En este Reino de Hades que es España y más exactamente en esta tiranía del statu quo que es Madriz, el señor Pedro Casado Blanco va el tipo y nos cuela para Sol y para la plaza de la Villa a un perro, según lo vio Hesíodo, y a una serpiente para realizar el último de los doce trabajos de Heracles. Digo yo y digo bien que a don Pablo le vino la idea de este hallazgo del demonio del pozo después de menstruar cuando estuvo de golondro mirando fijamente el cuadro de Zurbarán que trata el caso aquí expuesto.
¡Oh perpetuo descubridor de los antípodas, hacha del mundo, ojos del cielo, meneo dulce de las cantimploras, Timbrio aquí, Febo allí, tirador acá, médico acullá, padre de la poesía, inventor de la música¡ A ti te digo, ¡oh sol, con cuya ayuda el hombre engendra al hombre¡, a ti digo que me favorezcas y alumbres la escuridad de mi ingenio, para que pueda discurrir por sus puntos en la narración del gobierno de la Alcaldía y de la Comunidad de Madriz, que sin ti yo me siento tibio, desmazalado y confuso¡ -esto es un oxímoron que me he sacado del Quijote, ¿vale?-. Seamos serios.
¿Por qué este Buscón llamado don Pablos se ha tragado estas pastillas anticonceptivas para luego no abortar a esta hija de Equidna y Tifón que es la señorita Isabel Díaz Ayuso como candidata a la presidencia de la Comunidad de Madriz y a este hijo de Ortro que es José Luis Martínez Almeida para la alcaldía de esta Villa y Corte de un gótico-mudéjar cruzado con un plateresco entre Cisneros y la Torre de los Lujanes? Se lo diré yo a ustedes, ilustres lectores:
Pues es que pasa que don Pablo más que temer a Íñigo Errejón y a Manuela Carmena miedo le da, cual Hermes dormido por el uso envenenado del agua del río Lete o por la legalización de las tortas de miel con droga tal y como hiciera Eneas con tal de derrotar a esta serpiente y a esta constelación de Piscis que son los Can Cerberos, este nuevo pueblo conformado y gobernado íntegramente por estas patrias y falangistas guerreras que hicieron la mili como boinas verdes y como escritoras de best-sellers reconvertidas en amozonomaquias -Pentesilea e Hipólita digamos- cuyas academias de formación se ubicaban en el Ayuntamiento de Amurrio por tener acceso a las Nuevas Generaciones del Partido Popular del País Vasco. Me estoy refiriendo -ah, que jujos son, ya lo han adivinado, mis sabios lectores- a este guerrero de los tirantes y moquillo sospechoso que es Javier Ortega Smith, secretario general de VOX y Santiago Abascal Conde, presidente del mismo organigrama con organillo y trompeta y la cabra de la Legión.
Y es que tripas llevan pies y no pies pagan alguna tripa, ¡pardiez¡ Y así ocurre que el tembloroso y anonadado -cual Pablo de Tarso caído del caballo camino de Damasco, quien, tras jalarse un hongo alucinógeno, encontróse con el Dios Todopoderoso que en vez de Dios fuese un videojuego tal como Dante’s Inferno o Devil May Cry 3 o Final Fantasy VIII o el guardameta del Atleti de Madrid bajo fichaje millonario de Enrique Cerezo- va el triste y sablillo y dibujo de Peridis o del gran Fraguas que es Pablo Casado Blanco, rutilante presidente novísimo y reformista del antiguo y gansipedo Partido Popular, y con su dedo divino les toca el vaciadero a esta mujer que es doña Natividad Díaz Ayuso -más conocida por Isabelita a secas, nacida en el seno de una familia acomodada de Chamberí, licenciada o licenciosa en Ciencias de la Información por la UCM, afiliada al PP en 2005 cuando su mentor era el presidente dicharachero y sonrisitas cual la rana Gustavo de Nuevas Generaciones- y a este joven, badanas con balumbre, bajito y padre usador del Verbo que es Pepe Luis Martínez Almeida.
Isabelita es del Madrid y Pepe Luis del Atleti, con lo cual ya la han liado antes de liarla cuando los boinas verdes o las amozonomaquias suban por Gran Vía, Paseo de Recoletos, parada en Villa de París para unos gins junto a Esperanza Aguirre, hasta arribar a Génova 13, donde en el ático ascendiendo hacia los cielos cual Tierno Galván a la busca del Valle de los Caídos reside el ilustre mandatario señor don José María Alfredo Aznar López, que no es Súperlopez, pero por ahí va el banastero.
Y digo yo que el tema no está que en que Pablo Casado se haya equivocado en la elección, sino, lo que es más grave, que no tiene ni la más puñetera idea de que estos dos jovenzuelos son sólo dos polluelos, pues la una no sabe retórica ni oratoria y el otro de tanta retórica y tanta oratoria parece un podemita vestido con jersey morado y enamorado con lujuria de Rita Maestre, tal y como nos ha demostrado en este último curso como portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madriz. Y, viendo polluelos y fumando al alba yoin, kiki o trimotor, ya por la tele van saliendo como filtrados por el área online de Cifuentes más por el departamento de prensa de Aguirre, en el caso de doña Isabel, y por parte de este señor con gafas a lo Mortadelo que apellida Almeida engrandecido con tocas blancas repulgadas y luengas cual modelo de la revista Vanity Fair y huracán de la ICADE. Y para joder más la marrana Almedia, bajito como el Rey del Cachopo, además da el aire de parecerse a José María Álvarez del Manzano, pues lleva en los genes ser el alcalde más longevo de Madriz con sus 6 letras.
Yo creo a ciencia cierta que Pablo Casado no ha dado en el trino ni en tahalí con mantón de escarlata, pues me da a mí que estos dos aspirantes al programa Un, Dos, Tres del gran Chicho Ibáñez Serrador son conservadores brumosos y bramantes cual salamanquesas en el fuego, lo cual, entre zarzas y ganados de cerdas, no van a durar en el cargo ni lo que tarda el juramento a gobernadores de la isla Barataria, pues ambos dos no saben que cuando el diablo yoga la crême de la intelectualidad de Chicote todo lo añasca, y será así cuando al anochecer del 26 de mayo vengan los pucheritos, las ínsulas podridas bajo el alcantarillado del barrio de Salamanca y esa pena que da cuando un partido nervioso y sin rumbo cierto apuesta a toda costa por la interesal liberalidad sin tener en cuenta que las plataformas ciudadanas errejonistas, pablistas, carmenizadas, más el apoyo sin fin de Pepu Hernández como sociata lanzando votos cual canastas de básket, harán que se le caiga la lencería a esta niña bonita de ojos de princesa que es Isabel Díaz y la moto Yamaha con GoPro en el casco a este concejal que sigue siendo de Urbanismo con dientecillos sucios que es Pepe Luis Martínez Almeida.
Almeida, cuando el caso llegue, tendrá, entonces, que comerse, sí, las magdalenas de Carmena, además de empezar a realizar cursos acelerados de ceramista para hallar trabajo como fabricante de belenes mientras, cual solterón que es, seguir con el golf vestido del Atleti. Y es que ansí tiempo tendrá por vacaciones para regresar a Girona por respirar mar, montaña, cultura a la busca de Puigdemont, deporte y continuar pensando que la Gran Vía, pues oye, que no ha quedado bien, por mucho que lo dijera García-Margallo.
Y es que Pablo Casado nunca ha tenido en su mente aquella frase de Rita Maestre “contra el Vaticano, poder clitoriano”.
Por eso yo hago mío un verso de un sobrino mío que viene aquí como a huevo: Isabel y José Luis ya deberían “pedir audiencia con los muertos”. Que no se les va a cocer bien el pan. ¡Abrenuncio¡ Comeros han moscan. ¡Aquí de Dios y del Rey! Pero es que sucede que no se puede ir ni de mayordomo ni de mayordoma, pues que siempre hay, por temor a las amazonaquias de VOX, un deber de ser fiel y entenderse bien con la muerte adminícula y pésima, que es siempre la de los que pasan la hambre.
De modo que yo le diría a José Luis Martínez Almeida que vuelva a la Funeraria Municipal de Álvarez del Manzano antes que de tanto querer pilotar Madriz fiche con el equipo de Simeone, que ya sabemos que cuando el Cholo se cabrea manda a todo el equipo al canterano, digamos que a Koke, pues siendo de cantera Martínez Almeida puede acabar como Ignacio González o como Francisco Granados, y es que no es posible siempre estar jugando al ataque, sumido en la eterna paranoia y con trajecito progre con tal de distanciarse de los boinas verdes, la falange española, el machismo de la muchachada y hasta de todos esos mitos que al final apellidan Resurrección.
Y lo dicho por Almeida va por doña Isabel, a quien le auguro una huyente retirada a un equipo de arqueólogos dirigidos seguramente por Francesco D’Adria, con tal de hallar, esta vez sí y sin granizo, nieves, relámpagos ni terceras regiones, la estatua de su heterónimo Can Cerbero, quien, como ella -lo digo porque lo he visto antes de empezar a escribir este artículo que ya acabo-, mide 1,5 metros de altura y tiene pelaje de Harry Potter justo en el centro de la piedra filosofal, que es que leo yo mucho a Rowling y a Sánchez Dragó y a Hermann Tertsch y a esa marica que es Arévalo y sus horchatas con fardones y a Morante de la Puebla y a Eduardo Osca y al Pope Losantos -quien, aunque disimule no hay engaño cuando cualquier ninfa sale del Tajo- y a Monedero el Padre y a todas esas celebrities de vagina suelta y pieles de bisonte que van de patria y muerte y de derechita con pelo en el enorme orto que asoma por las colinas de esta España que deseo suyo regresarla a las Urdes. Y ya en las Urdes nuevamente desde Calanda o París -quién sabe- Luis Buñuel filmará para la Sexta la película eterna, cuyo argumento es resumible de la siguiente guisa: desde Madriz sale un avión low coast rumbo a Turquía. En horas arriba, tras una caminata a través del desierto santo, a la ya penúltima sede del Partido Popular, sita ultratumba y mientras doblan las campanas por encima del ático donde asciende hacia los cielos José María Alfredo López. Allí, muertos de miedo y hastío, irán a parar cual basurería sin reciclar estos dos candidatos a la alcaldía y a la Comunidad de Madriz que son Isabel Natividad Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida.
Ahí permanecerán tras este 26 de mayo, que es un día muy hideputa y bellaco, pintor del mismo demonio, sentados cual sultanes en las ruinas de la antigua Hiérapolis, dentro, muy dentro de esa gruta que lleva por nombre Plutonio y que es la puerta de acceso al Inframundo, como ya, sabiamente y con oro y sirgo, escribió el gran Estrabón.