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ETAPA 17

Giro. Peters se estrena y el Movistar arranca más segundos de colchón

EL IMPARCIAL
miércoles 29 de mayo de 2019, 18:33h
Richard Carapáz amplió su ventaja como líder de la general. Clasificaciones

Los días después a la última jornada de descanso siempre trae consigo algún damnificado. En esta edición del Giro de Italia, que afronta ya su última semana, ninguno de esos corredores que no digieren bien la inactividad repetina es del Movistar Team. Es más, los líderes del equipo español alcanzaron a abrir más brecha con respecto a los dos ciclistas que más problemas les pueden crear en las etapas que quedan. Richard Carapaz y Mikel Landa ganaron tiempo sobre Primoz Roglic (Jumbo) y Cincenzo Nibali (Bahrein Merida).

Lo hicieron en la decimoséptima etapa, un evento que pautaba 181 kilómetros con tres ascensos de no demasiada dificultad en la segunda mitad del recorrido. Mas, a estas alturas de esfuerzo, hay piernas que duelen menos que otras, y, de momento, a los representantes del ciclismo español no les está pasando factura nada. Carapaz reforzó su liderato de la clasificación general al meter siete segungos más a Roglic y Nibali. Y Landa abrasó a ambos, quedando a sólo 47 segundos del podio.

El triunfador de la fecha, no obstante, fue Nans Peters (Ag2r). El ciclista francés de 25 años, nacido en Grenoble, resultó el más astuto de la fugade 18 corredores que protagonizría el devenir. El pelotón les dio permiso para lucir en el trazado alpino y Peters se dio el gusto de firmar su primera victoria como profesional actuando como un nombre jerárquico: atacó a 16 kilómetros de la meta y se plantó en Anterselva en solitario. Disfrutando de lo sombrado en las cuatro horas y media previas.

La carrera se preparaba para una suerte de tregua, después de la traca vivida el martes en el Mortirolo, y los grandes favoritos a la maglia rosa dejaron hacer. Eso sí, hasta que en los últimos kilómetros el Movistar convulsionó todo, reforzando su condición de patrón. Había cuatro puertos por delante para trabajar: el Passo della Mendola, el Elvas (3,4 kilómetros, al 7,6% de pendiente media), Terento (6,6 kilómetros, al 7,6%) y el final en alto en Anterselva (5,5 kilómetros, al 6,9% de pendiente media y con pendientes del 12%). Era la oportunidad para los cazadores de etapas.

Y saltarían 18 valientes, sin representantes de la estructura española ni del Bahrain de Nibali. Sí se filtrarían corredores de prestigio en la suerte de las fugas, como el belga De Gendt, también el español del CCC Víctor de la Parte, el colombiano Esteban Chaves y el luxemburgués Bob Jungels. Estos componente otorgaban peso a la escapada, aunque niguno de sus componentes amenazara a los ciclistascon aspiraciones en la clasificación general. Por tanto, la labor del Movistar se limitó a no dejar colchones que superaran los 10 minutos.

Los primeros movimientos en la cabeza de carrera fueron inocuos. Lo intentó el belga Bakelants en la ascensió a Elvas, pero le saldrían con rapidez De Gendt, Brambilla, Formolo, C Neilands, Masnada, Peters y Hamilton. Las fuerzas estaban igualadas entre los apirantes al triunfo parcial y no iban a permitir ni un contratiempo. Así se psaría también el puerto de Terento y, en el tramo postrero, en la aproximación al último obstáculo montañoso, se iniciaría una traca de hostilidades en la fuga.

Conti prendió la mecha, sin éxito. El movimiento del italiano, a su pesar, no constituiría más que el sembrado del terreno para la entrada en ignición de Peters. El francés se la jugó desde lejos y contaminó de dudas a sus perseguidores. Amortizaría el ganador novel los recelos del resto de escapados por trabajar para cazar al que habóia cambiado el ritmo, arriesgando a derrochar demasiado fuelle y regalar la victoria al oponente de turno. De esa lógica se nutrió un Peters determinado, que se fue a un minuto de distancia.

E hizo el abordaje a la subida postrera con dificultades y sufriendo, pero legitimándose en su estilo heterodoxo y su capacidad agónica. Esteban Chaves (Mitchelton) trató de darle caza, mas el colombiano sólo llegaría al segundo puesto del día -a 1:34-. Y, por detrás, el pelotón de favoritos quedó hecho trizas cuando Landa y Carapaz trataron de dañar a sus contendientes. El alavés aceleró a tres kilómetros y vació a Nibali. El siciliano, impotente, bajó las revooluciones, con Roglic sollozando. El ecuatoriano no exhibiría su potencial y se quedó con los dos gallos que le buscan la cosquillas, para madurarles y demostrarles quién manda en los metros finales. Esos 7 segundos más para la cosecha viene de maravilla,contemplando que queda la contrarreloj del domingo en Verona y dos citas más que la alta montaña.

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