La energía se fusiona
viernes 01 de agosto de 2008, 01:37h
Muchos recuerdan aún el pulso mantenido por Endesa y Gas Natural, cuando la gasista hizo un intento de hacerse con el control de la eléctrica, por aquel entonces dirigida por Manuel Pizarro. La operación no llegó a fraguarse, y con independencia de si aquello estuvo bien o no, lo cierto es que todo lo relativo a aquella operación destilaba un tufo político nada aconsejable en asuntos económicos de semejante calado. Quienes mejor parados salieron fueron los accionistas de Endesa, que vieron como sus acciones se revalorizaron de una forma exponencial. A quien le fue peor en aquel desdichado proceso fue a la sociedad española porque, independientemente de que la solución de aquel pulso fuera más o menos acertada, la credibilidad económica de España como país fiable sufrió un retroceso, en la medida que se generaron dudas sobre la independencia de sus órganos reguladores. En todo caso, Gas Natural no se rindió, y ya entonces anunciaba que volvería a la carga. Y lo ha hecho.
Gas Natural se ha hecho con el 45% de Fuerzas Eléctricas del Noroeste -FENOSA-, hasta ahora en manos de la constructora ACS. Otro éxito más de su presidente, Florentino Pérez, quien logra para su empresa unas plusvalías de 3.000 millones de euros. Una más de las astronómicas cifras que se manejan en este tipo de operaciones, y que desorientan a más de un consumidor. Consumidor, que es al servicio de quien está un periódico como este que no tiene otros intereses que los de la sociedad civil. Consumidor, a fin de cuentas es quien paga la factura del gas o de la electricidad, y dada la cuota de mercado que el nuevo gigante energético va a tener, no es cuestión de deba dejar de lado. Los máximos responsables de ambas empresas anunciaban igualmente que no se produciría una “destrucción significativa de empleo”, términos éstos que, si bien nunca suenan bien, pronunciados en época de crisis hacen saltar más de una alarma. Tampoco en esta ocasión parece que los sindicatos tengan mucho que decir, y bien podrían hacerlo. No obstante, la actuación -por llamarla de alguna manera- sindical en este período de “desaceleración” es algo que deberían de analizar quienes pagan las cuotas de afiliación a UGT y CCOO. Ellos sabrán. De cualquier modo, el proceso de fusión no ha hecho sino comenzar, y su andadura será larga y con más de un obstáculo. De momento, Gas Natural prevé deshacerse de activos por más de 6.500 millones de euros, para evitar posibles trabas en materia de competencia. Sobre el papel, aquel “campeón nacional” del que se hablaba cuando la gasista intentó hacerse con Endesa acaba de gestarse. Veremos si al final se hace la luz.