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Venezuela

Chávez ataca intereses españoles en Venezuela

viernes 01 de agosto de 2008, 14:36h
Además de ser el más antiguo, el Banco de Venezuela cuenta con una extensa red de oficinas del país. De hecho, en la actualidad, cuenta con 285 oficinas y tres millones de clientes. El Presidente de Venezuela ha asegurado que el proceso de adquisición no “será conflictivo” y que “hará socialista a la entidad”. Según el mandatario venezolano, se trata de un banco que maneja dinero “de millones de venezolanos y dinero también del Gobierno”, motivo por el que quiere comprarlo. El banco de Venezuela es el tercer privado más importante del país y pese a aplaudir la gestión de la actual gerencia del banco, Chávez insistió en que se trata “de una eficiencia dentro del modelo capitalista”.
Chávez, que se reunió hace seis días con Rey Juan Carlos I y el Presidente José Luis Rodríguez Zapatero, ha augurado que, tras su anuncio acerca de nacionalización del Banco de Venezuela, “va a empezar la guerra mediática” contra él. Sin embargo, las declaraciones del Presidente venezolano determinan una imagen diferente a la que ofreció durante su simbólica visita al Rey: es probable que el caudillo venezolano haya omitido discutir sobre una decisión que ya tenía planteada. De hecho, hace apenas unas semanas los vínculos entre los dos países parecían plenamente restablecidos, mientras que ahora, este nuevo golpe de efecto de Chávez amenaza con volver a resquebrajar las relaciones bilaterales.
Con la decisión de nacionalizar el Banco, Chávez da un paso más en su oleada de estatalizaciones que, desde principios de 2007, ha afectado a los sectores estratégicos de la economía nacional: de momento, su gobierno ha procedido a nacionalizar la industria petrolera, las empresas del sector eléctrico y de la siderurgia, los fabricantes de cementos, empresas menores en el sector de los alimentos y el mayor grupo de telecomunicaciones del país. La cruzada nacionalista del mandatario parece motivada por el deseo de implantar una economía socialista en el país, con las empresas nacionales bajo el control estatal. Los analistas locales, que descartaban la posibilidad de que Chávez pudiese intentar nacionalizar el banco para no volver a “comprometer” las relaciones con España, no habían tenido en cuenta la peculiaridad del personaje y su atracción por lo ilógico.
Por su parte, el Banco Santander ha confirmado que mantiene conversaciones con el Gobierno venezolano, desde que Chávez anunció su deseo de hacerse con el Banco. Sin embargo, la entidad bancaria española ha declarado que tenía previsto vender sus acciones a “un grupo inversor privado venezolano”, con el que ya habían alcanzado algunos compromisos, pero no un acuerdo de compraventa completo. La voluntad del gobierno venezolano de hacerse con el Banco Santander se manifestó “después” de mantener dichas negociaciones con el grupo inversor privado.
La medida genera preocupaciones y desconfianza en los ahorristas: la gestión del gobierno venezolano podría afectar de forma directa a uno de los bancos más eficientes del país. Un gobierno incapaz de controlar la inflación, cuyo crecimiento se dispara cada mes, o de reducir los índices de pobreza, parece poco competente e idóneo para gestionar un sector como el bancario, tan dinámico y vital para Venezuela. Además, debido al carácter de Chávez y la extrema dependencia de la economía nacional de la industria petrolera, no cabe esperar una gestión metódica o neutral del Banco. Las entidades de créditos no pueden ser gestionadas como si fueran un departamento subalterno o parte de la pública administración: hay variables y valoraciones a tener en cuenta. Resulta preocupante el continuo recurso a la demagogia y a una retorica populista en lugar de enfrentarse de manera directa a los problemas que afectan al país: la demagogia no constituye una solución real a los problemas nacionales y ni siquiera un paliativo a las dificultades cotidianas, generando, al contrario, mayor inestabilidad en el país. La adquisición del Banco permitirá a Chávez meter mano en uno de los sectores estratégicos de la economía venezolana: de esa manera, ningún apartado de la vida económica venezolana resultará inmune a la cruzada estatalizadora chavista.