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JORNADA 35

Messi y Ter Stegen deciden que el Barcelona sea campeón ante el Levante | 1-0

Messi y Ter Stegen deciden que el Barcelona sea campeón ante el Levante | 1-0
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sábado 27 de abril de 2019, 22:36h
Valverde tuvo que tirar del argentino y el germano salvó a los suyos en el arreón valenciano. Por Diego García

El último partido de este sábado se planteaba como el escenario idílico para que el Fútbol Club Barcelona cantara el alirón como campeón de Liga. La bastaba con sumar la victoria y se medía en el Camp Nou al Levante, un conjunto que nunca había vencido en el coliseo culé en duelos correspondientes al campeonato español de la regularidad. La estadística remarcaba, también, que el coloso catalán no perdía en su territorio desde el pasado 11 de noviembre, cuando el Betis le arrancó un inesperado 3-4. Eso sí, los granota empezarían el envite a tres puntos de los puestos de descenso, completamente urgidos.

Ernesto Valverde eligió rotar a su máxima estrella para esta cita de campanillas. Lionel Messi empezaría en el banquillo, dentro de la economía de esfuerzos que ha seguido en este curso de aspecto triunfal. La cercanía de la ida de las semifinales de la Liga de Campeones, ante el Liverpool, sedujo al entrenador del defensor del título liguero a reservar fuerzas. Busquets tampoco participaría de inicio. Y esos huecos fueron ocupados por Coutinho y Dembelè en punta, y por Rakitic y Arturo Vidal en la medular. Ter Stegen, Piqué, Lenglet, Jordi Alba y Luis Suárez repetían como estructura básica, con Semedo en el carril diestro.

Paco López, en su caso, apostó por uniformar a José Luis Morales y Roger como revulsivos y les guardó un lugar en la banca. Formaría con una zaga de cuatro piezas que se vería acompañada por el equilibrio de Vukcevic y la creatividad de Campaña y Rochina como ancla. Arriba se complementarían en el músculo de Moses, el desborde de Jason y la pegada de Borja Mayoral. Necesitaban los valencianos ofrecer una muestra de consistencia sobresaliente para, al menos, sacar un punto de esta nociva fecha para sus aspiraciones de supervivencia en Primera. Este equipo, que hace un año arrebató a los azulgrana el invicto, anhelaba reproducir hito por mor de su discreta manutención, aunque la nómina inicial -sus máxmos goleadores eran suplentes- dejaba entrever un aplazamiento de sus energías de cara a la siguiente jornada.

El minutaje arrancaría con un aviso de Luis Suárez a las primeras de cambio. Inauguró las hostilidades el charrúa en el primer minuto, fruto de una buena combinación coral, y Coutinho, de inmediato, sentó a su par en la frontal y chutó a la cepa del poste. El meta Aitor Fernández salvó a los suyos con una reacción acertada. Y en ese saque de esquina, ejecutado por el ex del Liverpool, Lenglet y Piqué no alcanzarían a rematar a gol -minuto 5-. Había salido enfuchado el Barça, amortizando la cesión de metros y del cuero de los levantinos. Alba y Semedo no tardaron en sumarse como extremos en un ejercicio de monopolio absoluto. Presionaban los pupilos del Txingurri ante un dibujo visitante que amontonaba piezas en torno a su área.

La ausencia de Messi forzó a los locales a compartir el cuero con circulaciones más colectivas de lo habitual. Coutinho y Dembèlè se incrustaron como interiores y Vidal y Arthur aplicaban velocidad a la traslación de la redonda. Pero, pasado el vendaval, el Levante supo afianzarse en su trinchera, granjeándose algo de confianza en la red de ayudas que implicaba hasta a Borja Mayoral, el punta referencia. Así las cosas, el plan de Paco López se confirmó como un achique ortodoxo que renunciaba a estirarse y confiaba en el paso de los minutos para ir creciendo y rascar una contra o una acción de pizarra. En el entretanto, la horizontalidad controladora se expandió en el timón catalán. El pase vertical y entre líneas fallaba.

Aitor Fernández despejó el punterazo de Luis Suárez que puso al guinda a una aceleración individual del uruguayo que refrescó la electricidad del ataque de su delegación -minuto 20-. Que los vigentes campeones pretendían zanjar el alirón y centrarse, por completo, en su sueño continental, se comprendía al atisbar a Coutinho y Dembèlè vaciándose en la presión. Resistía el bloque granítico granoja, que alcanzaba a salpicar con interrupciones astutas la bajada del tempo y las revoluciones del favorito. Y Aitor detenía a Coutinho -en otro pase filtrado por Arthur, en un testarazo claro pero centrado y en un disparo flácido- cuando las coberturas de su esquema cedían.

La posesión culé tendía al 70% cuando se atravesaba la media hora y en la aproximación al intermedio. Navegaban los blaugrana entre el proceso paciente de maduración del encuentro y los fogonazos verticales de un Philippe Coutinho renacido. Sin enmiendas contrincantes, más allá del cuerpeo contemporizador de Mayoral con Rakitic, Piqué y Lenglet, iría aflojando el fluir catalán de acercamientos peligrosos, con Dembèlè, Vidal y Arthur apagados. Esa bajada de vatios global del guión desembocó en un trasiego lento y denso hacia los vestuarios. Sólo un chut fuera del chileno, un cabezazo desatinado del croata y un lanzamiento de falta de Coutinho que restalló en el larguero -anulado por un extraño fuera de juego- constituirían sobresaltos antes del entretiempo.

No había estrenado sus guantes Ter Stegen, mas ese dato no hablaba mal de un Levante que estaba siguiendo su hoja de ruta. Si acaso, el 0-0 oscurecía la tratativa fallida azulgrana de generar un incendio precoz. En la reanudación el técnico local debía mover sus fichas, pues buscaba los tres puntos, mientras que a los visitantes les sabía a gesta sostenerse atrás y hacer las maletas con un punto, con el Rayo y el Girona como siguientes oponentes. Se verdadera preocupación. El Txingurri metió a Messi antes del inicio del segundo acto -por Coutinho, que apunta a titular ante los 'Reds'- y López respondió dando entrada al 'Comandante' Morales -por un Moses sacrificado-.

Con los dos primeras espadas ya en liza se alzó el telón de los segundos 45 minutos. Lo hizo con el vértido refrescado, florecido desde el frenesí con espacios de Messi. El argentino tardó cinco minutos en probar suerte ante Aitor. El viraje algo más ofensivo de los visitantes -pasaron a competir con dos delanteros y se lanzaban a la contra- abriría ventanas en la mediapunta a 'La Pulga'. La desnudez de huecos promocionó el acelerón culé, con Suárez, Alba y Lionel perforando desde el centro y la izquierda. Un derechazo angulado de Rakitic lamió la madera en la cima de la maniobra barcelonesa -minuto 58-. Le tocaba otra vez clausura a unos granota al borde del rebose. Dembèlè no localizó arco por poco con un latigazo posibilidado por el 10 que, como no, cambió el pelaje del enfrentamiento.

Y, en el 62, Messi instaló el 1-0 personalmente. Suárez chutó, la zaga repelió el intento y Arturo Vidal captó el rechace para convertirlo en asistencia. El cinco veces Balón de Oro y pichichi controló, frenándose en el área pequeña, para situar el cuero en las mallas con un toque sutil y cruzado. Para más inri, en una suerte de síntesis de lo que ha resultado el curso blaugrana, segundos después Morales dejó a Borja Mayoral en mano a mano con Stegen. El germanó salió y taponó el disparo, rubricándose como salvador eterno. Paco López fue obligado a quemar naves y sentó a su mediocentro destructor -Vukcevic- para inyectar al talento de Bardhi.

Vivió, en este punto, un tramo de desconcentración el conjunto local. Rakitic falló en la salida del cuero y Morales envió a las nubes el cara a cara con Stegen -en el 67 de juego-. Y, minutos más tarde, Lenglet regaló la redonda, fabricando una falta la borde del área que Bardhi estrelló en la madera. Rochina remataría fuera y Piqué asestó un codazo a Mayoral que ofreció a Jason otro lanzamiento de falta propicio. Parecería que se había desenchufado mentalmente el Barça toda vez que deshizo el empate y se descubrió campeón. Quedaban 20 minutos y Valverde tiró de Busquets -por Arthur- para reclamar el volante de la dinámica. El ida y vuelta sobrevenido no les era beneficioso, con la zaga haciendo aguas.

El desenlace contempló el orgullo y la rebeldía de los granota. Adelantaron líneas con todo, presionaron y emitiron centros laterales, arriesgándose a la sentencia del gigante. Un cañonazo de Arturo Vidal y dos zurdazos de Messi mostrarían el envés de la apuesta kamikaze valenciana, pero no poseían nada que perder. Sergi Roberto y Roger -por un desacertado Dembèlè y por Rochina- comparecerían, subrayando la ambición levantina y la voluntad de guardar la ropa barcelonesa. No cerraron el resultado los culés anestesiando el ritmo con pelota ni haciendo gol al galope, con lo que murió el minutaje con el aspirante al triplete encerrado. Mas llegaron a la orilla, con el fuelle bajo mínimos, agonía -Roger tiró al poste en el 89-- y con los subordinados de Paco López muriendo de pie. Para desatar el festejo de la vigésimo sexta Liga azulgrana, su octavo éxtasis liguero en los últimos once cursos. En un despliegue industrial pero ganador de 35 jornadas.

- Ficha técnica:

1 - Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba; Rakitic, Arturo Vidal y Arthur (Sergio Busquets, min.72); Dembélé (Sergi Roberto, min.84), Coutinho (Messi, min.46) y Suárez.

0 - Levante: Aitor Fernández; Moses (Morales, min.46), Coke, Vezo, Rober Pier, Luna; Vukcevic (Bardhi, min.64), Campaña, Rochina (Roger Martí, min.83); Jason y Mayoral.

Goles: 1-0, min.61: Messi.

Árbitro: De Burgos Bengoetxea (Comité Vasco). Amonestó a Rakitic (min.14), Piqué (min.70), Semedo (min.76), Sergio Busquets (90+1) por parte del Barcelona; Rochina (min.56), Vezo (min.58), Coke (min.83) por parte del Levante.

Incidencias: partido de las jornada 35 de LaLiga Santander disputado en el Camp Nou ante 91.917 espectadores. Antes del partido la afición azulgrana ovacionó a Francesc Satorra, excoordinador de banquillos del Camp Nou, que presenció el partido desde el palco.

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