Podemos insiste en entrar en el Gobierno, mientras PP y Cs rechazan apoyar al líder del PSOE.
Bloqueo total. No existe actividad parlamentaria en España. Mientras desde el PSOE se argumenta que si no hay avances en la investidura de Pedro Sánchez es porque Podemos no termina de dar su apoyo incondicional y sin condiciones y, al tiempo, desde la formación que lidera Pablo Iglesias se sigue pidiendo un puesto, como poco, en el Consejo de Ministros de los viernes, la realidad es que la actividad en el Congreso se mantiene paralizada.
Que todavía no sepamos cuál es la fecha elegida para el debate que lleve a una investidura, o no, está restando a la Cámara Baja, según denuncian desde PP y Ciudadanos, capacidad legislativa, además de las pertinentes sesiones de control a la actividad de un Gobierno que, por otra parte, lleva un mes de vacaciones porque su acción es nula, la pasividad es absoluta.
La legislatura ha comenzado. Los diputados tienen sus despachos, sus teléfonos y su Ipads nuevos, pero el trabajo es casi inexistente. Los grupos parlamentarios funcionan a un ritmo casi testimonias. Los diputados populares han registrado seis proposiciones de ley, los del PNV, 4, pero en Ciudadanos y Vox solo una. Podemos y ERC no han hecho nada. Da igual porque todo está parado.
El Gobierno sigue aprobando inversiones que necesitan la supervisión del Congreso, pero esta no se hace. Aunque todavía no han puesto por escrito la queja ante la Mesa de la Cámara, Pablo Casado y Albert Rivera esperan que se sepa algo concreto los primeros días de julio y si no, son partidarios de activar la Diputación Permanente y comenzar a crear comisiones parlamentarias.PSOE y Podemos, por su parte, prefieren esperar a que esté conformado el Gobierno para empezar esta actividad.
Resulta conveniente recordar que Pedro Sánchez recibió hace 18 días el encargo del Rey para someterse a la investidura y tiene 30 para hacerlo. En el PSOE parece que no tienen prisa. Unos hablan del 8 de julio, otros del 16, pero lo cierto es que no está garantizado el apoyo: unos no se abstienen y otros piden mucho a cambio. La situación es, paradójicamente, ingobernable y por eso se sigue amenazando desde el partido que sostiene al Gobierno con un adelanto electoral.
Las preguntas al Gobierno suman ya 348, pero no hay respuesta. ¿Hasta cuándo?