Nunca en la historia de nuestra democracia, RTVE ha sido tan descaradamente partidista como en esta Legislatura. Rosa María Mateo ha hecho una purga de manual leninista y los dirigentes actuales saben que les va la vida en la victoria del PSOE el 28-A. De ahí, la escandalosa campaña del ente público a favor de la candidatura de Pedro Sánchez. Y, de ahí el desplome de la audiencia en general y de los informativos, en particular.
También las televisiones autonómicas se dedican en exclusiva a recaudar votos para el partido del Gobierno de turno. Pero la más escandalosa y ofensiva es, sin duda, TV3, el canal que utilizan los golpistas catalanes para propagar las mentiras del independentismo y atacar con todas sus armas a los partidos constitucionalistas. Y como sus mismos jefes, desafían al Estado cada día.
La Junta Electoral Central prohibió a TV3 el término “presos políticos” por beneficiar electoralmente a los partidos separatistas. Y al igual que hizo Torra montando y desmontando las pancartas de la Generalidad, los dirigentes de la televisión autonómica pretenden burlarse de la Justicia al aplicar el términos “prisis pilitics”.Con razón, el PP ha presentado una denuncia ante la Junta Electoral de Barcelona por la utilización en el programa "Preguntes Freqüents" de Tv3, del 'hashtag' "prisispilitics", en referencia a los presos soberanistas que afrontan el juicio del 'procés'. La expresión "prisis pilitics", denuncia el PP, supone una "burda sustitución" del concepto "presos políticos", con la que se intenta "esquivar", de manera "grotesca", la resolución de la Junta Electoral que prohibía utilizar ese término.
La Junta Electoral Central debería intervenir inmediatamente y sancionar a los dirigentes del canal autonómico por incumplir su resolución. Y los partidos políticos deberían llegar a un acuerdo para reducir el desorbitado gasto para las arcas públicas de estas televisiones que, salvo contadas excepciones, trabajan exclusivamente al servicio del poder. Incluso, del poder independentista.