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TENIS

ATP. El tesón agónico de Andy Murray le saca del retiro y ya apunta a Wimbledon

EL IMPARCIAL
lunes 29 de abril de 2019, 21:14h
El tenista británico a asegurado que está libre del dolor que le llevó a anunciar su jubilación prematura.

Andy Murray se dio por retirado en el comienzo del pasado Abierto de Australia. No compite desde que Roberto Bautista le eliminara en la primera ronda del Grand Slam aussie. Días antes había desnudado públicamente el sufrimiento que llevaba arrastrando durante años. Se rompió en sala de prensa, llorando al compartir con todos el padecimiento y la impotencia que le ha causado un dolor crónico de cadera que le hizo, en aquel momento, desear, algún día, poder caminar sin taras.

Entonces, y después de perder con el jugador español, este talentoso tenista británico se mostró rotundo con su parecer en lo relativo a su futuro como deportista profesional. En su cansada cabeza sobrevolaba la posibilidad de que aquel hubiera sido el último partido de su trayectoria deportiva, ya que iba a operarse en lo que emergía como el clavo ardiendo. La definitiva y postrera intentona para levantar el vuelo. Si no salía bien la cirugía, lo dejaba.

A comienzos de año se había planteado llegar, como fuera, a Wimbledon. Esto es, arrastrar lo que fuera necesario durante meses con la voluntad de retirarse ante su público. En el All England Club que le vio resplandecer. Frente a sus seres queridos. "Wimbledon es donde me gustaría parar, pero no estoy seguro de poder llegar. No estoy seguro de poder jugar con este dolor por otros cuatro o cinco meses. En diciembre le dije a mi equipo que no puedo seguir. El Abierto de Australia podría ser mi último torneo", confesó, lloroso.

"No estoy bien, lo estoy pasando mal desde hace mucho tiempo, ha sido mucho dolor los últimos 20 meses. Lo he intentado todo para recuperarme de la cadera", admitió el nombre destinado a erigirse en miembro del 'Big Four', a la altura de Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic. "Puedo jugar con limitaciones, pero con dolor no puedo disfrutar de la competición o el entrenamiento", remarcó, antes de repetir que lo único que pretendía con la segunda operación en la cadera derecha era recobrar la "calidad de vida". Volver a competir ya no estaba en la ecuación.

Al despedirse de Australia expuso que la idea de volver a someterse a una intervención le había llegado de uno de los afamados hermanos Bryan -Bob, doblista legendario estadounidense-. Le había hablado de un método novedoso que había dado buenos resultados. Y se remangó, volvió al quirófano y se tomó con ilusión el horizonte que le habían pintado. El 8 de enero de 2018 se operó y habló ya de retirarse. A finales de enero de 2019 la cosa cambió.

El resultado fue el siguiente: después de tres meses y medio de recuperación ha comentado a la BBC que ya no siente dolor. Es decir, que está en condiciones, con 31 años, de retomar su carrera en el tenis. Este domingo ha sido el encargado de inaugurar el maratón de Londres, y en esa jornada se ha mostrado esperanzado. Ya no sufre molestias en la cadera, el fantasma que le ha perseguido casi desde que abrazó la cima en 2016, cuando se coronó como el mejor jugador del planeta. Dos años largos de tortura han desembocado en un renacer que ha reconfortado al aficionado al tenis. Murray bien podría estar de vuelta.

Aseguró ante el micrófono de la televisión pública que, de momento, tiene que "ver lo que pasa" y que no siente "presión para volver". Lo que figura en su nueva hoja de ruta es la determinación por regresar al circuito profesional, con lo que Wimbledon ha irrumpido en su vida de nuevo. No estña en forma, aclaró, pero hará todo lo necesario para estarlo lo antes posible, para la temporada de hierba. Al parecer, le ha dado un portazo a su problema físico capital y está en proceso de superar los obstáculos y las fronteras psicológicas que se ha ido alzando en todo este tiempo de sufrimiento.

El ganador de 45 títulos, entre los que destacan dos Wimbledon (2013 y 2016), un Abierto de Estados Unidos (2012), unas Finales ATP (2016) y dos oros olímpicos (2012 y 2016), ya trabaja en su reencuentro con las sensaciones que dejó enterradas tras perder con Bautista en enero. Tal es el impacto de ese anuncio saludable que el torneo de Queen`s se ha aventurado a incluirle en la lista de participantes. "Somos conscientes de la situación de Andy. Durante toda su carrera ha estado comprometido con nuestro torneo cuando ha estado sano. Si finalmente puede jugar nos lo hará saber. Pase lo que pase, es un gran campeón y le queremos", ha aclarado la organización. La expectativa se ha propulsado en paralelo a la disolución de la tragecia anatómica que había extinguido la ilusión de uno de los tenistas incónicos de este siglo. Quizá el mejor que ha visto el Reino Unido en toda su historia.

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