Los madrileños se impusieron con jerarquía para mantener sus opciones. Por M. Jones
El Atlético de Madrid, apeado de todas las competiciones salvo de su candidatura liguera, no podía fallar en su envite ante el rocoso Alavés. La victoria del Barça les colocaba a 13 puntos de la cima clasificatoria, por lo que debían sumar de tres en trs. Por ello, Diego Pablo Simeone recurrió al 4-3-3 que contienen al tridente conformado por Griezmann, Diego Costa y Morata. En el regreso de Filipe Luis, los colchoneros saldrían al verde con la cara más ofensiva y ambiciosa. Y el sistema de Aberlado sufriría las consecuencias.
Porque los colchoneros estaban heridos en su orgullo tras la debacle turinesa y la venta de Lucas. Querían demostrar que siguen siendo competitivos y saltaron al verde vitoriano con todo el ardor disponible. Así, en los primeros 11 minutos ya habían sentenciado la victoria. Avisaría Saúl con un remate claro que sacó Pachecho como pudo. Pero el internacional español no perdonaría en la siguiente llegada, de inmediato. Embocó entre las piernas el 0-1 en el quinto minuto, tras un gran pase de Griezmann y ante el pobre rechace de la zaga babazorra.
Y seis minutos más tarde emergió la figua de Diego Costa para poner la guinda a una extraordinaria y prolongada combinación atlética. El hispano-brasileño recibió en la mediapunta, sin marca. Controló, se perfiló y emitió un cañonazo que se coló por la escuadra. Congelando a la tribuna y repartiendo convicción y autoestima entre las filas de la delegación capitalina. Le urgía a la plantilla rojiblanca una catarsis y la habían sombrado y recogido a las primeras de cambio.

Reaccionarían con gallardía un Alavés que sólo había podido achicar con pelotazos. Adelantaron líneas y presionaron, pero la brega y el orden de los segundos clasificados funcionaba. Oblak sería inquietado por vez primera en el minuto 16, cuando Calleri remató con la testa y fuera de palos un centro. Y en el 23, por medio de la vía de la contra -tras córner a favor de Atlético-, Jony Rodríguez asistió para que Darko Brasanac sentara a Giménez y rematar a gol. El cuero no pasó del central uruguayo, en un mano a mano crucial. Incluso, en el 27, el orgullo local forzó a Saúl a sacar un intento bajo palos un cabezazo de Tomás Pina a pase de Jony.
Eso sí, tras perdonar rozaron el 0-3 en contra cuando, en el minuto 33, Morata desbordó y cedió para que Costa firmara su doblete. Se cruzaría, salvador, Rodrigo Ely. Y esa acción bajaría el telón de la producción ofensiva hasta el descanso. Había comenzado una maniobra madrileña en pos de anestesiar el tempo a través de la posesión que proseguiría en la reanudación. Ante un conjunto vasco rebelde y que lograba amenazar por la banda izquierda de Jony, defendida por Juanfran.
Prevalecería la apuestacolchonera. En el 59 Álvaro Morata se reivindicaría tras desmarcarse con astucia y quedar en cara a cara ante Pacheco. Rompió a la zaga con su movimiento y batió al meta con clase. Los fantasmas tras dos derrotas seguidas fueron abofeteados con una goleada que no pudo matizar ni Guidetti. El sueco tuvo el recorte de las distancias pero no alcanzó a conectar con las redes su chut desde dentro del área. Y Pacheco negaría el tanto a Griezmann -vaselina mediante con beso a la madera- justo antes de que Thomas redondeara el manotazo de seguridad atlética con un latigazo sensacional -minuto 84-. Moruió de pie, en cuanto a actitud, un Alavés espolado por la entrada del ghanés Patrick Twumasi pero sin argumentos.
- Ficha técnica:
0 - Alavés: Pacheco; Navarro, Ely, Laguardia, Duarte; Tomás Pina (Wakaso, m.68), Darko (Inui, m.57), Manu; Jony, Guidetti y Calleri (Twumasi, m.73).
4 - Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Giménez, Godín, Filipe Luis; Koke, Thomas, Saúl; Morata (Kalinic, m.62), Griezmann (Correa, m.76) y Diego Costa (Lemar, m.46).
Goles: 0-1, m.5: Saúl. 0-2, m.11: Costa. 0-3, m.59: Morata. 0-4, m.84: Thomas.
Árbitro: Melero López. Mostró tarjeta amarilla a los locales Pina (min. 49) y Manu García (min. 56) y a los visitantes Lemar (min. 54) y Juanfran (min. 88).
Incidencias: partido correspondiente a la vigésima novena jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio de Mendizorroza de Vitoria ante 19.117 espectadores, que coparon el coliseo albiazul.