que se dice sobre él, pero no evita la lectura que el azar le presente. Un sugerente volumen para conocer mejor al hombre frente al mito.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.