Se me ha muerto mi hermano; éramos gemelos desde que estrenamos pantalón largo y nos conocimos en el Café Castilla de la calle de las Infantas. Allí escribió su primera comedia, floja y nunca estrenada. Yo sería el protagonista de la pieza intitulada junto a Marisa Medina, era tiempo de jugar al teatro ensayado en su casa paterna de la Calle Augusto Figueroa, cerca del desaparecido Teatro Alhambra, en el pasaje homónimo. No funcionó porque mis cualidades histriónicas prometían fracasos tales como su más tarde pateada “Noche en casa del rico” con el bueno de Ricardo Merino, en un festival de teatro de cámara organizado por Gustavo Pérez Puig en el Maravillas.
Muchas veces nos separaron distintas inquietudes y, fieles siempre, nos reencontrábamos si llamaba para resolver mecanismos y técnicas que yo “su mañoso” trataba de resolver. Así llegamos al primer estreno -aun conservo el manuscrito original- “De parte de quién” en el teatro del Parque Móvil de Ministerios, a pocos metros del luego disparatado “Teatros del Canal”. Siempre cerca de los teatros; siempre cerca de los grandes, aquellos que tertuleaban en el Gijón, donde a veces nos podíamos permitir un café entre los famosos.
El primer gran éxito no fue como autor sino la genial puesta en la escenografía diseñada por Vicente Sáenz de la Peña “Pato” para “Los cuernos de Don Friolera” (la censura dejó a Valle Inclán sin cuernos y solo permitió “Don Friolera”) Fue su primer gran éxito; primera victoria ante las enormes dificultades económicas y de permiso de los herederos de Valle que no consintieron autorizar la obra en aquella “España de Franco”. Eran ya las diez de la misma noche del estreno en La Comedia de la calle del Príncipe y se celebraba el vigésimo quinto aniversario del SEU, con todas las fuerzas vivas del poder en el teatro.
El éxito verdadero aun tardó, primero hubo de cumplir las Milicias Universitarias, a la vez que Adolfo Suárez, en el Campamento de La Granja. Juanjo era ya titulado universitario por la primera promoción de Graduados Sociales, cuando consiguió del empresario Fraga -nada que ver con Don Manuel- estrenar en el desaparecido Infanta Beatriz “El cianuro solo o con leche”. Esa noche Juanjo estaba escondido escuchando; termina la función y… nada, silencio, temor ¿fracaso? De pronto un estruendo… Parece que el Beatriz se viene abajo y… los mayores aplausos que pueden producirse en un teatro, durante más de veinte minutos. Parecía llegar el éxito… Pero, al día siguiente era “la taquilla” quien tenía la palabra. El joven sargento de complemento no se atrevía a pasar cerca del teatro y no quería preguntar a nadie. Invitó a su padre a merendar aquella tarde y, en un taxi, quiso antes acercarse al teatro… Una vuelta por delante, y otra y otra con dificultades; la cola para obtener entradas tapaba la calle ¡El éxito estaba! ¡Había nacido un autor! Ya tenía entrada en los grandes teatros ya protagonizaban sus comedias los primeros… Gadé, Fernán Gómez, Merlo, Gutiérrez Caba, Payán, Closas… ¡Todos! Y así más de ochenta comedias estrenadas, cine, televisión. Nada se le resistió, le acarició el éxito en todo; amigos, mujeres, dinero, presidencia verdadera de la verdadera Sociedad General de Autores… Pero no supo, no pudo sobrevivir a un accidente cerebro vascular. Hoy ha muerto mi hermano, en estas letras van mis lágrimas, luego tendré más.