La intervención de Ábalos contra Rivera señala un punto y aparte en la política española. Ya no se trata de una evaluación de la actitud de C´s con respecto a la investidura de Sánchez, sino de un proceso de deslegitimación total de un partido democrático a través de la puesta en cuestión de su líder. El ataque contra Rivera es de libro. El objetivo fundamental del PSOE, PP y todos sus aliados nacionalistas y comunistas no es otro que expulsar del tablero político a C´S. Es menester destrozar al partido y a su líder para que las cosas sigan en España más o menos igual…, o sea muy mal. Esta situación ha venido a certificarla la conferencia de Ábalos este lunes: o C´s se abstiene o corre el peligro de ruptura y desaparición. El tono de Ábalos daba miedo. Esa voz ronca, plomiza y amenazante del ministro de Fomento en funciones es cariñosa comparada con lo que llevan adentro sus palabras. Ha hecho la síntesis perfecta de la situación política española: o socialismo español o caos, o Albert Rivera traga con Sánchez o lo destrozarán. Aquí no se admite liderazgo político alguno que no pase por aceptar el nacionalismo-socialista.
La exhibición de poder llevada a cabo por Ábalos es propia de regímenes totalitarios. Este hombre se ha presentado como el único portador de la verdad, el saber, el derecho y el poder. Cuesta decirlo, pero es obvio: van a por Rivera. Aquí no se admiten liderazgos políticos que no pasen por los poderos ocultos del “Ibex 35” o cómo se llame. La cosa comenzó con la cartita juguetona del señor de Carrera y ha terminado con la conferencia de Ábalos, que ha hecho un resumen impecable e implacable del proceso de estigmatización contra Rivera. Como mantuve hace más de una semana, la presión y chantaje que se ejerce sobre Rivera es tan perversa que parece el reflejo de una sociedad enferma y de una comunidad política pervertida, que no sólo confunden las causas con los efectos, sino que hace de ellos una mescolanza infernal para acabar culpando de todo los males de España a Rivera.
Y por eso, precisamente, descalifico por infame a quien mantiene que las villanías que comete Sánchez, o peor, que pudiera cometer el presidente en funciones del gobierno de España, serían responsabilidad de Rivera. Eso, en mi opinión, no es una crítica sino un estigma , una infamia, contra un líder democrático, más propio de regímenes totalitarios que de una sociedad abierta y plural. Nadie sabe cómo acabará la crisis de C´s, pero una cosa ha quedado clara, según el discurso de Ábalos, el responsable de todos los males por los que pase un futuro gobierno de Sánchez será de C´s en general, o mejor dicho, de una parte de la dirección de C´s, y de Albert Rivera en particular. En fin, casi todo en la política española resulta extraño, raro, pero, después de oír la perorata de Ábalos, no deberíamos hablar de política sino de amenazas de los que detentan el poder contra la oposición. Sí, el PSOE ha amenazado a Albert Rivera que o se abstiene, o apoya, o desaparecerá. Aquí nadie puede pactar con populistas, salvo el propio PSOE que, según Ábalos, tiene como “socio programático prioritario a Podemos”. Vivir para ver.